OEA toma nota de la democracia nicaragüense

Gerardo de Icaza, director para la Cooperación y la Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), contestó una carta a partidos políticos opositores y organizaciones sociales, informándoles que han tomado notas de todas las de denuncias sobre el sistema electoral nicaragüense y reiterándoles el compromiso del organismo regional en fortalecer los procesos democráticos […]

FSLN

El primer domingo de noviembre están programadas las elecciones presidenciales en Nicaragua.

Gerardo de Icaza, director para la Cooperación y la Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), contestó una carta a partidos políticos opositores y organizaciones sociales, informándoles que han tomado notas de todas las de denuncias sobre el sistema electoral nicaragüense y reiterándoles el compromiso del organismo regional en fortalecer los procesos democráticos en el hemisferio.

“Me es grato dirigirme a ustedes por instrucciones del secretario general de la OEA, señor Luis Almagro, para acusar recibo de su escrito fechado en noviembre pasado, a través del cual describen la situación que en materia electoral sucede en su país”, dijo de Icaza en su carta fechada el pasado 29 de enero.

La carta que las organizaciones enviaron a la OEA denunciando falta de transparencia del Consejo Supremo Electoral (CSE) está firmada por representantes de la Coordinadora Civil, de Hagamos Democracia, del Movimiento por Nicaragua, del Centro de Investigación de la Comunicación, del Movimiento Autónomo de Mujeres, del Partido Liberal Independiente, del Movimiento Renovador

EL CONTENIDO DE LA CARTA

“El Gobierno de Nicaragua no solo violó de manera flagrante el Acuerdo firmado con la OEA, faltando a las garantías prometidas para el correcto ejercicio de la Misión de Observación de las últimas elecciones generales llevadas a cabo en noviembre de 2011, sino que además no ha hecho nada para implementar las recomendaciones (…) que han venido expresando en sus informes las diferentes misiones que han observado los comicios generales observados en Nicaragua”, denunciaron las organizaciones.

En la carta exponen que las autoridades electorales son las mismas que dirigieron “los actos fraudulentos e ilegales del pasado”, refiriéndose a los actuales magistrados que responden a los intereses del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

“El proceso electoral, que culminó con las elecciones generales del 6 de noviembre de 2011 estuvo sembrado de anomalías, trampas e ilegalidades, las que fueron debidamente soportadas por las Misiones de Observación Electoral de la Unión Europea y de la OEA”, expusieron en la carta.

EL INFORME DE LA OEA

En sus recomendaciones sobre las elecciones de 2011 los observadores de la OEA recomendaron al Estado de Nicaragua darle autonomía a los partidos políticos al momento de acreditar a sus fiscales, reformar la composición de las Juntas Receptoras de Votos para que sus miembros no sean militantes de los partidos políticos y que más bien se saquen de una lista aleatoria de ciudadanos.

La OEA recomendó reformas a la Ley Electoral para depurar el padrón electoral y desvincular la cedulación de los ciclos partidarios.

En sus recomendaciones también incluyeron cambios en la forma en que el CSE transmite los datos y precisaron que los partidos políticos deben tener la posibilidad de auditar el software que usan en las elecciones.

LA CARTA DEMOCRÁTICA

En la carta los firmantes le recuerdan al secretario de la OEA, Luis Almagro, que Nicaragua es firmante de la Carta Democrática, que en su artículo 3 señala que “son elementos esenciales de la democracia representativa (…) el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales (…) celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo”.

Los partidos políticos y organizaciones sociales también han solicitado una reunión a Almagro para exponerle lo que ellos consideran un deterioro de la democracia.

Nicaragua celebra elecciones en noviembre próximo y el Gobierno no invita aún a los observadores.