¿Cómo logramos ser ciudadanos y no pobladores?

Los partidos políticos son instituciones de la sociedad nicaragüense, que en ese papel deben ser responsables, éticas, honestas y deben expresar públicamente su quehacer con transparencia y apego

Los partidos políticos son instituciones de la sociedad nicaragüense, que en ese papel deben ser responsables, éticas, honestas y deben expresar públicamente su quehacer con transparencia y apego a sus estatutos, principios y metas. Los partidos políticos deben ser instituciones creíbles y organizadoras de una parte de la sociedad, por esto es que se llaman partidos, porque no están integradas por la totalidad de la sociedad, no son el total, son parte de la sociedad. Sus integrantes son aquellas personas que comulgan o comparten las mismas ideas y las mismas rutas y/o estrategias hacia la toma del poder político.

La búsqueda natural de los partidos políticos es la toma del poder, aquellos políticos que dicen que es otra cosa, son mentirosos y embaucadores. Lo que todo partido busca es tomar el poder político para implementar sus ideas y planes para la administración pública políticamente hablando. Es por esta razón que todas las instituciones políticas llamadas partidos políticos tienen un plan de trabajo para desarrollar, cuando obtengan el poder político. Una institución llamada partido político que no tenga un plan o una oferta para sus electores, sobre cómo administrará la cosa pública, no es partido político.

En Nicaragua, ninguno de los grupos políticos tiene planes, ideas, y/o metas para desarrollar o implementar cuando lleguen a tomar el poder político. Estas organizaciones hasta hoy no han mostrado tener un plan para administrar la cosa pública, son grupos de personas que improvisan desde el poder político y desde los escritorios.

Un ejemplo, es que los políticos de los partidos en Nicaragua nunca han consultado con sus electores, sobre qué piensa la sociedad de cómo debe desarrollarse la administración pública. Es por esto que los políticos de los partidos cuando llegan a tomar el poder desarrollan acciones que nada tienen que ver con los intereses de sus electores.

La clase política en Nicaragua no sabe qué hacer, desconoce su papel político en la sociedad nicaragüense, desconoce la importancia de su acción política.

Pero, para que haya una clase política diferente, que sepa cuál es su papel político, se necesita una sociedad que conozca que tiene deberes y derechos, es decir, una sociedad con sentido ciudadano, una sociedad que no sea poblador de una demarcación territorial, que sea un ente con deberes y derechos muy claros y que se encuentre apropiado de los mismos, de lo contrario cualquier persona puede tomar el poder político. Pero, la pregunta obligada es, ¿cómo logramos ser ciudadanos y no pobladores?

La respuesta es sencilla, logramos ser ciudadanos con deberes y derechos cuando hemos obtenido una educación para la democracia, para la integración, para vivir en sociedad. Cuando hemos dejado el analfabetismo, la ignorancia, el desconocimiento, y, por el contrario, conocemos las leyes, las reglas del juego en sociedad. Toda sociedad debe tener un cúmulo de leyes y normas para convivir, para relacionarse, para ser parte de un conglomerado, si estas normas no existen o se violan, no se vive en sociedad. Sobrevivimos en un territorio en donde podemos ser víctimas y/o victimarios sociales.

El autor es sociólogo e investigador social.
oterocirilo19@gmail.com