Semana Santa y agua están íntimamente relacionadas. Esta semana y a partir del pasado fin de semana, prácticamente casi toda la población del país emigra hacia las playas de los mares y los lagos y lagunas con que el Señor bendijo esta tierra por los cuatros puntos cardinales.
Este es un artículo instructivo de precaución. Comenzaré con las corrientes marinas en las playas, que es una de las causas más frecuentes de muertes por ahogamiento, sobre todo combinadas con el exceso de licor. Estas corrientes, llamadas resacas, se producen a menudo cuando la marea está bajando y el agua de los esteros está saliendo, ya sea en la superficie o filtrándose rápidamente a través de la arena.
La corriente de resaca o “rip current” se puede visualizar claramente desde la parte alta de la playa porque provoca un disturbio en el agua y en las olas, debajo de esta corriente, se produce una zanja más profunda que en ambos lados, por lo que una persona que se está bañando al caminar paralelo a la costa puede caer en una parte más profunda y la resaca lo tiende a succionar hacia adentro del mar.
El infortunado bañista que inadvertidamente cae en esta trampa de la naturaleza, tiene que hacer tres cosas según los expertos: primero, no entrar en pánico; segundo, no nadar hacia la playa en contra de la corriente, sino paralelo a la playa para salir de la corriente; tercero, si está cansado, trate de flotar y nade en paralelo unos 30 a 40 metros, luego en un ángulo de 45 grados hacia donde están rompiendo las olas, estas lo llevarán directamente hacia la playa.
Estos consejos de expertos son inútiles si el bañista no sabe nadar o está en completo estado de ebriedad, por tanto, si no sabes nadar o estás muy ebrio no debes pasar del nivel de la rodilla.
En las playas del lago de suaves y regulares pendientes, no hay corrientes. La fuerza del oleaje y el viento, lo arroja a uno hacia la costa, por tanto es mucho más seguro que el mar, con la desventaja que en el agua dulce es más difícil flotar y nadar, porque es menos densa que el agua salada.
En cuanto a la seguridad náutica, estas son algunas medidas de seguridad básicas que yo mismo me impongo cuando salgo a navegar:
Comunicación: radio marino VHF fijo y portátil para comunicación de lancha a lancha o con Capitanía, esta debe de ser la comunicación prioritaria. En segundo lugar, teléfonos celulares con los números grabados de las capitanías de la Fuerza Naval del área correspondiente.
Salvavidas para todos a bordo y uno para lanzar con su cabo de 50 pies en caso de que alguien caiga al agua. Bomba de achique, un balde de cinco galones por si falla la bomba, extintor de incendios. Ancla con cadena y suficiente nylon para fijar su posición donde uno va a navegar, en caso de una falla del motor. Esto facilita ser rescatado y no queda uno a merced de las olas, el viento y las corrientes marinas.
Mecánica: además de la bomba de achique, caja de herramientas, un remo, caja de primeros auxilios, agua potable, un buen “spotlight” led para hacer señales de noche y una linterna pequeña led de cabeza para trabajar con manos libres.
Navegación nocturna: luces de navegación operativas. Una brújula competente con luz led para visión nocturna. Combo GPS-Sonar. Permiso de navegación, matrícula y zarpe al día. Reporte de zarpe a capitanía cuando uno está en un sitio donde no llegan a verificar el zarpe.
La capacidad de pasajeros es relativa a las condiciones climáticas que uno va a navegar y al peso total que uno lleva en la embarcación. Si el mar o lago está muy picado, se debe reducir a la mitad la capacidad de pasajeros. Combustible: es aconsejable dejar siempre un margen de reserva de seguridad de un 30 por ciento del consumo estimado del viaje de ida y regreso que uno va a realizar por cualquier imprevisto.
Naval: es fundamental que la Fuerza Naval tenga operativos radios de comunicación y medios de rescate en donde tenga presencia y exija zarpes. De nada sirve que den un zarpe si nadie estará pendiente de escuchar un SOS o de salir al rescate de una embarcación y sus tripulantes en peligro.
El autor es diputado de la Bancada Alianza PLI y Presidente de la Comisión de Turismo.
