Damas de Blanco y miércoles de protesta

Cada domingo, luego de asistir a misa, alrededor de setenta u ochenta valerosas mujeres disidentes del gobierno cubano, conocidas como las “Damas de Blanco” por su vestimenta impecable en este color símbolo de paz, marchan por las calles de La Habana.

ciudadanía, libertad

Cada domingo, luego de asistir a misa, alrededor de setenta u ochenta valerosas mujeres disidentes del gobierno cubano, conocidas como las “Damas de Blanco” por su vestimenta impecable en este color símbolo de paz, marchan por las calles de La Habana exigiendo libertad para sus familiares reos políticos del partido comunista. No han sido necesarias las marchas masivas, como las que acostumbra el aparato de propaganda gubernamental, para ponerse en la mira de los organismos mundiales de derechos humanos, la prensa internacional y gobiernos solidarios que conocen ampliamente sus demandas.

Asimismo en Nicaragua, a pesar de este régimen autoritario, represor y cruel en el uso de la violencia, los miércoles de cada semana, en los “miércoles de protesta”, un grupo de personas, hombres y mujeres miembros de la Coalición Nacional por la Democracia (CND) con el PLI a la cabeza mantenemos nuestra protesta y reclamo por elecciones libres y transparentes, respeto a nuestro voto y elegir a nuestros gobernantes. No hay otro partido que proteste como el PLI, llámese PLC, Unidad con Dignidad, el de las primarias cuestionadas de Hagamos Democracia. Que algunas convocatorias no sean masivas, no le resta mérito a la protesta, ya que la represión y la violencia de las turbas es la causa misma de la protesta y han puesto en evidencia el carácter totalitario del régimen.

Los miércoles de protesta son la piedra en el zapato del orteguismo; sus corifeos y empleados en las redes sociales y sus medios de comunicación se empecinan en repetir la consigna, “en Nicaragua no hay oposición”, para descalificar la lucha cívica del PLI y sus aliados (MRS, Panac, UDC, Cruzada Liberal). No se explican que el PLI y sus aliados puedan soportar las embestidas de la tiranía del socialismo del siglo 21, soportar el efecto de sus petrodólares destinados a formar grupos infiltrados de “oposición” y subgrupos de divisionismo y sabotaje a la posibilidad de unidad democrática, es la victoria de la dignidad ante la infamia y la compra de conciencias, la represión policial y la violencia, la muerte, los heridos y torturados.

El que tenga oídos para oír que oiga, el que tenga ojos para ver que vea, la oposición nicaragüense con el PLI y Eduardo Montealegre a la cabeza sí tienen una propuesta política concreta:

Restaurar las elecciones libres y transparentes; restaurar la libertad y la democracia, libertad de expresión, reunión, participación política y de movilización, rescate de la institucionalidad y el Estado de derecho, economía de libre mercado, con énfasis a los principios y valores de las democracias liberales y de la esfera del mundo libre. Montealegre se ha reunido con funcionarios israelitas y no los que albergan grupos terroristas como Palestina.

En el punto 5 del comunicado de prensa del PLI publicado con fecha 9 de febrero del presente año, se afirma: “Nos encontramos en la arena internacional más alineados a regímenes antidemocráticos y enemigos de la civilización occidental y cristiana, que nos sitúa en la esfera de relaciones peligrosas para la convivencia y la paz mundial”. Es la afinidad del otrora comunista, ahora devenido en vacilante socialista, pero siempre férreo dictador Daniel Ortega.

El autor es Abogado y Notario Público

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