La historia del showman Donald Trump

Ofensivo, provocador y políticamente incorrecto, Donald Trump fue elegido como el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

Donald Trump no es solo un hombre. Es una marca. La revista Forbes lo ubica como el hombre No. 72 más poderoso del mundo y por 33 años ha estado en su lista de las 400 personas más ricas del planeta. Su conglomerado, Trump Organization, no hace otra cosa que ganar por cada vez que las cinco letras de su apellido aparecen en público y no importa si es para ahondar en la casi guerra que su campaña política ha entablado con los inmigrantes.

Entre las propuestas más rocambolescas del grueso y rubio empresario de un metro con 87 centímetros de altura están la de construir una muralla como la de China en la frontera entre Estados Unidos (EE.UU.) y México para frenar y controlar la entrada de latinos (y que el gobierno mexicano pague por el muro), y la de deportar a todos los inmigrantes indocumentados que radican en su país. Es decir, unos 11.2 millones de personas.

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Poseer miles de millones de dólares le ha dado la posibilidad a Trump de hacer lo que le da la gana. Lanzarse a la Presidencia, evitar lo políticamente correcto y soltar una verborrea de exabruptos en televisión abierta, faltarle el respeto a Barack Obama, abusar de su cuenta de Twitter, ausentarse del último debate de candidatos de su partido días antes que comiencen las votaciones para elegir a uno, etc. Sin embargo, y ante la sorpresa de muchos, su posición en las encuestas de opinión se ha disparado hacia arriba. Y de hecho, sus seguidores en las redes sociales son incluso más numerosos que los de la candidata más sólida de la acera de enfrente: la demócrata y ex primera dama del país, Hillary Clinton.

¿De dónde salió este hijo de inmigrantes que parece odiar a los inmigrantes? Descúbralo a continuación.

La Trum Tower, en la Quinta Avenida de Manhattan, Nueva York, es donde reside Donald J. Trump. Más precisamente en un penthouse de tres pisos.
La Trump Tower, en la Quinta Avenida de Manhattan, Nueva York, es donde reside Donald J. Trump. Más precisamente en un penthouse de tres pisos.

ESCOCIA, ALEMANIA Y EL DINERO

En su sitio web personal (no el de su campaña) Trump se describe a sí mismo como “la auténtica definición del sueño americano, continuamente imponiendo los estándares de excelencia al mismo tiempo que expande sus intereses en el sector inmobiliario, de deportes y de entretenimiento. Un negociador sin igual”. El ego del hombre es notable, pero la descripción no es errónea.

Donald John Trump fue el cuarto de cinco hermanos. Nació un viernes 14 de junio de 1946, en Queens, distrito de la ciudad de Nueva York. Sus padres fueron Fred Trump (hijo de una pareja alemana que emigró a EE.UU.) y Mary Anne MacLeod, una escocesa también migrante. Don Fred quedó huérfano cuando apenas tenía 12 años y poco a poco construyó y vendió viviendas de clase media en los barrios neoyorquinos de Queens, Brooklyn y Staten Island. Su esfuerzo lo hizo poseer miles de pisos y pronto era dueño de un conglomerado económico de mediano tamaño.

Cuando cumplió 13 años los papás de Donald lo enviaron a la Academia Militar de Nueva York para disciplinarlo y el joven se graduó con honores como atleta estrella y estudiante líder, en 1964. Después ingresó a la Universidad de Fordham, donde estudió dos años, y fue transferido a la Escuela de Finanzas de la Universidad de Pennsylvania. Se graduó de Ciencias Económicas y oficialmente se ganó el permiso para codearse con su padre, cobrar alquileres por toda Nueva York y demostrar su talento.

Apenas a los 28, Donald entró de lleno al mundo de los bienes raíces. Relevó a su padre al frente del negocio familiar y cambió el nombre de la compañía de Elizabeth Trump and Son a The Trump Organization. Al poco tiempo de dirigirla también cambió la visión de la empresa y se dedicó a la construcción de rascacielos. Su nueva “zona de combate” era Manhattan. Pasando los 35 años el emprendedor ya había trasformado un edificio de la calle 42 del distrito en el Hotel Grand Hyatt, que sigue siendo suyo, y adquirió la Trump Tower en la Quinta Avenida, que algunos medios de la época describieron como un “Xanadu”, haciendo referencia al filme Ciudadano Kane (1941).

