Profilaxis

También se usa en el ajedrez como parte de las estrategias que pueden usarse en este juego y en nuestro país fue introducido desde Cuba en el argot de los organismos de seguridad del Estado y de la Policía sandinista.

El título de este artículo tiene su origen en la literatura médica y se refiere a las medidas de prevención, que pueden tomarse, para evitar las consecuencias de un mal o enfermedad.

También se usa en el ajedrez como parte de las estrategias que pueden usarse en este juego y en nuestro país fue introducido desde Cuba en el argot de los organismos de seguridad del Estado y de la Policía sandinista.

La profilaxis en la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE) y hoy en la nueva SS (Ley de Seguridad Soberana), consistió mayormente en acciones o amenazas de medidas de cualquier tipo sobre una persona o su familia, incluyendo la de revelar información íntima para perjudicarlos, previniendo que los profilactados se involucraran en actividades previsibles que habrían sido estimadas como un riesgo para la seguridad del Estado.

Con la Ley de Seguridad Soberana y la reorganización de los cuerpos de seguridad estamos viviendo una reactivación de las prácticas profilácticas, llevándolas a una dimensión superior de escala internacional.

La expulsión de los representantes del PNUD, así como la apropiación de sus programas de cooperación y el posible cierre de sus oficinas en Nicaragua, como los ataques e intentos de descrédito para provocar el escarnio público, son parte de la nueva profilaxis orteguista.

A nadie se le escapa lo injustificado de las acusaciones de la Cancillería, quienes hemos trabajado en política exterior sabemos el férreo control que el gobierno ha ejercido sobre los programas, contrataciones y políticas de las agencias de las Naciones Unidas, quienes se han adecuado al capricho y constantes cambios de la pareja gobernante, demostrándose más bien con la pretendida crisis que “mal paga el diablo a quien bien le sirve”.

Tratando de escudriñar sobre el asunto para intentar descubrir las verdaderas intenciones de Ortega, algunos analistas hemos coincidido que todo se trata de un mensaje profiláctico, no a las Naciones Unidas sino a los Estados Unidos de América y a la Unión Europea quienes han sido los principales impulsores de la creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) creada en el año dos mil seis bajo el paraguas de la ONU y prorrogada hasta el presente, así como de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih) inaugurada recientemente bajo el paraguas de la OEA y que igualmente sin necesidad de la presencia internacional han impulsado en El Salvador cambios institucionales y políticas más eficaces contra la corrupción, como el fortalecimiento de la Corte Constitucional y el proceso contra dos expresidentes de diferentes signos políticos.

A Ortega le preocupa que la primavera democrática del triángulo del norte traiga sus brisas a Nicaragua, más aún cuando incluso alguno de sus aliados del sector privado ven los riesgos de un estancamiento institucional en nuestro país, frente a una Centroamérica más competitiva donde al fin prevalezca la gobernanza y el Estado de Derecho.

Ante la política de destrucción institucional, de irrespeto absoluto de la legalidad y de elecciones fraudulentas sobre las que se sostiene Ortega, aunado a una campante corrupción y falta de justicia, Ortega pretende tempranear futuras iniciativas sobre cambios democráticos.

Su mensaje, utilizando de correo al PNUD, es claro y contundente: no estoy dispuesto a ninguna flexibilidad y cualquier propuesta se revertirá contra ustedes mismos y contra los nicaragüenses.

Mientras nuestros vecinos del norte luchan por la transparencia, contra la corrupción y la impunidad, en Nicaragua por la Ley SS se suprimen como riesgos de la seguridad, favoreciendo que las últimas se entronicen en su gobierno, llegando el colmo de su descaro que al acusar al PNUD confiesan impunemente haber cometido los delitos de discriminación y promoción de la discriminación al ordenarles una limpieza de funcionarios por razones políticas.

Ortega ya realizó su apertura española pretendiendo condicionar las movidas de la comunidad internacional y de sus adversarios, lo importante ahora es estar claro de la intención de su juego y mover las piezas apropiadamente para derrotar la estrategia de la dictadura.

El autor es abogado.

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