De acuerdo al Diario LA PRENSA, ediciones del 30 de enero y del 4 de febrero de 2016, alrededor de unas 8,000 unidades de transporte público y escolar serán instaladas con sistema GPS como parte de la campaña de prevención de accidentes de tránsito y que dicha medida entrará en vigencia en el mes de agosto del año en curso.
El Sistema de Posicionamiento Global (GPS por sus siglas en inglés) o comúnmente llamado Sistema de Localización Satelital en los países de habla hispana, cobra una enorme relevancia en el transporte ya que mediante equipo debidamente instalado en las unidades, el operador puede obtener información exacta al instante de su flota, permitiéndole de esta manera mejorar sus rendimientos de servicios y brindar información al usuario en tiempo real, como, por ejemplo, el tiempo que debe de esperar en su parada por el bus.
Los GPS nos permiten, entre otros, la ubicación en tiempo real del transporte mostrándolo en un mapa, la velocidad del autobús, número de pasajeros dentro de la unidad, paradas realizadas y el respeto del transporte al señalamiento vial.
De acuerdo con el 2016, GPS Tracker Review, revista especializada en GPS, los precios de los diez mejores GPS para este año van de 99.97 a 199.99 dólares, lo que da una media de 150 dólares y significa que de aquí a agosto se invertirá en compra de equipos GPS la cantidad aproximada de 33 millones de córdobas. Felicidades a quien la venda y felicidades a quien los instale en las unidades de transporte.
Instalados los equipos, estos no trabajan por sí solos. Lo anterior significa que la Policía Nacional (PN) tendrá que montar un centro de control de información con todo lo que eso significa en inversión de equipo, software, personal, etc., o contratar un proveedor de servicio que administra los datos que van al satélite y una vez que esta los reciba tendrá que enviarlos a la PN para el debido control de quienes cumplen y quienes no con las normas establecidas de velocidad, número de pasajeros, peso de carga, etc. Felicidades también a los proveedores de estos servicios.
De no hacerse lo anterior nos pasaría lo de los “semáforos inteligentes”, que los instalaron sin tener el respaldo de un cuarto de situaciones o cuarto de control, lo cual hace que sigan siendo tan brutos como los que estaban anteriormente colocados y hoy día los congestionamientos de tránsito son peores que en el pasado y ha tenido que salir la PN a dirigir el tránsito como equipo de respaldo a dichos semáforos.
En el supuesto que todo sea bien hecho desde el punto de vista técnico y legal en cuanto a transparencia de adjudicaciones de contratos se refiere, la incógnita que sigue flotando en el ambiente, es quién correrá con los costos de compra de equipo, instalación, mantenimiento y los gastos que acarrea mantener los cuartos de control y entrenar el personal necesario si fuere la PN la que lo hiciere o contratar empresas privadas que presten dicho servicio de control y monitoreo.
Como alternativa, veo: a) que sean los transportistas que asuman dichos costos sin incrementar los costos del transporte al pueblo; b) lo aporte el Gobierno de la República y lo cargue a una partida de seguridad ciudadana y c) que le toque al pueblo asumir dichos gastos vía incremento de tarifas de transporte y de carga.
Como siempre casi seguro será el pueblo quien asumirá esta aventura de los GPS, la cual estoy seguro terminará como de los semáforos mentalmente retrasados.
El autor es abogado y notario.