Madereros en su mala hora

Los madereros de Nueva Segovia estaban aprovechando que un decreto del presidente Daniel Ortega les estaba permitiendo cortar y extraer madera de la reserva natural Dipilto-Jalapa. Eran decenas de camiones cargados con tucas de pino los que a diario bajaban de la reserva.

La reserva Dipilto-Jalapa estaba siendo despalada por los madereros de Nueva Segovia hasta que el 15 de abril pasado el Gobierno detuvo “de boca” la extracción de pino de la reserva natural. LA PRENSA/ L. VILLAGRA

Los madereros de Nueva Segovia estaban aprovechando que un decreto del presidente Daniel Ortega les estaba permitiendo cortar y extraer madera de la reserva natural Dipilto-Jalapa. Eran decenas de camiones cargados con tucas de pino los que a diario bajaban de la reserva. Para explicar mejor el decreto de Ortega habría que remontarse al mes de junio del año 2006, cuando entró en vigencia la Ley 585, Ley de Veda para el Corte, Aprovechamiento y Comercialización del Recurso Forestal, en la que se implementaba una veda por diez años para el corte, aprovechamiento y comercialización de diferentes árboles, entre ellos el pino. En las áreas protegidas la veda sería “permanente y por tiempo indefinido”. La prohibición surgió debido a la fuerte deforestación que estaban sufriendo los bosques del país, especialmente después que miles de tucas de madera fueron halladas navegando en el río Kum Kum, en la zona caribeña. Tras asumir el poder en enero de 2007, Ortega suspendió por primera vez esa veda, solamente para el pino, en octubre del 2009, mediante el decreto 82-2009, argumentando que con la misma “se estaba afectando el crecimiento del sector forestal y su aporte a la economía nacional”.

HABÍAN GANADO LA BATALLA

“La presión de los madereros de pino había ganado la batalla”, afirma la especialista en derecho ambiental y directora de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic), Rosario Sáenz. Desde entonces Ortega ha venido suspendiendo la veda para el aprovechamiento del pino año con año.

En enero de este año 2016 Ortega emitió un decreto con una “agravante”, dice Sáenz. Además de suspender la veda del pino en todo el territorio nacional, Ortega incluye en el decreto 02-2016 que también se suspenda la veda en “las áreas protegidas”.

La reserva Dipilto-Jalapa, además de poseer paisajes montañosos de pinares y agradable clima, también es una zona productora de agua importante para los aproximadamente 250 mil habitantes que tiene el departamento de Nueva Segovia, explica el científico y ambientalista Jaime Incer Barquero.

Cuando los pobladores de los 12 municipios de Nueva Segovia vieron que el agua de los ríos de la zona comenzaba a mermar, y que camiones tras camiones cargados con tucas de pino bajaban de la reserva natural, se llenaron de indignación. Dolores Rodríguez López, un habitante de Mozonte, resumió así el rechazo al corte de pino en la cordillera Dipilto-Jalapa: “La reserva natural es sagrada”.

Los pobladores de las comunidades al pie de la reserva Dipilto-Jalapa han denunciado que los ríos se están secando por el despale que hay en el área protegida. LA PRENSA/ L. VILLAGRA
Los pobladores de las comunidades al pie de la reserva Dipilto-Jalapa han denunciado que los ríos se están secando por el despale que hay en el área protegida. LA PRENSA/ L. VILLAGRA
“CRISIS DE DESESPERACIÓN”

La situación actual de los madereros de pino de Nueva Segovia no es la misma de hace apenas un mes, cuando todavía cortaban pino en la reserva Dipilto-Jalapa. Ahora están sin poder extraer pino y sin poder vender la madera que ya tienen cortada en los aserríos.

El maderero Bayardo Olivas lo explica así: “No podemos vender nuestro inventario (madera cortada en los aserríos). Estamos entrando a una crisis de desesperación. El sistema está cerrado. Ni los residuos (de madera) podemos tocar. A los empleados no los podemos liquidar y ya nos toca pagar impuestos. Todo nuestro capital está trabado en los inventarios”.

