Errores y retos políticos

Voy a abordar un tema candente en la política nacional tan deteriorada e intoxicada por diversas razones. Soy parte de los correligionarios del Partido de Unidad Republicana (PUR). Y no del equipo de Vidaurre.

Voy a abordar un tema candente en la política nacional tan deteriorada e intoxicada por diversas razones. Soy parte de los correligionarios del Partido de Unidad Republicana (PUR). Y no del equipo de Vidaurre.

Desde el 12 de octubre, momento en que fue confirmado por el PLC como candidato Noel Vidaurre, tuve el presentimiento de que esta prematura alianza podría terminar en cualquier momento, pese a que todo aparentemente marchaba bien, hasta el día 8 de marzo, que mi presentimiento se hizo realidad.

El grande reto de Noel estaba centrado en su capacidad y firmeza de hacerle ver a Arnoldo Alemán que las pláticas sostenidas por más de seis meses y negociaciones de un año llevaron a la formación de una coalición de agrupaciones políticas sin personería .jurídica, que por medio de un partido político con personería (PLC) conformaron la Unidad Nacional Liberal Republicana y Sindical (ULRS). Con el fin de escoger un candidato y su fórmula, 15 agrupaciones políticas, uno más que los 14 de la famosa Unión Nacional Opositora (UNO) que escogió a doña Violeta en 1990.

De santas voluntades y caprichos está llena nuestra historia (195 años) política y nadie puede jugar a adivinar o imaginar lo que un hombre pueda hacer después de hablar con testigos y dar su palabra de haberse retirado de la vida activa política de su partido. Que yo no le haya creído no me autoriza detener las negociaciones existentes. Pero priva la buena fe entre abogados y no tenemos la misma percepción unos y otros acerca de la actitud de un Arnoldo Alemán cifrando los 70 años. A estas alturas creo que es más un capricho femenino que una ambición política, los hombres somos débiles a veces antes los encantos de nuestras esposas. Para mí, error fatal el de Alemán dejarse llevar por un deseo sin sentido. Al parecer la familia Alemán-Flores está tratando de imitar a los protagonistas de la serie de Netflix, conocida en inglés como House of Cards. Pretenden ignorar que es una estrategia política brillante el apartar todo lo que huela a familiares.

Es cosa de principios: da la impresión que no aprendió la lección del año 2011, y es de dominio público que las esposas de líderes con raras excepciones juegan el papel de primeras damas, no de activistas o directivas de los partidos. Es mi percepción. Hay quienes opinan sobre el derecho de la esposa de Alemán para ser postulada como candidata. Respeto su opinión pero no la comparto. Ninguno de la familia iba a formar parte de ninguna lista, ese era el pacto de caballeros original y verbal. ¿Y los errores?

Para dar continuidad a mi artículo en conjunción al título quisiera abreviar y concluir con lo siguiente: Es preferible cometer errores y tratar de enmendarlos que cargar con ellos históricamente. Habría sido un enorme yerro acceder a que Alemán interviniera en la campaña: Ya que ni el doctor Noel Vidaurre ni los que le hemos acompañado aceptamos que fuera el PLC quien dirigiera. Pudo formar su tienda para apoyar la vicepresidencia, lo cual es saludable. Pero era muy importante que la fórmula implementara una nueva manera de hacer política: los cargos o candidatos a diputados serían para aquellos ciudadanos que desearan servir, con honestidad a su país. Que tienen carisma y atraen votos, no necesitamos espantar votos como será todo lo que huela al expresidente Alemán.

No puedo dejar pasar por desapercibido que en esta situación originada por la consorte del presidente honorario del PLC, jamás hemos usado ni bajezas ni insultos o cosa parecida para llamar por su nombre las cosas. Fuimos groseramente recibidos en el 380. No perdimos la compostura y entramos en la casa del aliado, no en un hostal. Se escogió una fórmula y digan lo que quieran decir, se ganó limpiamente. La unidad queda con la responsabilidad de resolver. Nosotros seguimos nuestra lucha de promocionar el voto masivo el 6 de noviembre para ganar limpiamente las elecciones, postulando gente nueva, jóvenes y de arraigo e idoneidad derecho que merece el elector. Porque no acudir a las urnas sería un grande error que lamentaremos siempre.

El autor es abogado.
Aecastellon1946 @gmail.com