Madre clama para su hijo preso igual tratamiento que a Osuna

Madre de reo enfermo en la Cárcel Modelo clama porque las autoridades ordenen su libertad para que ella pueda brindarle la atención médica adecuada igual que al exmagistrado Osuna.

Aminta Núñez, madre del reo Kelly Francisco Vega Núñez, demandó esta mañana que las autoridades del país apliquen igual tratamiento con los presos enfermos en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN) como con el exmagistrado Julio C. Osuna.

Vega cumple la pena máxima en la Cárcel Modelo, por la cual está por cumplir cuatro años de prisión y Núñez clama que sea remitido a una nueva valoración al Instituto de Medicina Legal (IML), pues el año pasado un médico que lo atendió en el Hospital Antonio Lenín Fonseca determinó que sufre de síndrome nefrótico, enfermedad por la que fue desahuciado y «ya está amarillo».

«No se adónde tocar, no se adónde ir, no se quién me va a escuchar porque es triste ver a mi hijo sin comida, sin agua porque si él bebe esa agua que es agua de los termales es una agua cochina..esa agua sale con pelos», expresó Núñez, quien señala que «mi hijo está esperando la muerte nada más allí, no hay una condición donde él está».

Lea: Justicia nicaragüense con trato desigual a reclusos

La mujer explicó que le compraron una cama a otro reo para que su hijo no durmiera en el piso, condición en la que permaneció así los dos primeros años de cárcel, lo que considera pudo haber incidido para que agravara su salud.

Núñez indicó que ha remitido una serie de escritos a la juez de la causa, Roxana Zapata, con el epicrisis que extendió el doctor Juan Carlos Pérez de Prado que recomendó su libertad y fotografíasen las que se observa que Vega está inflamado para que ordene lo remitan al forense, pero no ha obtenido respuesta. «No se adónde tocar puertas», apuntó Núñez, quien lamenta que «vivimos en el país de la ley del más fuerte».

Tras casi cuatro años de encarcelamiento de Vega, la mujer sigue alegando que este fue condenado injustamente a pena máxima, por un delito que supuestamente este no cometió.

«Yo he gestionado por todos lados y a mi no se me ha escuchado, no se por qué», expuso Núñez quien recordó que en su momento cuando su hijo fue detenido en El Chipote, ella denunció desde la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que había sido torturado, lo que sigue manteniendo.

Ella pide a las autoridades que lo liberen para que pueda atenderlo en su casa, el tiempo que a este le quede de vida. En sus intentos por obtener la libertad de su hijo, la mujer expone que ha vendido lo poco que tenía en su casa para pagar a los abogados, llevar la alimentación de su hijo y hasta asegura fue estafada de 60 mil córdobas por un hombre que identificaron como supuesto policía encubierto que el año pasado les ofreció sacarlo de la cárcel.

Núñez dice que para ello asumió una deuda que al no poder pagar el prestamista hasta llegó a dispararle. «Ya no tengo de qué echar mano», lamenta.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: