50 años sin Buster Keaton el «Cara de palo» del cine mudo

Buster Keaton es un ícono en la historia del cine. Un comediante genial y astuto que pasó haciendo reír a muchos y quienes vean sus filmen sabrán que como comediante supo interpretar extraordinarias películas en los años del cine mudo.

LA PRENSA/EFE

Buster Keaton es un ícono en la historia del cine. Un comediante genial y astuto que pasó haciendo reír a muchos y quienes vean sus filmen sabrán que como comediante supo interpretar extraordinarias películas en los años del cine mudo.

Este legendario cineasta cumple 50 años de muerto el próximo 1 de febrero, falleció en Hollywood, a los 70 años, en 1966.

Los críticos de la época lo empezaron a llamar “Cara de piedra” o “Cara de palo” y así fue conocido por su rostro inexpresivo por no reír, secreto que le valió el éxito y también como “Pamplinas” por uno de sus primeros largometrajes, retomando el nombre de su película Pasión y boda de Pamplinas.

Cuando murió vivía con su tercer esposa, Eleanor Norris, quien en una entrevista relató que su marido tuvo una buena amistad con el cómico Charlie Chaplin, al que conoció antes de hacer ambos cine.

Según los especialistas consideran sus películas más famosas y populares como las mejores de toda su carrera, e incluyen Las tres edades (1923), La ley de la hospitalidad (1923), El navegante (1924), El héroe del río (1928), El maquinista de la General (1927), El moderno Sherlock Holmes (1924) o Las siete ocasiones (1925). Una mirada a Buster Keaton no estaría mal para comparar la extraordinaria creatividad del cine con el de hoy.