Lo que ocurrió es que, como siempre lo hacían, el 15 de abril pasado los madereros entraron al sitio web del Instituto Nacional Forestal (Inafor), donde en un link que se llama “Trazabilidad” introducen un usuario y una contraseña y allí pueden registrar las operaciones comerciales de la madera. Pero ese día se encontraron con que el sistema estaba cerrado. No podían ingresar.

Y sin realizar esa operación no pueden vender madera porque sin esos trámites en línea no obtienen permiso del Inafor para transportar la mercancía. Y sin ese permiso les decomisan la madera, indica Olivas.

Ese mismo 15 de abril, al mediodía, la vocera gubernamental Rosario Murillo anunció que Ortega había ordenado la conformación de una Comisión Nacional para evaluar los temas forestales y que estaría encabezada por el procurador general Hernán Estrada, el abogado del Estado y encargado de otorgar títulos de propiedad.

Estrada visitó por varios días Nueva Segovia y se anduvo reuniendo con diversos sectores. El martes 19 de abril se reunió en la mañana con todos los delegados de las instituciones del Estado en Nueva Segovia relacionadas con el sector forestal y del medioambiente.

Por la tarde habló con los madereros y, a las 5:30 de la tarde, Estrada llegó a la comunidad Santa Rosa, municipio de San Fernando, donde lo primero que hizo fue recordarle a los comunitarios que recientemente habían recibido un título de propiedad para su cooperativa.

“Para mí es un gusto estar aquí, porque fue con este gobierno del presidente Daniel Ortega, con el comandante Daniel Ortega, que se logró titular a esta cooperativa hace apenas unos pocos meses”, les dijo Estrada a los pobladores de Santa Rosa, una de las más afectadas por la falta de agua, y luego se reunió en privado con los líderes comunitarios.

Hasta ahora se desconoce el resultado del trabajo de Estrada, pero el maderero Bayardo Olivas ha conocido a través de las noticias que habrían renunciado o habrían sido destituidos el director del Inafor, William Schwartz, así como el delegado de esa institución en Ocotal. “Nos sentimos acéfalos, no sabemos a quién acudir”, dice Olivas, tras conocer la destitución o renuncia de los funcionarios del Inafor.

1.45 millones de dólares ha exportado Nicaragua en madera procesada entre enero y abril de 2016, según cifras del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex). También ha exportado 68,808 dólares en madera en bruto y 630 mil dólares en madera aserrada.

“TRADICIÓN DE DESTRUCCIÓN”

La población de Nueva Segovia comenzó a quejarse en marzo de este año, denunciando que desde agosto del año 2015 estaban viendo bajar de la reserva Dipilto-Jalapa camiones tras camiones cargados de tucas de pino y que ese despale provocaba que los ríos disminuyeran su caudal y que el agua no llegase a las comunidades que están al pie de la reserva.

La ambientalista Rosario Sáenz señala que en Nueva Segovia han transcurrido años de deforestación debido a una “tradición de destrucción”.

Indicó que se ha encontrado con madereros que le dicen que tienen cincuenta años de trabajar en la industria maderera y ella les pregunta “¿qué pasó con tu bosque?” Ya no lo tienen.

El especialista en agua, Salvador Montenegro, manifestó que estima que en la actualidad hay unas veinte mil hectáreas plantadas de pino, pero anualmente se están cortando setenta mil hectáreas de bosques de pino. “Hay una cantidad minúscula (de reforestación) que no logra siquiera reponer lo que se corta cada año”, dijo Montenegro.

Madereros, dueños de bosques y regentes forestales están presionando para que el Gobierno vuelva a suspender la veda del aprovechamiento del pino en la reserva Dipilto-Jalapa. LA PRENSA/ L. VILLAGRA
Madereros, dueños de bosques y regentes forestales están presionando para que el Gobierno vuelva a suspender la veda del aprovechamiento del pino en la reserva Dipilto-Jalapa. LA PRENSA/ L. VILLAGRA
“NO SOMOS LOS CULPABLES”

Si hay algo que le repugne a los madereros de Nueva Segovia es que les llamen “mafia” o “mafiosos”. El martes 19 de abril un grupo de al menos setenta de ellos, dueños de bosque y regentes forestales, explicaron a LA PRENSA que al sector forestal lo han “satanizado”, pero que ellos no son los culpables de los problemas ambientales ni de que en verano los ríos se sequen y en las comunidades segovianas escasee el agua.

