Un lugar que incite a la concentración, paz y creatividad. Eso es lo que necesitás a la hora de realizar ya sea tus deberes escolares o del trabajo.
Hacer de tu escritorio el espacio perfecto para que vos y tus hijos trabajen en la computadora o hagan sus deberes no es una tarea complicada.
Aquí te contamos cuáles son las claves para crear una zona de estudio ideal. Podés comenzar con la ubicación. Aprovechá un área libre debajo de la escalera, en el dormitorio, la sala de estar o en un pasillo amplio. Solo debés disponer de 1.50 x 1.50 m como mínimo para colocar un escritorio pequeño, una repisa alta y deslizar la silla sin interrumpir el paso.
Colores. Para que el espacio luzca ligero, el escritorio, la estantería y la pared deben ser del mismo tono claro (blanco o crema). Incluí toques de colores vivos, como azul, amarillo o anaranjado en el portalápices, silla, lámparas u otro accesorio.
Seguridad. Para los pequeños, usá una estantería apoyada en el piso y que tenga entre 50 cm y 70 cm de alto, así tendrá fácil acceso a sus libros y no correrá el riesgo de caerse al tratar de alcanzar un mueble alto.
Complemento. Para que tengás los apuntes a la mano, ubicá una pizarra frente a la superficie del escritorio y la repisa alta. Puede ser acrílica, de corcho o imantada. Podrás escribir los detalles más importantes.

Iluminación. De ser posible, ubicá el escritorio cerca de una ventana para que reciba luz natural. Complementá con iluminación puntual, podés colocar una lámpara de mesa o instalar luces debajo de muebles o repisas altas.



