Regreso de Ortega se habría sellado el 9 de mayo de 2006

El excandidato presidencial del PLI en las elecciones del 2006, Eduardo Montealegre Rivas, anuncia que escribe un libro sobre su vida política titulado Decisiones.

Daniel Ortega, FSLN

De reelegirse Daniel Ortega como presidente de Nicaragua en 2016, sería su tercer mandato consecutivo y su cuarto mandato en la historia de Nicaragua. LA PRENSA/ ARCHIVO

La victoria de Daniel Ortega Saavedra en las elecciones de noviembre del 2006, se selló seis meses antes de que se depositaran los votos en las urnas.

Eduardo Montealegre Rivas, candidato presidencial por la Alianza Liberal Nicaragüense en los comicios del 2006, que ganó el Frente Sandinista de Liberación Nacional con el 38 por ciento de los votos, anunció que escribe un libro testimonial sobre su paso por la vida política, titulado “Decisiones”, donde da detalles de una reunión que habría cambiado la historia del país.

Desde su muro personal en Facebook, confirmada como la cuenta original por su equipo de prensa del Partido Liberal Independiente –existe otra apócrifa–, Montealegre ha empezado a publicar algunos fragmentos de su vida política, incluyendo una reunión del 9 de mayo del 2006, a pocos meses de las elecciones decisivas de noviembre de ese año.

Ahí revela una intensa negociación con el candidato del Partido Liberal Constitucionalista, José Rizo Castellón, para pretender unir al liberalismo, que se disputaba el voto de derecha desde dos casillas, con intervención de diplomáticos y empresarios.

Según Montealegre, ambas facciones liberales se sentaron el 9 de mayo del 2006, en una reunión en la Residencia del Embajador de España “que pudo haber cambiado el futuro de Nicaragua”.

“Estuvieron presentes el Expresidente de El Salvador Armando Calderón Sol, el presidente del Grupo Pellas, Carlos Pellas Chamorro, el embajador de España acreditado en Nicaragua, el Marqués Jaime de Lacadena e Higuera, el candidato a la presidencia por el Partido Liberal Constitucionalista, José Rizo Castellón y mi persona”, dice el texto.

Al cabo de muchas horas, dicta el documento, en que ambos candidatos, Rizo y Montealegre negociaron hasta donde pudieron quién encabezaba la coalición de las dos facciones liberales, se acordó que Rizo fuera el candidato presidencial de la unidad liberal.

Sin embargo, de acuerdo a la versión de Montealegre, Rizo no tenía más poder de decisión para aceptar la negociación de cuotas de diputados por la alianza y su gestión debía ser aprobada por el presidente del PLC, Arnoldo Alemán Lacayo, quien al final –dice el texto de Montealegre–, impidió la unidad al exigir más diputados para su partido.

Al consultar LA PRENSA vía telefónica hoy 9 de mayo, sobre ese capítulo publicado en redes sociales por Montealegre, Rizo evitó referirse al tema: “Yo no lo he leído, no puedo pronunciarme sobre eso”, dijo inicialmente.

Se le insistió en que había una referencia a una reunión donde él había participado con Montealegre y algunos miembros del cuerpo diplomático y la empresa privada y Rizo insistió: “Creo que se debería llamar Indecisiones su libro. Eso si fue real (la reunión), yo lo expongo en mi libro (2012), Confesiones de un Vicario, cuando se tenía que hablar, ahora no es tiempo, ni de interés de nadie, tocar salvo que se quiera buscar un tipo de protagonismo, volver a ver al pasado. Estamos en un proceso electoral tratando de unir a la oposición de un fracaso del cual él es artífice, él dividió el voto y se apresuró a felicitar a Ortega, así que no puedo opinar más de algo que no leído”, dijo.