“Si hasta hoy en día existe agua es porque los dueños de bosques hemos sabido trabajar el bosque”, dijo Carlos Emilio López, dueño de bosque en la reserva Tepesomoto, en Madriz. “La preocupación del agua no obedece al corte de madera en las áreas autorizadas. Obedece al uso irracional que hay de algunos sectores, la ganadería, agricultores”, dijo José Andrés Castillo, dueño de bosque en Nueva Segovia.

Silvia Castellanos, empresaria maderera de Ocotal, indicó que los madereros están conscientes de la escasez de agua, pero que esta se debe al cambio climático y otros factores. Por ejemplo, dice Castellanos, en 1998 el huracán Mitch “abrió los lechos de los ríos” causando erosión, pérdida de la vegetación y que el agua empezara a profundizarse.

Los madereros también insisten en presentar al gorgojo descortezador como la razón por la cual es necesario cortar y extraer pino en la reserva natural Dipilto-Jalapa. En un comunicado que entregaron a LA PRENSA, los madereros y regentes forestales de Nueva Segovia, Estelí, Madriz, Matagalpa y Jinotega, indicaron que los bosques de pino son “susceptibles y vulnerables al ataque de plagas y enfermedades”, además de las amenazas que significan los incendios forestales, por lo cual “se requiere de la intervención humana”.

Tenemos permisos pagados. Tenemos deudas que hay que honrar. Que nos aclaren si existirá el sector forestal o que nos dejen sacar lo último y pagar. Los ambientalistas no tienen inversión, nosotros sí”. Bayardo Olivas, maderero de Nueva Segovia.

Además, recordaron la plaga de gorgojo que vivieron los pinos de Nicaragua entre 1999 y 2001, cuando se perdieron 32 mil hectáreas de bosque. Tampoco dejaron de mencionar que actualmente en Honduras el gorgojo descortezador ha afectado a “858,000 hectáreas (de bosques de pino) y la pérdida de 53 millones de metros cúbicos de madera”.

Los madereros creen que Ortega retiró la suspensión de la veda debido a una “campaña mediática” y en las redes sociales, pero que quienes realizan esa campaña no les ayudan a prevenir y combatir los incendios forestales, sino que son los dueños de bosques, los regentes forestales y los empresarios de la madera quienes hacen de todo para sofocar los incendios forestales.

El maderero Bayardo Olivas indicó que debería existir al menos “un equipo de bomberos especialistas en controlar incendios forestales”.

Uno de los argumentos en que ponen más énfasis los madereros es en el económico. De hecho dicen que la industria maderera de Las Segovias genera unos 18,000 empleos directos. Además, la madera que venden la necesita todo el país. Las fábricas de ladrillos utilizan el aserrín, las empresas como lecheras, bananeras y otros necesitan de los polines de madera. Hasta las rosquilleras necesitan de la madera, indicó Silvia Castellanos.

Los madereros de Estelí, Madriz, Nueva Segovia y zonas aledañas aseguran que tienen cultivos para reforestar los pinares de la reserva Dipilto-Jalapa. LA PRENSA/ L. VILLAGRA
Los madereros de Estelí, Madriz, Nueva Segovia y zonas aledañas aseguran que tienen cultivos para reforestar los pinares de la reserva Dipilto-Jalapa. LA PRENSA/ L. VILLAGRA
FALTAN POLÍTICAS DE ESTADO

Para la ambientalista Rosario Sáenz, el Gobierno ha demostrado que no tiene políticas para incentivar y promover la conservación de las reservas naturales, especialmente en las zonas que son productoras de agua. Sáenz dice que hay que hacer como en otros países, donde se le paga a los dueños de bosque donde hay fuentes de agua para que no corten los árboles. La ambientalista es de la idea de que las vedas no funcionan porque fomentan la ilegalidad y hace más ineficientes a las instituciones. El especialista en agua, Salvador Montenegro, indicó que existen “vacíos en el mecanismo de protección ambiental”, por lo cual no se logra una buena administración de los recursos naturales.

