Un legado naturalmente exitoso

Dos mujeres sueñan con conquistar el mercado nacional de productos naturales y posteriormente exportar sus medicinas con sello nica

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Dos generaciones, madre e hija asumieron el reto de no dejar morir el negocio que su esposo y padre, respectivamente, les heredó antes de su fallecimiento.

Jarabes, productos para reducción del peso, cereales, cremas faciales, productos de belleza, cápsulas, pomadas y una lista de más de cien productos forman parte del oferente de Vital, Centro Naturista, el negocio que Eduviges Somarriba y Liliam Pérez, heredaron de Róger Pérez Valverde en 2005.

Ambas cuentan el reto que han asumido en llevar el sueño de una familia a otra etapa y posicionarse en un mercado que poco conoce las bondades de la medicina natural.

LOS PRIMEROS PASOS

Pérez recuerda que su padre estudió Medicina Natural en Costa Rica, en una extensión de una universidad chilena. Cinco años después Pérez Valverde, cuando había finalizado su preparación, fue uno de los impulsores de esa rama médica en al abrir en Nicaragua un negocio con medicamentos naturales.

“En 1991 fue que mi papá, en el sector de Ciudad Jardín, abre la primera tienda. Importaba medicinas de Costa Rica y brindaba la atención a las personas que llegaban a su consultorio. Yo era una niña y mi madre le acompañaba en ese proceso”, recuerda Pérez Somarriba.

Todo ese tiempo el fundador de la línea de productos naturales Vital se abrió paso en la oferta nacional, compitiendo con los grandes laboratorios que se instalaban en el país para distribuir fármacos, asegura Pérez Somarriba, quien detalla que con el tiempo su padre llegó a preparar la lista de más de cien productos que en la actualidad ofrecen en dos centros de atención que tienen en Managua.

“Todo experimento se hacía en casa. Mi hermana, mi mamá y yo formábamos parte de la ayuda. Siempre recuerdo esos momentos cuando mi papá hizo uno de los primeros jarabes y todas estábamos con él ayudándole a pasar al menos los componentes”, afirma.

Lo que más marcó ese deseo en Liliam, que Vital Centro Naturista crezca, fueron unas palabras de su padre, cuando una tarde mientras ella era niña y estaba aburrida, él le dijo: “No te aburras, un día esto va a ser tuyo, es tu herencia”.

Esas palabras las lleva presentes y por ellas a diario, junto con su madre, se levanta para honrar la memoria de su progenitor que le inspiró a continuar con un negocio del que dependen directamente siete personas más.

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UN GOLPE AL CORAZÓN

Para Eduviges Somarriba, lo más difícil en ese giro de negocio no ha sido ni la falta de conocimiento de la población por los productos naturales, ni la carga tributaria establecida para un negocio micro o pequeño, sino la pérdida del hombre de su vida, a quien ella acompañó cada noche de regreso a casa para atenderle y conversar el día a día.

“Fue un año el que estuve un tanto desanimada, que no quería hacer nada, pero al ver que tenía una hija en la universidad y otra en colegio privado, ese fue mi motor para dejar a un lado la queja, levantarme y seguir adelante con lo que ya había aprendido”, cuenta Somarriba.

Fue así que en compañía de un ayudante, que había sido preparado por su esposo, que doña Eduviges tomó una especie de recetario y dio continuidad al proyecto familiar.

En ese cuaderno estaban todas las fórmulas que se habían empleado para la línea Vital y otras que no se habían concretado, pero que Somarriba decidió continuar, mantener la calidad y sobre todo la inocuidad, aspectos que para ella son de vital importancia.

“Ya en ese momento teníamos dos locales en Managua, pues íbamos camino a posicionarnos en el servicio a la población. Y seguimos con esos dos locales más un centro de producción situado cerca del mercado El Periférico”, dice Somarriba.

De 2005 a la actualidad, Somarriba agrega que lo que ha variado es el destino de importación de la materia prima, pues su esposo lo hizo inicialmente de Costa Rica y ahora agregaron a la lista: Guatemala, Canadá, Perú, Medio Oriente y Alemania.

“Lo hacemos de esa manera porque muchas especias no crecen en Nicaragua y por esa razón es necesario traerlas de afuera”, explica Pérez Somarriba.

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LA PROYECCIÓN

Las emprendedoras quieren que la marca de productos naturales que ofrecen, sea conocida a nivel nacional por su calidad. Y además de vender al detalle, en los dos puntos en Managua, venden a mayoristas que les distribuyen en Rivas, Granada, Masaya y Matagalpa.

Esa venta al por detalle y al mayor consideran que les ayudará a llegar a las vitrinas de centros naturales en Costa Rica y Panamá, sostiene Eduviges Somarriba, quien ha estudiado la demanda de mercado y la apertura de clientes en esos países.

Por esa razón, Liliam Pérez Somarriba se acercó el año pasado a la convocatoria del programa Impulsa tu Empresa, que ejecuta la organización de desarrollo empresarial TechnoServe, para que les apoyaran en ordenarse y prepararles un día para la exportación.

FE Y BUENA LECTURA

Para doña Eduviges es necesario que cualquier persona que tenga un negocio o bien decida iniciar otro, es necesario que sea un hombre o mujer de fe. “Que confíen en lo que hacen y crean en sí mismo, porque el éxito no es no caer, sino no permanecer caídos”, asegura doña Eduviges.

Por su parte, Liliam cree que es necesario que cualquier emprendedor sepa leer literatura de superación personal y sobre liderazgo, ya que en cualquier empresa más que un jefe se necesita desarrollar el talento entre los trabajadores y ello, se logra con liderazgo.

Contacto:

Vital Centro Naturista está ubicada en el centro comercial Ciudad Jardín, módulo 17. También de donde fue la P del H dos cuadras arriba a mano derecha.
Teléfonos: 22400081 – 22506081, 89881571, 84551889 y puedes escribirle a: admonvital@hotmail.com

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