crisis ambiental

Diez kilómetros calculan los lugareños que se ha secado el agua del lago Cocibolca. LA PRESA/Archivo

Nicaragua vive la peor crisis ambiental

El bienestar de los bosques y la disponibilidad de agua es una relación innegable. Si se cortan los árboles, cada vez habrá menos agua.

El bienestar de los bosques y la disponibilidad de agua es una relación innegable. Si se cortan los árboles, cada vez habrá menos agua.

Ante este escenario, el informe “Crisis Socio-Ambiental de Nicaragua post sequía 2016”, elaborado por la organización ambientalista Centro Humboldt, afirma que el país enfrenta “la crisis ambiental más profunda de la historia reciente”.

Solo de cobertura forestal, entre 2011 y 2016 hubo una reducción de más de 36,000 hectáreas.

Además de la pérdida de bosque, el país ha experimentado un proceso de desecación (pérdida de agua) en sus principales cuerpos de agua superficiales como los grandes lagos: Cocibolca y Xolotlán, y en ríos como el Coco, Grande de Matagalpa y San Juan.

Las 36,000 hectáreas de reducción forestal corresponden a bosque latifoliado —es decir— un tipo de bosque que ofrece mayor cantidad de especies de árboles por hectárea. Esta cifra fue obtenida por el Centro Humboldt a partir de imágenes satelitales y se priorizaron seis departamentos del país: Madriz, Boaco, Nueva Segovia, Estelí, Chinandega y Jinotega.

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Víctor Campos, director del Centro Humboldt, afirmó que “la relación bosque-agua es la base para la estabilidad de los ecosistemas y cuando se rompe este ciclo hay un deterioro ambiental que repercute en muchos órdenes de la vida nacional”.

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CAUSAS FUNDAMENTALES

En el informe del Centro Humboldt se detalla que las dos causas fundamentales de la crisis ambiental actual tienen origen local y global.

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“Una de carácter local, que es el mal manejo que hacemos de las condiciones ambientales y un modelo de desarrollo productivo que se maneja con poca responsabilidad con respecto al medioambiente, y la otra, es la causa global, que es el cambio climático pero que indiscutiblemente el manejo que hacemos de las condiciones ambientales y naturales maximiza los efectos del cambio climático en el territorio nacional”, explicó Campos.

MENOS AGUA DISPONIBLE

Por la falta de lluvias relacionadas a la incidencia del fenómeno de El Niño, el Centro Humboldt determinó que una cantidad importante de ríos en el Pacífico del país se ha secado, muchos de estos como el Escalante o el Ochomogo, son ríos que mantenían caudal en época seca.

Asimismo, en el informe se menciona que el lago Cocibolca ha presentado una reducción de un dos por ciento en su nivel en comparación con su promedio histórico de 31.1 metros sobre el nivel del mar.

Una situación similar se evidenció en el lago Xolotlán, que ha perdido aproximadamente un cuatro por ciento de su nivel; según el Centro Humboldt esta pérdida de volumen de agua sería capaz de inundar más de medio millón de piscinas olímpicas.

Campos señaló además el deterioro de otros espejos de agua como los humedales de Tisma y Moyuá.

INCUMPLIMIENTO DE POLÍTICAS AMBIENTALES

Actualmente, el Estado de Nicaragua solamente invertirá el 0.67 por ciento del Presupuesto General de la República 2016, en las entidades rectoras de los temas ambientales.

Campos detalló que en 2016, la Asamblea Nacional aprobó una partida presupuestaria inferior a la del 2015.

“Esto denota la poca importancia que las autoridades nacionales le dan al cuido del medioambiente. Creemos que es un asunto de voluntad política el hecho de no disponer de recursos públicos para enfrentar estos problemas y esto es aunado a la falta de voluntad de estos ministerios por atender de manera apropiada estos asuntos”.

Hasta ahora, de parte del Gobierno de Nicaragua, la única medida para atender la problemática de deforestación ha sido la conformación de una comisión para evaluar la situación forestal en Las Segovias.

En cuanto al uso y aprovechamiento de los recursos hídricos, el Centro Humboldt determinó que “Nicaragua aún no cuenta con una política nacional de recursos hídricos que oriente las prioridades de planificación hídrica a nivel nacional y por cuencas”.

Asimismo, se ha incumplido el mandato de la Ley General de Aguas Nacionales, porque aunque ya han pasado siete años y diez meses, sigue sin aprobarse una ley de cánones por uso y aprovechamiento de aguas.

El informe del Centro Humboldt se realizó a propósito del Día Internacional de la Madre Tierra, declarado el 22 de abril de 2009 por la Asamblea General de Naciones Unidas.

PROPUESTAS ANTE LA CRISIS

En el informe “Crisis Socio-Ambiental de Nicaragua post sequía 2016”, el Centro Humboldt plantea al Estado de Nicaragua e instituciones correspondientes, la elaboración de tres planes: un Plan de Gestión Integral de Recursos Hídricos, un Plan Nacional de Manejo Sostenible de los Bosques y un Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.

Asimismo, el Centro Humboldt recomienda a la ciudadanía en general “activarse en el cuido, protección y recuperación de los recursos naturales en los diferentes territorios del país, para esto, las organizaciones comunitarias son muy importantes”.

Además, en el informe se resalta la necesidad de que se fortalezca la vigilancia ciudadana y la denuncia ante los delitos ambientales. Víctor Campos, director del Centro Humboldt, considera que de hacerse una “planificación sensata” , Nicaragua está a tiempo de darle un mejor uso a sus suelos y poder corregir el daño causado hasta ahora.

6,000 hectáreas de bosque de pino abierto y cerrado se han perdido entre 2011 y 2016, según un estudio realizado por el Centro Humboldt, a partir de imágenes satelitales y las cifras oficiales del Instituto Nacional Forestal hasta 2011. El dato obtenido por Centro Humboldt está actualizado a marzo de 2016.

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