Crece escándalo de pedofilia en escuela católica de Barcelona

Desde que un exprofesor de gimnasia del centro confesara haber cometido abusos sexuales contra sus alumnos, la policía ha recibido alrededor de una decena de nuevas denuncias.

El escándalo por casos de presunta pedofilia en una escuela católica de Barcelona se alimenta con nuevas denuncias, desde que el viernes 5 de febrero un exprofesor de gimnasia del centro confesara haber cometido abusos sexuales contra sus alumnos.

El caso de este profesor, en libertad provisional tras declarar ante un juez de esta ciudad española, no sería el único. Este martes la policía informó de la detención en diciembre de un monitor de la misma escuela Maristas de Les Corts de Barcelona, acusado también de abusos sexuales.

Los hechos fueron denunciados por cinco alumnos de educación primaria (6-12 años) del centro, precisó el Tribunal Superior de Justicia de la región de Cataluña en un comunicado.

El detenido declaró a mediados de diciembre ante el juez, que lo dejó en libertad aunque con una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con cualquier menor de edad, añadió.

Al mismo tiempo, la prensa local recoge en los últimos días otros testimonios de antiguos alumnos de este centro, dirigido por la congregación católica Hermanos Maristas, que denuncian abusos por parte de otros docentes del centro.

El caso estalló el pasado viernes cuando este antiguo profesor, de 57 años, reconoció en una entrevista al diario El Periódico de Catalunya haber abusado de chicos adolescentes hasta 2011.

El hombre declaró al día siguiente ante un juez de instrucción de Barcelona a raíz de una denuncia presentada el 18 de enero por el padre de una de sus víctimas, a las que pronto se sumaron otras cuatro de familias animadas por el ejemplo del primer denunciante.

Desde entonces, la policía recibió alrededor de una decena de nuevas denuncias que, en algún caso, también afectan a un tutor de alumnos de diez años que habría abusado de un niño en unos campamentos escolares, y contra un hermano marista que también impartía clases, señala la prensa regional.

Las miradas se centran ahora en la escuela, a la que algunos de los denunciantes acusan de connivencia con los hechos.

«El centro lo tapó, es imposible que no supieran qué estaba ocurriendo allí», dijo una presunta víctima en una entrevista bajo anonimato a El Periódico.

Las autoridades educativas abrieron una investigación sobre el centro, que emitió un comunicado ofreciendo «toda la colaboración con la justicia» y reconociendo que estos sucesos «contradicen y menoscaban los valores y principios de la institución».