Autoridades nicaragüenses admiten crisis por sequía

“Sabemos que el agua (del lago Cocibolca) ha bajado su nivel considerablemente y ahorita hay problema en San Carlos para que puedan cruzar el río hacia San Juan de Nicaragua. Hay problemas serios”.

Pobladores de los alrededores del embalse Las Canoas ahora se cruzan a pie la presa, de la que solo queda el fondo rocoso y nada de agua. LA PRENSA/ O. NAVARRETE

La Autoridad Nacional del Agua (ANA) y la Empresa Portuaria Nacional (EPN) —por primera vez— reconocieron que en Nicaragua existe una crisis generada por falta de lluvia de los últimos dos años. Ambas instituciones, además, buscan alternativas para paliar la situación.

En el caso de la EPN, Virgilio Silva, presidente ejecutivo de la institución, informó en medios oficialistas que el Gobierno de Nicaragua ha importado una draga de Holanda para facilitar el tránsito acuático. Se espera que la draga llegue al país en aproximadamente dos meses.

“Sabemos que el agua (del lago Cocibolca) ha bajado su nivel considerablemente y ahorita hay problema en San Carlos para que puedan cruzar el río hacia San Juan de Nicaragua. Hay problemas serios”, dijo Silva a medios oficialistas.

Los trabajos de dragado de la EPN iniciarán en Moyogalpa y San Jorge y luego trasladarán la maquinaria a San Carlos, en el departamento de Río San Juan, donde los niveles del lecho han descendido tanto que hay trechos de hasta treinta kilómetros innavegables.

AUTORIDAD NACIONAL DEL AGUA CON SU BORRADOR

Por su parte, el director del ANA, Luis Ángel Montenegro Padilla, afirmó que se está trabajando en un borrador del Plan Nacional de Recursos Hídricos que establece la Ley General de Aguas Nacionales (Ley 620).

“El Plan Nacional de Recursos Hídricos, sí se está haciendo, lo que pasa es que no podemos ir dando pedazos y parches solo para satisfacer a los periódicos, o a las radios o a los medios de comunicación, irte dando el primer artículo, el primer capítulo, el primer borrador, eso no es serio”, afirmó Montenegro Padilla.

El ANA tiene más de siete años de existir y fue creada a partir de la aprobación de la Ley 620.

Sobre las opiniones de ambientalistas, quienes han afirmado que la sequía ha tenido efectos más marcados por la masiva deforestación de los últimos años, Montenegro Padilla dijo: “¿Qué proponen? A parte de que dicen qué está malo, ¿cómo creen que se puede aportar a esta situación nacional? Porque no es el gobierno el perjudicado, el gobierno (pausa) nosotros como gobierno, lo que estamos obligados a ver es cómo vamos a enfrentar esto que es una crisis”.

ORTEGA SUSPENDIÓ VEDA FORESTAL

Montenegro Padilla también aseguró que “si bien es cierto nos ha golpeado tres años El Niño, aquí han habido otras actividades humanas como la deforestación, pero la deforestación no es culpa de este gobierno, y sin embargo, exigen que este gobierno dé una solución inmediata”.

Esta afirmación contrasta con el contenido del Decreto No. 02-2016, emitido por el presidente inconstitucional Daniel Ortega, que establece una nueva suspensión de la veda para el corte, aprovechamiento y comercialización de árboles de pino.

MONTENEGRO NO CREE EN REFORESTACIÓN

Otro cuestionamiento planteado por Montenegro Padilla fue: “Supongamos algo, ¿cómo hacemos si de repente nos da Taiwán cien millones de dólares para un proyecto de reforestación? ¿Cómo voy a sembrar cien millones de dólares en arbolitos, si no voy a tener un invierno para que ese arbolito crezca. Probablemente del cien por ciento de arbolitos que siembre, tal vez un uno por ciento que siembre a la orilla de algún bosque de galería en los ríos va a sobrevivir, el resto va a fracasar. Entonces en estos momentos, ni siquiera podemos salir con un plan de reforestación de emergencia porque estamos en una sequía declarada a nivel mundial”.

No obstante, uno de los programas de la administración Ortega ha sido la Cruzada Nacional de Reforestación. Incluso, según el Plan de Buen Gobierno 2016, establece que una de las metas del Instituto Nacional Forestal es reforestar veinte mil nuevas hectáreas este año.