En los años ochenta el joven magnate siguió creciendo y amasando fortuna. Invirtió en más edificios, en apartamentos y hoteles de lujo, expandió el nombre de su marca a otros países, compró e hizo casinos en Atlantic City, entre ellos el Taj Mahal; pero la crisis económica de esos años lo sacudió en la década siguiente.

A comienzos de los noventa Trump acumuló hasta 975 millones de dólares en deudas y tardó casi diez años en reponerse. Cuando lo hizo, eso sí, regresó con un golpe de autoridad. En 1998 adquirió el edificio General Motors, es decir, una manzana completa de 50 pisos a solo dos cuadras del Central Park neoyorquino, una de las zonas más caras y exclusivas del mundo.

En resumen, según el sitio de Newsmax, Donald Trump heredó entre 62.5 y 100 millones de dólares de su padre, y con tiempo y talento los convirtió en los 4,500 millones de dólares que posee hoy, según Forbes.

Donal Trump, juego, Estados Unidos,
El juego de mesa de Trump. Al estilo de Monopoly, la propiedad más barata cuesta 10 millones de dólares ficticios.

VIDA PRIVADA Y PERSONALIDAD

Trump ha dicho que no es el dinero lo que más le importa, sino “ser parte del juego”. Y ha dicho un sinnúmero de cosas más. Con su experiencia en la montaña rusa de los negocios, ha publicado más de 15 libros, entre ellos algunos bestsellers, como El Arte de Negociar (1987), El Arte de Sobrevivir (1991) o El Arte de Regresar (1997).

Otra parte de su vida que ha sabido de altibajos ha sido el lado amoroso. En 1977 se casó con Ivana Zelnickova, una modelo y esquiadora profesional de origen checo. Con ella tuvo tres hijos y en 1991 su divorcio fue comidilla de la televisión nacional, pues la mujer le exigió sumas de dinero astronómicas que Trump tuvo que pagar. Dos años más tarde volvió a casarse, esta vez con una actriz con quien ya tenía un hijo: Marla Maples. Se divorció de ella en 1997 y acordó darle dos millones de dólares de compensación. Su actual esposa es la también modelo Melania Knauss, con quien contrajo nupcias en 2005 y con quien tuvo un bebé en 2006.

De sus cinco hijos la más famosa es Ivanka, de su primer matrimonio. Guapa, esbelta e inteligente, se ha convertido en una celebridad y una mujer de negocios. Es la vicepresidenta del departamento de desarrollo y adquisiciones de la Trump Organization y no soporta que los medios la comparen con Paris Hilton. “Yo trabajo 13 horas al día para ganar mi dinero”, dijo a medios de Inglaterra en 2007 y su propio padre es fanático suyo. A veces demasiado fanático.

En 2006, en un programa televisivo para la cadena ABC, Trump estaba sentado junto a Ivanka y alabó la figura de su cuerpo y dijo en tono de broma: “Si Ivanka no fuera mi hija tal vez seríamos pareja”.

Dos años antes Trump se había aventurado en televisión y su triunfo fue rotundo. Se alió con el canal NBC para realizar un reality show llamado The Apprentice (El Aprendiz), donde unos 18 empresarios competían por 250,000 dólares y un contrato para dirigir una de las empresas del multimillonario. El show paró en 2015 debido a la campaña política de su protagonista, pero acumuló 14 temporadas y 185 episodios; le generó millones de dólares a Trump, millones de espectadores y un invaluable posicionamiento continuo en televisión nacional.

Por el valor de su apellido, sus éxitos en los negocios y sus cientos de propiedades, Trump, quien se jacta de jamás haber usado un cajero automático en su vida, estima que su fortuna total es de 10,000 millones de dólares y critica duramente a la afamada revista Forbes por “solo” apuntarle 4,500 millones.

Además de sus éxitos, otras iniciativas “trumpescas” que revelan más acerca de su personalidad, pero que fracasaron, son la creación de un juego de mesa tipo Monopoly bautizado Trump; una marca de vodka con su apellido que no muchos aficionados a la bebida de origen ruso quisieron degustar y la compra de toda una aerolínea en 1989 a la que cambió el nombre a Trump Shuttle y que se suponía sería la flota aérea más lujosa del mundo, pero que colapsó totalmente en 1992.

Danald Trump, Estados Unidos
Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, Los Angeles, de Donald Trump. La obtuvo por su rotundo éxito en el reality show «The Apprentice» (2004-2015).

EL MAGNATE EN NÚMEROS

0 alcohol. Donald Trump no bebe ni rompope. Es un abstemio inquebrantable, mayormente debido al destino de su hermano, Fred Jr., quien murió en 1981 por alcoholismo y dijo a Donald: “No bebas nunca”.

