Pide investigar muerte de su hijo en Costa Rica

Landred Hastin Mejía, de 34 años, fue sepultado ayer en su natal Chinandega. Murió en Costa Rica y sus familiares pedirán explicaciones a la OIJ de ese país.

Landred Hastin, de origen caribeño, habitante del reparto Divino Nino, Chinandega, dijo que denunciará la muerte de su hijo que vivía en Costa Rica y espera se castigue al responsable. LA PRENSA/S. MARTÍNEZ

Landred Hastin, originario de Puerto Cabezas, pero con 47 años de vivir en Chinandega, sepultó ayer a su hijo  Landred Hastin Mejía, de 34 años y confirmó que este viernes al llegar a la capital costarricense denunciará el caso ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para que investigue y castigue al culpable pues fue en ese país que su familiar perdió la vida.

La muerte del chinandegano ocurrió a las 9: 30 de la noche del lunes, en el barrio San Rafael de Alajuela, Costa Rica. “Me vinieron a decir que mi hijo estuvo peleando con su mujer, con quien tenía ocho años de vivir con ella, hubo muchos problemas porque ella era celosa. Según dicen que mi hijo estaba tomado, la señora lo empujó y el pegó en una pared, pero no me dijeron al inicio que estaba muerto, cuando llamé a Costa Rica me lo confirmaron. Este certificado de defunción dice que mi hijo murió asfixiado”, declaró el señor. La causa de muerte según el documento indica es homicida.

El progenitor no está conforme, sospecha que estuvieron involucrados más de dos personas porque aseguró tenía mucha fuerza y no pudo ser asfixiado por un solo individuo. “Ella que es la compañera de vida de mi hijo, no me pudo dar explicaciones porque solo es llorar”, indicó la tarde de ayer el adolorido padre, que viaja constante al vecino país del sur por su labor con el traslado de encomiendas.

HIJASTRO DETENIDO

La información que se maneja por medios locales en Costa Rica es que fue detenido el hijastro del fallecido, de 19 años. Vecinos de la víctima refirieron a medios costarricenses que en la casa había mucha violencia intrafamiliar.

Landred Hastin Mejía laboraba en una embotelladora y vendía cocos ocasionalmente, tenía en Costa Rica antecedentes de conducción temeraria, según diarios de Costa Rica.