El Museo del Prado en Managua

El Puerto Salvador Allende, en Managua, está temporalmente engalanado con 53 reproducciones de pinturas que vinieron de España. Maravíllese y aprenda en un tour gratuito y sin igual.

La obra “Venus y Adonis”, de Veronés, en el puerto Salvador Allende de Managua. LA PRENSA/Uriel Molina.

La obra “Venus y Adonis”, de Veronés, en el puerto Salvador Allende de Managua. LA PRENSA/Uriel Molina.

El mes de mayo representa una ocasión única para adentrarse en un mundo de colores e historia que vino a Nicaragua directo desde Europa. Un pedazo del Museo del Prado de Madrid está en el Puerto Salvador Allende y las 53 obras pictóricas en exposición, cuando se toma el tour especial guiado, son más interesantes la una que la otra.

Veinte jóvenes fueron preparados a través del Centro Cultural de España en Nicaragua por un especialista del Museo del Prado y brindan un rico acompañamiento repleto de curiosidades y datos históricos a lo largo de las cuatro secciones de la exposición: pinturas españolas, flamencas, italianas y “otras”, donde están el holandés Rembrandt o el alemán Durero. Y la cereza sobre el pastel: ¡El tour es gratuito!

Lo único que usted pagará es la entrada al Puerto Salvador Allende, que oscila entre 5 y 60 córdobas, dependiendo de si entra a pie o en automóvil. Después de eso el escenario es más o menos así: Usted disfruta de Las meninas, del prominente pintor español barroco Diego Velázquez, con su bebida favorita en mano en una especie de museo madrileño tropical, rodeado de palmeras, sol y olas.

El tour es idóneo para que jóvenes de escuelas, colegios y universidades se interesen al arte y la cultura. Las visitas guiadas son gratuitas y traen muchísima de información. LA PRENSA/Uriel Molina.
El tour es idóneo para que jóvenes de escuelas, colegios y universidades se interesen al arte y la cultura. Las visitas guiadas son gratuitas y traen muchísima de información. LA PRENSA/Uriel Molina.
CUATRO ESCUELAS

Hay que precisar que las obras no son las originales (porque sería un sacrilegio exponerlas al sol nicaragüense). Son impresiones digitales de fotografías en definición súper alta con tecnología que resiste incluso a la lluvia. Ya estuvieron en La Habana, Cuba, en las capitales de El Salvador y Honduras y después irán a Panamá.

En la sección o escuela de cuadros españoles usted disfrutará, entre otros, del Greco, Velázquez y Goya; en la flamenca están artistas como El Bosco, Moro y Rubens; en la italiana destacan Sandro Botticelli, Rafael, Tiziano y Caravaggio, mientras que en la última escuela, denominada “otras”, resaltan los pintores mencionados antes.

“La maja desnuda”, de Francisco de Goya. Reproducción de uno de los cuadros más famosos en el arte de España. LA PRENSA/Uriel Molina.
“La maja desnuda”, de Francisco de Goya. Reproducción de uno de los cuadros más famosos en el arte de España. LA PRENSA/Uriel Molina.
MUSEO DEL PRADO

El museo fue fundado en 1819 y su nombre se debe a su ubicación, en el Paseo del Prado de Madrid, capital española. Según The Art Newspaper, en 2013 el recinto acogió a 2.3 millones de visitantes, siendo el décimo octavo museo más explorado en el mundo, y cuatro años antes, Google Maps y Google Earth habilitaron una galería de 14 célebres cuadros del sitio en resoluciones de 14,000 megapíxeles (1,400 veces la definición de una cámara estándar de 10 megapíxeles), según el diario británico The Guardian.

Las imágenes fueron “cocidas” a partir de más de 8,000 fotografías en alta resolución tomadas a lo largo de seis meses, pero Miguel Zugaza, director del museo desde 2002, dijo a The Guardian: “Esto muestra el cuerpo de la pintura en detalle científico, pero aquí no encontrarán el alma. Para eso deben ver la original”.

O quizás puede buscar parte de esa alma en el malecón del Salvador Allende, al norte de Managua. Las obras están expuestas desde ya y continuarán hasta el 31 de mayo de 2016.

La reproducción de “Las Meninas”, de Diego Velázquez, bajo el sol de la capital de Nicaragua. LA PRENSA/Uriel Molina.
La reproducción de “Las Meninas”, de Diego Velázquez, bajo el sol de la capital de Nicaragua. LA PRENSA/Uriel Molina.