1.87 cm. Esto mide el multimillonario. Es 10 centímetros más alto que el promedio de hombres en Estados Unidos.

3 matrimonios. Trump estuvo casado con Ivana Zelnickova de 1977 a 1991, con Marla Maples de 1993 a 1999 y con Melania Knauss de 2005 a la actualidad.

9 edificios. Trump posee nueve edificios solo en la ciudad de Nueva York, entre los que destaca la Trump Tower, en la 5ta Avenida de Manhattan, donde reside.

25 dólares. Esto cuesta una botella de agua mineral en el hotel de la Trump Tower de Chicago.

14,000 apartamentos. Era lo que poseía Donald Trump a los 28 años, cuando dirigía la Trump Management Corporation.

4,500 millones de dólares. Es su fortuna total, según Forbes, revista especializada en Finanzas.

10,000 millones de dólares. Es su fortuna total, según él.

Ivanka Trump, Donal Trump, Estados Unidos
Ivanka Trump es la más mediática de los hijos del magnate. Odia que la comparen con Paris Hilton y asegura que le compró la casa donde vive a su padre pagando una hipoteca.

HACER LO QUE NADIE ESPERA

Pese a que hoy “The Donald”, como le llaman, es algo así como la imagen del futuro del partido republicano, el precandidato presidencial no siempre simpatizó con esos colores. En 1999 se refirió a temas políticos y sociales y lo hizo con pensamiento liberal. En el noticiero Meet The Press dijo, con respecto a la legalización del aborto, que era “proelección”; en cuanto a la salud pública le dijo al entrevistador Larry King el mismo año que “cuando se trata del cuido de la salud soy muy liberal”; e incluso en 2005, aunque usted no lo crea, invitó a Hillary Clinton a su boda. La esposa del expresidente Bill Clinton se sentó en primera fila y se sabe además que sus fundaciones han gozado de grandes donaciones del magnate.

Pero a Trump no hay que recordarle frases que dijo en el pasado. Olvídelo. El más reciente escándalo ocurrió del 6 agosto 2015 hasta el 28 de enero de 2016. En agosto se celebraba el debate republicano de precandidatos republicanos en Fox News y la moderadora Megyn Kelly le recordó al aspirante a la Presidencia, Donald Trump, que en el pasado había llamado “cerdas, gordas y perras” a las mujeres que no le caían bien. El multimillonario trató de esquivar la pregunta con un poco de humor y condenó a quienes siempre son políticamente correctos, pero los medios estadounidenses vitorearon a la presentadora.

En respuesta, Trump comenzó una campaña en su cuenta de Twitter para descalificar a Kelly y la ha llamado desde “reportera de mala calidad” hasta “bimbo”, que se refiere a mujeres que logran triunfos profesionales por su atractivo físico. Y el pasado 28 de enero se negó a ir al último debate de candidatos de su partido efectuado tres días antes de las votaciones para elegir a uno en Iowa por el simple hecho de que era en Fox News y lo conduciría “la incómoda” Kelly.

Megyn Kelly, Estados Unidos, Donald Trump
Megyn Kelly ha ganado mucha popularidad por su batalla mediática con Trump. Es una de las periodistas con mejor rating de la cadena Fox News.

Nadie puede sacar a Trump de su zona de confort, pero él sí que puede disparar contra quien sea. En 2011 dudó públicamente que el presidente Barack Obama fuese realmente estadounidense y lo retó a que mostrara su acta de nacimiento. Obama se lo tomó con humor y en un evento al que asistió Trump mostró un “video original” de sus “primeras horas de nacido” que resultó ser un extracto de la película animada El Rey León (1994), de Disney.

A pesar de esto, y teniendo en cuenta el acumulo de improperios que Trump lanzó a los mexicanos el 6 de junio de 2015, cuando anunció su precandidatura con el Partido Republicano y culpó a México y China de que “EE.UU. esté tan mal”, llamando “vendedores de drogas, criminales y violadores” a los aztecas que cruzan la frontera, el empresario ha logrado todos sus objetivos políticos hasta el momento. Y es que, según él, hay una “mayoría silenciosa” que no se atreve a decir lo que piensa, pero que está de acuerdo con él. Al parecer, llegó la hora de que este silencio hable. Y vote.

 

Donald Trump, Estados Unidos
Trump es muy activo en Twitter. Promedia cerca de 400 tuits por mes, más de tres veces el promedio un usuario activo.