“EL ROL DE LA RESERVA ES PRODUCIR AGUA”

Los madereros no están contentos con el científico y ambientalista Jaime Incer Barquero. Creen que el científico es uno de los que han hecho campaña en contra de la industria maderera del país. A él le piden que llegue a verificar todas las plantitas de pino que tienen en viveros listas para reforestar la cordillera Dipilto-Jalapa. “¿Dónde estaría Incer cuando se nos perdieron 32 mil hectáreas (de bosque de pino)?”, dijo el maderero Ulises Blandón, de Estelí, refiriéndose a la plaga del gorgojo descortezador que afectó a los pinares del país entre 1999 y 2001.

Incer Barquero sostiene que por sus características geográficas, topográficas y climatológicas el bosque de pino de la reserva Dipilto-Jalapa el rol que tiene, de producir agua, “es mucho más importante que el producir madera”. “Con el agua garantizás que 250 mil habitantes de Nueva Segovia puedan beber versus 200 o 300 o 500 familias que dicen que se benefician con la actividad forestal”, dijo Incer.

El ambientalista también argumentó que el gorgojo y el pino han sobrevivido juntos “millones de años”. “La naturaleza es tan sabia que hace balances, nunca el gorgojo va a desaparecer pero tampoco el pino va a desaparecer, por tanto destruir el pino so pretexto del gorgojo no destruye el gorgojo, destruye la capacidad regenerativa del pino, porque cuando hay tala rasa y cambio de uso de la tierra, no hay forma cómo las semillas puedan sobrevivir”, dijo.

El bosque no es solo madera sino que es agua, es detención de la erosión, es producción de biodiversidad, es captador de humedad, infiltrador de agua, productor de oxígeno y otros beneficios, incluyendo el turismo escénico, entre otras cosas”. Jaime Incer Barquero, científico y ecólogo.

LA SOLUCIÓN ES PLANTAR

Para el científico Jaime Incer Barquero, los madereros no tienen que extraer ni un solo árbol de la reserva Dipilto-Jalapa, menos de los alrededor de las fuentes de agua. Para él la solución es que los madereros planten sus propios árboles, que los produzcan para después poder cortarlos y comercializarlos.

El especialista en el tema del agua, Salvador Montenegro, indicó que en Austria hay industria maderera, una de las actividades económicas más importantes de ese país europeo, pero nadie corta árboles nativos o de bosques vírgenes, sino que la actividad forestal se basa sobre plantaciones.

“Ahí la generación actual está cortando los árboles que plantaron los abuelos, y ellos se van a encargar de plantar los árboles que van a cortar los nietos. En el caso nuestro no necesitamos considerar tres generaciones. Allá porque el clima es frío los árboles crecen muy lento, son árboles de 50, 60 años. Nosotros podemos producir una masa forestal en una generación o en menos, dependiendo qué y dónde”, dijo Montenegro.

ORTEGA PASA POR ENCIMA DE LA INSTITUCIONALIDAD

Los madereros, hasta este viernes pasado, estaban al borde de la “crisis de desesperación”, porque continúan sin sacar madera de la reserva Dipilto-Jalapa y sin comercializar la que ya tienen en los aserríos, pero la ambientalista Rosario Sáenz considera que esa preocupación podría ser efímera porque Daniel Ortega no emitió ningún decreto, ni siquiera un comunicado, cuando detuvo la extracción de madera de la reserva. “Ortega manda a cancelar las operaciones por teléfono, es ilegal, lo que está haciendo es ilegal. No están haciendo uso de la institucionalidad del país para poder ordenar el sector (forestal)”, dijo Sáenz, quien añadió que en cualquier momento, al igual que en 2009, la presión de los madereros hace que se vuelva a suspender la veda. “Es ver quién hace más presión”, dijo.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: