Rubén Darío poeta del milenio

La poesía de Darío no tiene género, es universal, es la máxima expresión del espíritu. Canta el amor patrio: “Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña”. Reflejando en el poema A Teodoro Roosevelt, el ideal futurista de América.

Materia y espíritu se conjugan en forma maravillosa en Rubén Darío, para la formación del genio, naciendo el creador de arte.

La poesía de Darío no tiene género, es universal, es la máxima expresión del espíritu. Canta el amor patrio: “Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña”. Reflejando en el poema A Teodoro Roosevelt, el ideal futurista de América. Condenando las injusticias sociales, filosofando la vida en Lo Fatal. Enalteciendo valores morales, el amor y generalidades de la vida, innovando versos y métrica. Enriqueció la poesía con mitología y fantasías. Proyectándose Darío como poeta universal y humanista. Dio prestigio a la Literatura Hispanoamericana, recibiendo el reconocimiento de los españoles de gran valía, don Juan Valera, Miguel de Unamuno, Marcelino Menéndez y Pelayo, con los intelectuales de América principalmente Ricardo Palma y Juan Montalvo.

Al fundar Darío el Movimiento Literario como Modernismo su figura literaria se agiganta, desplazando al Romanticismo y al Simbolismo de Mallarmé, renovando totalmente la poesía española situándose en una posición cimera dentro del mundo de las letras hispanoamericanas. Darío a través del Modernismo rinde culto a la belleza, desplazando el prosaísmo de la época, naciendo la idea del arte por el arte en todo su esplendor lírico. Siguen con entusiasmo las nuevas innovaciones estéticas los españoles Juan Ramón Jiménez, Antonio y Manuel Machado, Ramón María del Valle Inclán y otros, llegando a ser figuras relevantes del Modernismo.

El Modernismo, creado por su genio, revolucionó métrica, estilo, armonía, y musicalidad, conceptos de la poesía y literatura general. Siendo admirado en todo los géneros como poeta, prosista, ensayista y periodista en diarios de prestigio como La Nación, de Buenos Aires y revistas.

Darío también fue escritor publicando sus libros Azul en Valparaíso, Chile, en 1888, que le abrió las puertas del universo literario dando a conocer su genio, Los Raros, biografías de famosos como Paul Verlaine a quien mucho admiraba, Léon Bloy, Edgar Allan Poe, los cubanos Augusto de Armas y José Martí. 1896, Opiniones, A. de Gilbert, Historia de mis libros, El Viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical.

En América lo admiraron José Asunción Silva, Julio Herrera y Reissig, Ricardo Jaimes Freyre, Leopoldo Lugones, Jorge Luis Borges, José Santos Chocano, César Vallejos, Salvador Díaz Mirón, Neruda y Amado Nervo.

Sin embargo, nunca faltan los mediocres frustrados como el chileno Vicente Huidobro que criticó su poesía encabezando un movimiento llamado Vanguardia Poética, tildando de afrancesados a Darío y seguidores. No tuvo éxito.

Hablando sobre los primeros años de su vida, Darío vivió su infancia y juventud en León, cuna del liberalismo, formándose en su mente el ideario liberal que profesó toda su vida. Desde jovencito dio a conocer su liberalismo en sus poemas Máximo Jerez, A los liberales, (Porque calláis la eterna Marsellesa / que maldice el poder de los tiranos). Demuestra su unionismo en sus poemas Unión Centroamericana, dedicado a Justo Rufino Barrios y Soneto Cívico, a Jerez, reconocidos unionistas, publicados en el volumen II de Poemas de Juventud, publicados en Madrid, 1923 por su hijo Rubén Darío Sánchez.

El poeta y escritor doctor Carlos Tünnermann Bernheim nos da su valioso aporte sobre la personalidad ciudadana de Darío, en su Ensayo El pensamiento político de Rubén Darío, analizando sus ideas cívicas de buen ciudadano. Existentes en sus versos y escritos.

Como el cielo de su patria era pequeño para volar tan grande águila del pensamiento tuvo que volar a los inmensos cielos de Europa.

El autor es miembro del centro nicaragüense de Escritores, de la Asociación de Periodistas de Nicaragua y del Colegio de Periodistas de Nicaragua.