Reo llegó casi muerto a los juzgados ante la indolencia del Sistema Penitenciario

El procesado no podía articular palabra, ni mover los miembros de la parte derecha del cuerpo y la juez lo mandó a la clínica forense de los juzgados, quien orientó su hospitalización inmediata.

El reo Miguel Ángel Masís Obando, de 61 años, manifestó que es diabético, padece de presión alta y tiene cinco meses de estar sin su tratamiento en la cárcel del sistema penitenciario, sin permitir que su familia se lo lleve. LA PRENSA / A. FLORES

El reo Miguel Ángel Masís Obando, de 61 años, casi no podía caminar ni articular palabra cuando fue prácticamente arrastrado hacia la sala de juicio por los custodios del Sistema Penitenciario Nacional.

El cuerpo le temblaba y se miraba pálido, mientras la juez Irma Laguna, titular del Juzgado Primero Distrito Penal de Juicio de Managua, comenzó el juicio en su contra por presunto tráfico de drogas y de armas.

Pasado unos minutos, el hombre se dobló en la silla con los ojos cerrados, y de inmediato fue enviado a la clínica forense del complejo judicial, donde al ser examinado por la doctora María Auxiliadora Velásquez se le determinó arritmia cardiaca y dificultad para articular palabras.

El reo logró decir que tenía dos meses de estar enfermo y ya no sentía la parte derecha de su cuerpo. La doctora orientó la hospitalización inmediata del procesado.

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SPN ES RESPONSABLE

Ricardo Flores, abogado del reo enfermo, solicitó a la judicial que le cambiara la medida de prisión preventiva a arresto domiciliar porque era evidente que cada día la salud de su representado iba empeorando y a las autoridades del Sistema Penitenciario Nacional, conocido como La Modelo, no les interesaba, ya que habían seis oficios de la juez para que lo remitieran a valoración médica legal dada su condición de valetudinario de 61 años, pero simplemente los han ignorado.

El fiscal Roberto Rocha dijo que era evidente el estado delicado de la salud del reo y que no se oponía a que lo llevaran a Medicina Legal para valorarlo de inmediato, aunque la procuradora Jaqueline Torres dijo que desafortunadamente no tenían dictamen médico legal que dijera si podía o no permanecer bajo régimen carcelario.

La juez Laguna expresó que “la responsabilidad del cuido del reo la tiene el Sistema Penitenciario, pero este ha desobedecido los oficios judiciales y no ha mandado informe del porqué no ha enviado al privado a Medicina Legal, como si esta autoridad judicial no existiera. Y no necesito ser médico para ver como se ha deteriorado la salud del reo, por eso ordeno a que sea trasladado al hospital público Lenín Fonseca”, dijo Laguna.

La judicial agregó que “no tengo que pedirle permiso al sistema para trasladarlo al hospital porque yo soy la juez de garantía y el forense debe trasladarse al hospital a examinarlo allá y nos mande su dictamen”, ordenó Laguna.
Ahora se está a la espera de audiencia especial para cambio de medida cautelar del reo, mientras su juicio continúa el 12 de abril.

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GOBIERNO NO LO BENEFICIÓ

La situación del privado de libertad Miguel Ángel Masís Obando es la de muchos reos que no fueron beneficiados por “el año de la misericordia” del gobierno de Daniel Ortega, que entre el 2015 y 2016 ha liberado a ocho mil reos en todo el país a través de cartas de libertad otorgadas por el Ministerio de Gobernación.

Esta situación ha sido criticada por familiares de reos que no fueron beneficiados a pesar de estar enfermos, en estado valetudinario, mientras reos como el exmagistrado suplente del Consejo Supremo Electoral, Julio César Osuna, fue liberado porque no se había revisado los frenillos en un año, según declaró su hermana María Haydée Osuna, aunque nunca fue valorado por Medicina Legal, según el expediente judicial.

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