LAS CANOAS, UNA VÍCTIMA MÁS DE LA SEQUÍA
Ahora Las Canoas es una amplia cuenca vacía con poca vegetación y suelo rocoso. Antes los pobladores usaban lanchas, ahora pueden cruzar en bestia, a pie o en vehículos. LA PRENSA/ O. NAVARRETE

El otrora símbolo de la promesa de producción masiva durante la década de 1980, ahora es un “lago de piedras”, donde en una reducida parte, todavía queda un hilito de agua. El embalse Las Canoas ha sido una de las tantas víctimas de la sequía de los últimos dos años.

En el caserío Santa Isabel de Teustepe, Boaco, donde antes las aguas del embalse rodeaban las casas, ahora la población tiene que trabajar el doble para extraer suficiente agua del pozo comunitario y suplir las necesidades humanas y de los animales que cría.

Las lanchas han quedado encalladas afuera de las casas y quienes antes se dedicaban a la pesca, ahora pastorean vacas.

David García, poblador de Santa Isabel, aseguró que Las Canoas “ya no es presa, porque ya no hay agua ni para los animales. Ya van tres años que se seca, pero este ha sido el peor”.

Una opinión similar comparte doña Toribia Rivas Jarquín, quien tiene más de 15 años viviendo en la zona, y cuenta que cuando la presa está llena, utilizan lanchas como medio de transporte para llegar a la Carretera Managua-El Rama, mientras que ahora, pueden hacerlo a pie, en bestia, en bicicleta y hasta en camioneta.

En donde antes había agua y era el fondo del embalse, ahora hasta se pueden ver demarcaciones de terrenos y plantíos de trigo y maíz.

Según Antonio José González, la gente siembra buscando alternativas “para defenderse”. “La gente ha perecido, aunque está buscando cómo sembrar, pero lo que ha sacado es para el ganado”, afirmó Ever Álvarez, otro poblador de Santa Isabel.

Una situación similar se vive en otras zonas de Teustepe, donde la población ha buscado incluso cómo cavar de forma artesanal el suelo para crear pozos y extraer agua.

En toda esa zona de Boaco, que integra el corredor seco, el agua es escasa y las condiciones ambientales no ayudan. Los cerros de este departamento lucen áridos. Donde deberían haber árboles, ahora hay pastizales y cultivos, además de piedras y tierra cuarteada.

Presa Las Canoas
El embalse Las Canoas es un lago artificial que en su nivel normal servía para proveer agua a agricultores, e incluso para que pobladores de caseríos cercanos realizaran labores de pesca. LA PRENSA/ ARCHIVO
SAN JUAN DE NICARAGUA

El alcalde de San Juan de Nicaragua, Misael Morales, denunció que debido a los problemas de navegación, el municipio estuvo ocho días sin combustible, porque la embarcación que transportaba la gasolina no pudo navegar por la bocana de acceso al muelle comunal, dijo a radio La Primerísima. “El caudal ha bajado tanto que las embarcaciones están pegando y tardando más de diez horas con poca carga. Para obtener el combustible tuvimos que gestionar con el gobierno para que lo enviara por Bluefields”, explicó Morales a la citada emisora radial.

CHARCO VERDE Y LA SEQUÍA

Charco Verde es uno de los atractivos turísticos de la isla de Ometepe que está sufriendo los efectos de la sequía, porque sus verdosas aguas de seis manzanas de extensión se están secando, y solo quedan a la espera de que en este año haya un buen invierno para que vuelva a su nivel normal.

Rubén Rivera, propietario del Hotel Charco Verde y de esta reserva, minimizó la sequía de la laguna verde y dijo que no afecta en nada. Recordó que en otras ocasiones, como hace 15 y 28 años, hubo más sequía que ahora, y la laguna se secó completamente.

Rivera, quien también es coordinador del Gabinete de Turismo de Ometepe, consideró que esta situación no afecta al turismo. “Las embarcaciones no se han paralizado, siguen laborando normalmente, y tengo entendido que las autoridades están trabajando en el dragado para que no haya afectación”, afirmó.

Charco Verde, además de ser un mirador rodeado de una exuberante vegetación y una variada fauna silvestre, preserva la mítica leyenda del “Chico Largo”, una especie de fantasma que cuida de la laguna.

Aunque Rivera afirma que la sequía ha afectado la laguna en otros períodos secos, varios pobladores isleños consultados por LA PRENSA dicen que esta es una de las sequías más fuertes de la historia.

Francisca Elena Alemán Barrios, de 50 años, habitante de San José del Sur, en Altagracia, dijo que desde que ella era adolescente hasta la fecha, nunca había visto tan seco al Cocibolca, como ahora. Igual opinó Helen Jarquín, habitante de la comarca San Miguel, cercana al Puerto de Gracia, quien recordó que han habido varias sequías, pero ahora es más “y lo que falta”, afirmó.

(Colaboración de Ramón Villarreal)

 

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