El Niño actual, más intenso que el de 1997-1998

Temporada lluviosa iniciará hasta julio y que la siembra de primera podría resultar seriamente afectada

Habitantes de la comunidad Santa Isabel han sido seriamente afectados por la sequía. LA PRENSA/Jorge Torres

El fenómeno de El Niño 2014-2015, y que persiste este año, es el más intenso del que se tiene constancia en 136 años de registros meteorológicos, según el análisis del monitoreo climático que realiza el Centro Humboldt.

Roderick Cano, técnico en el área de cambio climático, explicó que El Niño “ha ido disminuyendo, parece que ya llegó a su punto álgido en diciembre y ya viene en declive, pero se espera que el período lluvioso normal de primera no sea tan lluvioso, sea bastante seco y se regularice hasta julio o agosto”.

En cuanto a la severidad de El Niño actual, Cano aseguró que “hay registros históricos del fenómeno de El Niño, mapas de satélites e imágenes de satélites y el del 97 aparece bastante fuerte en imagen infrarroja, pero el de ahora se extendió hasta los litorales de América Central y Norteamérica y eso no había ocurrido, entonces El Niño, más el cambio climático, parece que nos va a traer problemas graves”.

La presentación de resultados del proyecto Monitoreo local del clima, que realiza el Centro Humboldt, se realizó a propósito del Día Mundial de la Educación Ambiental.

Xitlali Sandino, subdirectora del Centro Humboldt, aseguró que el monitoreo climático “es un trabajo que se realiza junto con la población, con apoyo de los productores del Corredor Seco en la zona Norte y de Occidente”.

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PRODUCTORES MONITOREAN

El proyecto Monitoreo local del clima, desarrollado desde hace cuatro años por el Centro Humboldt, se ha logrado gracias a la participación de los productores de la zona Norte y Occidente del país. Según Xitlali Sandino, subdirectora del Centro, esto les ha permitido a los productores “comprender los cambios del comportamiento de la lluvia y cómo esos cambios afectan los tiempos de siembra y cosecha. A ellos les ha servido como medida de adaptación porque ellos ya saben cuándo empieza a llover y la cantidad de lluvia”.

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