Repunta el uso de combustibles

El consumo de combustibles en Nicaragua se aceleró fuertemente en 2015, evidencia el Anuario de Estadísticas Macroeconómicas del Banco Central de Nicaragua (BCN).

El consumo de combustibles en Nicaragua se aceleró fuertemente en 2015, evidencia el Anuario de Estadísticas Macroeconómicas del Banco Central de Nicaragua (BCN).

En 2014 los nicaragüenses consumieron 3.85 millones de barriles de diesel, mientras que el año pasado fueron 4.23 millones de barriles, un despunte de 9.8 por ciento; el consumo de gasolina pasó de 2.27 millones de barriles en 2014 a 2.58 millones de barriles de consumo en 2015, lo que significó un incremento de 13.6 por ciento.

El incremento es considerable si se aprecia que en 2014, en referencia a 2013, el consumo de gasolina subió únicamente 6.6 por ciento, mientras que el diesel creció 5.4 por ciento.

Según el economista y catedrático Luis Murillo, el primer factor que incide en el incremento del consumo de combustible es efectivamente la baja en el precio internacional del barril de petróleo, “que en los últimos 18 meses bajó más o menos 55 por ciento”, apunta.

Producto de la sobreoferta, desde junio de 2014 a la fecha el precio del petróleo de Texas (WTI) ha caído un 60 por ciento, al pasar de 107.26 dólares por barril a 42.64 al cierre de ayer; aunque llegó al precio mínimo de 26.21 dólares, el pasado 11 de febrero.

“La principal materia prima de las refinadoras es el petróleo, el crudo, entonces si la materia prima se les disminuye ellos tienen más posibilidad de aumentar el nivel de producción y por ende el consumo al generar mayor cantidad de derivados”, destaca Murillo.

El incremento del volumen de petróleo y combustibles que se importó en 2015 fue de 13.9 por ciento, en relación con 2014. En total fueron 11.2 millones de barriles los que entraron al país, según las estadísticas del Banco Central.
El consumo incrementó pese a que los precios de los derivados no han bajado tan aceleradamente como el crudo a nivel internacional.

“Cuando hay una disminución a nivel internacional en el precio del petróleo, los combustibles bajan pero bajan centavos, no bajan en el mismo ritmo que el del barril de petróleo”, destaca Murillo.

El precio promedio por litro de los combustibles en 2014 fue: gasolina súper 32.76 córdobas (1.26 dólares al cambio de ese entonces), regular 31.01 córdobas (1.19 dólares) y diesel 28.56 córdobas (1.10 dólares), según los datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE). En 2015 el precio promedio fue de 27.33 córdobas el litro de gasolina súper (1.00 dólar), 25.57 córdobas la gasolina regular (0.94 dólares) y 21.95 córdobas el diesel (0.81 dólares).

Los precios dolarizados muestran una disminución de 20.6 por ciento para la gasolina súper, 21 por ciento en la regular y 26.4 por ciento en el diesel. Esta conversión se hace para que los precios sean comparables a pesar del deslizamiento anual del córdoba respecto al dólar.

DE LOS MÁS CAROS

Según el Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central (CCHAC) hasta la semana del 27 de diciembre —último dato actualizado para 2015—, los combustibles en Nicaragua estaban entre los más caros de la región.

En la gasolina súper el galón estaba estimado en 3.27 dólares, los únicos países que superaban este costo eran Costa Rica y Honduras con 3.88 y 3.39 dólares por galón, respectivamente.

En el caso de la gasolina regular a diciembre Nicaragua tenía el segundo precio más alto, también únicamente superado por Costa Rica. El diesel, por su parte, era superado en precios solo por Costa Rica y Honduras.

“En Nicaragua los precios son libres, no regulados por el Estado, estos son establecidos por cada una de las empresas distribuidoras que operan en el país y se ajustan semanalmente, con base al comportamiento de los precios internacionales”, señalaba en diciembre de 2015 la CCHAC.

AUMENTO EN PARQUE VEHICULAR, SEGUNDA CAUSA

Murillo señaló que otro factor que ha impulsado el incremento en el consumo del combustible es el aumento del parque vehicular, el cual está ligado al crecimiento de los créditos de consumo, señala.

Para el economista, este factor es el “más preocupante” en el mediano y largo plazo.

“Los bancos están financiando créditos para vehículos y eso ha hecho aumentar el nivel de consumo de los hidrocarburos, entonces a la par que ha disminuido el precio internacional del petróleo ha aumentado el consumo de vehículos, sobre todo de la clase media baja y esto ha aumentado la demanda”, explica el especialista.

¿Dónde está el problema? Según Murillo el país se encamina a una afectación en la estructura de consumo de hidrocarburos, que estallará a medida que el precio del petróleo se recupere, producto de la nivelación entre la oferta y la demanda, lo cual especialistas internacionales han proyectado que ocurra a más tardar en 2018.

“A nivel personal, muy posiblemente si aumenta el precio del combustible usted eche menos, entonces lo que va a tener que disminuir es el consumo en el mediano plazo, pero el país va a tener un déficit porque importa mayor cantidad de barriles de petróleo crudo o de derivados del petróleo”, revela.

Según él, esta situación se encamina por la falta de regulación que hay en los créditos dirigidos al consumo.

“En este país el crédito debería estar dirigido hacia la producción y no al consumo, es decir que aquí la mayoría de la cartera de crédito es para el consumo y no a la producción. Es mucho más fácil el tener un crédito en un banco para tener un carro que para producir café, arroz o maíz”, argumentó Murillo.

El economista concluyó señalando que esta eventual situación tendrá una seria repercusión en la balanza comercial y la balanza por cuenta corriente a mediano plazo.

En 2015 el crédito de consumo creció 26.3 por ciento, según cifras oficiales.

CRECE FUEL OIL

El director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, destaca el incremento en las compras del fuel oil, insumo para las plantas generadoras de energía. “Al estar más barato el fuel oil, las plantas generadoras han aumentado su participación en la generación”, explica Chamorro.

Según él, en un escenario de crecimiento económico es natural que un insumo tan importante como el combustible también crezca. “La reducción de los precios también ha influenciado mayor consumo, efecto elasticidad precio de la demanda”, indicó.

PANORAMA REGIONAL

Según el Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central (CCHAC) en su última actualización de 2015, los precios más altos en combustibles ya con impuestos eran los de Costa Rica (gasolina súper 3.88 dólares, regular 3.72 y diesel 3.12).

Asimismo se señala que los precios más bajos estaban hasta esa fecha en Panamá con: gasolina súper 2.49 dólares, regular 2.37 y diesel 1.83 dólares.

“Para los precios sin impuestos, los precios más bajos corresponden a Guatemala en los casos de las gasolinas y a El Salvador en el caso del diesel y los precios más altos corresponden a Nicaragua en los casos de las gasolinas y a Costa Rica en el caso del diesel”, explica la CCHAC.

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