Merienda escolar

Evite comer jugos artificiales y chips porque solo condicará a sus hijos a tener serios problemas de salud.

Martha Justina González, Máster en nutrición. LA PRENSA/ ARCHIVO

La merienda escolar es muy importante para la nutrición y el aprendizaje de los niños.

Debe cubrir alrededor de 15 por ciento de las necesidades de calorías y sustancias nutritivas.

Entre los 5 y 10 años de edad, se requieren de 1,300 a 1,800 calorías diarias, según las recomendaciones dietéticas del Instituto de Nutrición para Centroamérica y Panamá (INCAP 2012).

La merienda debe aportar entre 195 y 270 calorías nutritivas.

Un yogur o una cajita de leche, una tajada de pan integral con mantequilla de maní y una mandarina aportan aproximadamente 270 calorías, alrededor 20 por ciento de las necesidades de proteínas, 30 por ciento de los requerimientos de calcio, grasa saludable, carbohidratos, vitaminas del complejo B, A, C y E, fósforo, magnesio y fibra.

En cambio un jugo artificial y una bolsita de chips aportan 415 calorías provenientes principalmente de grasa trans, grasa saturada y azúcar, con alto contenido de sodio y sin proteínas, vitaminas, minerales, fibra dado que son calorías vacías.

Este tipo de meriendas está conduciendo a la población a obesidad, colesterol alto, hipertensión y diabetes.

Planifique las meriendas con anticipación, procure que contengan sustancias nutritivas, evite la “practicidad” de colocar “comida chatarra”, consulte al nutricionista o busque ideas en Internet.