Alisson y Bryan Somarriba de 20 y 18 años, piden al sistema de justicia penal que traten por igual a los reos, y que den la libertad a su papá José Francisco Somarriba Otero, condenado a cinco años de cárcel por crimen organizado, por ser el conductor del ex magistrado Julio César Osuna, condenado a 23 años de cárcel.
Osuna, ex magistrado del Consejo Supremo Electoral tramitaba y cedía las cédulas de identidad a narcos extranjeros, entre ellos al costarricense Alejandro Jiménez, alias “El Palidejo” y/o José Treminio en Nicaragua, que formaban parte de la estructura narco de Henry Fariñas y el Palidejo.
Osuna goza de libertad desde diciembre del 2015, por padecer supuestamente de “múltiples enfermedades”. El cambio de régimen carcelario por régimen abierto a favor de Osuna se obtuvo mediante un procedimiento administrativo aún desconocido y cuestionado por juristas.
“Me da indignación ver que ese señor (Osuna) anda libre y mi papá que cumple una condena injusta por su culpa sigue preso y enfermo”, dijo Alisson Somarriba.
VOMITA SANGRE
El reo José Francisco Somarriba, padece de problemas pulmonares, ya que le fue extirpado el pulmón derecho a consecuencia de “colonización por seudomonas y neumococos” en el 2000, según epicrisis médico del hospital Bautista.
Desde que fue condenado en el 2013 se le pidió a la juez de juicio Adela Cardoza que le diera arresto domiciliar porque requiere de tratamiento médico continuo, pero no accedió, contó la hija del condenado.
En noviembre del 2014 el procesado empezó a vomitar sangre y oficiales del sistema penitenciario lo llevaban de urgencia al hospital Alemán Nicaragüense, pero nunca lo remitieron a medicina legal.
“Docenas de escritos he metido solicitando que lo valoren los forenses, pero no han querido mandarlo. Mi papá está muy delgado, tiene ojeras y presenta dificultad al respirar y hablar, cada vez que vamos a la visita lo veo peor”, agregó Somarriba.
La función de José Francisco Somarriba Otero, dentro de la organización narco era trasladar a Osuna y grandes cantidades de dinero en maletas, porque como andaba placa diplomática no lo detenían en los retenes policiales ni de migración y extranjería.
Ante esto, el abogado defensor alegó que trasladar a Osuna era parte de sus funciones porque el CSE lo asignó como su conductor y no tenía porque preguntar a su jefe qué llevaba o qué iba a hacer a Costa Rica. La fecha de cumplimiento de pena es el 27 de mayo de 2017.
TAM REBAJÓ PENA
En primera instancia fue condenado a 12 años de prisión, de estos siete por lavado de dinero y cinco por crimen organizado.
En segunda instancia el Tribunal de Apelaciones de Managua le reformó la condena, eliminando la pena del lavado de dinero, pues consideró no se demostró en el juicio, pues no tiene ningún bien, más que la humilde casa de sus hijos en un barrio marginal de Managua.