FUENTES: The Washington Post, The New York Times, The NYT Magazine, Maxnews, El País (España), BBC, Fox News, Twitter, Trump.com, Biography.com

 


 

 

¿CÓMO PIENSA TRUMP QUE MÉXICO PAGARÁ POR UN MURO FRONTERIZO?

La inmigración ilegal es la piedra angular de la pirámide de cinco propuestas políticas que ilustran la campaña del candidato republicano Donald J. Trump. Y para él, el mayor problema que tiene Estados Unidos (EE.UU.) en esa materia posee cuatro sílabas: me-xi-ca-nos. El magnate calificó a la comunidad de aztecas en su país de vendedores de drogas, criminales y violadores y quiere vigilar muy de cerca su ingreso al suelo estadounidense.

Entre sus reformas migratorias, una idea que se ha convertido prácticamente en el sello de su campaña, es la de construir un colosal e impenetrable muro de 3,145 kilómetros de largo que cubra toda la frontera EE.UU.-México y que este último pague la construcción. De lo contrario, según Trump, EE.UU. lo financiaría utilizando dinero recaudado a través de represalias económicas que se emprenderían contra el país latinoamericano.

Casi vía chantaje, la propuesta dicta que mientras el gobierno mexicano no pague por el muro, EE.UU. debe buscar los fondos de esta forma:

-Decomisando todo el dinero que los mexicanos envían a familiares cuando este provenga de salarios ilegales.
-Aumentando los costos de las visas temporales otorgadas a directores ejecutivos y diplomáticos de México.
-Incrementando las tarifas para la entrega de tarjetas para el cruce fronterizo.
-Aumentando los costos de todas las visas a trabajadores mexicanos en el marco del acuerdo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
-Elevando las tarifas en los puertos de ingreso a EE.UU. a quienes provienen de México.
-Recortando la ayuda extranjera a México, de ser necesario.

Actualmente existen muros y barreras a lo largo de 1,078 kilómetros de la frontera mencionada, pero únicamente en las zonas geográficas más habitadas y menos costosas de alterar. Estos trabajos se terminaron bajo la administración de George W. Bush y, hasta ahora, con el mantenimiento incluido, se han gastado unos 7,000 millones de dólares en ellos, según el Washington Post. De acuerdo con expertos consultados por el diario, cubrir el ciento por ciento de la frontera con un muro de proporciones bíblicas alcanzaría costos de hasta 25,000 millones de dólares, y aparte de dañar gravemente las relaciones políticas, sociales y comerciales entre los dos países, no evitaría que migrantes crucen la frontera a través de túneles, como sucede hoy.

Las otras grandes propuestas políticas de la campaña de Trump son:

  • Reforma comercial entre EE.UU. y China
  • Reforma administrativa que favorezca a los veteranos de guerra
  • Reforma de impuestos
  • Derecho a la posesión de armas

8 FRASES CONTROVERSIALES DE TRUMP

“Cuando México nos envía a su gente, no nos envía a la mejor. Ellos envían gente que tiene muchos problemas y ellos traen esos problemas consigo. Están trayendo drogas. Están trayendo crimen. Son violadores. Y algunos, asumo, son gente decente”. 6 de junio 2015, en el anuncio de su candidatura a la Presidencia de Estados Unidos, en Nueva York.

“Construiré un gran muro en nuestra frontera sur y haré que México pague por él”. 6 de junio 2015, en el anuncio de su candidatura a la Presidencia de Estados Unidos, en Nueva York.

“Si Obama renuncia de su cargo AHORA —haciéndole de hecho un gran favor al país—, le daré acceso gratuito y de por vida a cualquiera de mis canchas de golf”. 10 de septiembre de 2014, en su cuenta de Twitter.

“El concepto de calentamiento global fue creado por los chinos para volver poco competitiva a la industria manufacturera estadounidense”. 6 de noviembre 2012, en su cuenta de Twitter.

“Ella tiene una muy bonita figura. Diría que si Ivanka no fuera mi hija, tal vez seríamos pareja”. 6 de marzo de 2006, en un programa del canal ABC.

“Sabes, realmente no importa qué escriben los medios acerca de ti mientras tengas a un joven, bello pedazo de culo a tu lado”. 1991, en una entrevista para la revista Esquire.

“¿Si Hillary Clinton no puede satisfacer a su esposo, qué le hace pensar que puede satisfacer a los Estados Unidos?”. 16 de abril de 2015, en su cuenta de Twitter.

“La controversia, en una palabra, vende”. 1987, en su libro El Arte de Vender.

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