A continuación, el texto íntegro de Montealegre Rivas:

Hace exactamente 10 años hoy, el 9 de mayo del 2006, se llevó a cabo una reunión en la Residencia del Embajador de España que pudo haber cambiado el futuro de Nicaragua. Estuvieron presentes el Ex Presidente de El Salvador Armando Calderón Sol, el Presidente del Grupo Pellas, Carlos Pellas Chamorro, el Embajador de España acreditado en Nicaragua, el Marqués Jaime de Lacadena e Higuera, el Candidato a la Presidencia por el Partido Liberal Constitucionalista, José Rizo Castellón y mi persona.

Presento aquí una extracto del Capítulo de un libro que estoy escribiendo y que he titulado «DECISIONES» donde relato algunos de los detalles que transcurrieron durante la reunión ese martes 9 de mayo del 2006.

«Como todos los lunes después de un fin de semana de gira, el lunes 8 de mayo del 2006 me encontraba en la Casa de Campaña de la Alianza Liberal Nicaraguense planificando las actividades de la siguiente semana, cuando recibí una llamada del Ex Presidente de El Salvador, Armando Calderón Sol invitándome a una reunión el siguiente día al medio día en la Residencia del Embajador de España, Marqués Jaime de Lacadena e Higuera, con el Candidato a la Presidencia del Partido Liberal Constitucionalista, José Rizo Castellón. Me dijo que nos acompañaría Carlos Pellas, Presidente del Grupo Pellas.

El Ex Presidente Calderón Sol había visitado Nicaragua en varias ocasiones en el 2006 con el único propósito de tratar de convencer tanto a los del PLC como a los de ALN-PC que José Rizo y yo deberíamos juntárnos para correr unidos en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre del 2006 bajo la Casilla 1 del PLC.

Sabiendo que esta invitación no era una iniciativa exclusiva del Ex Presidente, sino también de los más importantes empresarios del país, le contesté al Ex Presidente que con gusto asistiría. Llamé a mi Jefe de Campaña, Adolfo Arguello Lacayo y al Presidente del Partido Conservador, Mario Rappaccioli, principal partido aliado de la Alianza ALN-PC, para contarles de la invitación. Más tarde nos juntamos para planificar la posición que llevaría el siguiente día.

Debo mencionar que a finales de abril, yo encabezaba cada una de las últimas encuestas publicadas, Herty Lewites del MRS me seguía en segundo lugar, Daniel Ortega del FSLN estaba en tercer lugar y José Rizo del PLC salía en un distante último lugar. Adolfo, Mario y yo sabíamos a lo que me enfrentaría, ya que en la Semana Santa de ese mismo año me habían invitado a una reunión Carlos Pellas y don Alberto Chamorro, quienes me habían propuesto que aceptara ser el candidato a Vice Presidente de José Rizo.

Sabía que tendría que tomar una decisión ahí mismo pues el tiempo para estructurar una futura alianza electoral entre el PLC y la ALN-PC con una sola fórmula presidencial y una lista de diputados unificada se agotaba. Según el calendario electoral que había sido publicado por el Consejo Supremo Electoral meses atrás, el 11 de mayo era la fecha tope para registrar alianzas electorales ante el Consejo Supremo Electoral.

Cuando llegué a la Residencia del Embajador de España, ya se encontraban Carlos Pellas, el Ex Presidente Calderón Sol y por supuesto nuestro anfitrión el Embajador de Lacadena, con quien había desarrollado una buena amistad personal. José Rizo llegó como 15 minutos después, no sé si porque lo invitaron a esa hora o por qué llegó tarde, costumbre que siempre lo ha caracterizado.

Mientras esperábamos a José Rizo conversamos un poco de cómo iba la campaña. Al llegar Rizo en el ambiente se sentía un cierto grado de tensión pues ya Rizo y su equipo del PLC habían comenzado una campaña sucia contra mi persona inventando hechos y en particular mientiendo sobre mi actuar como Ministro de Hacienda y miembro de la Junta Directiva del Banco Central de Nicaragua. Años más tarde supe que toda esa campaña sucia, conocida como el caso de los CENIS, había sido planificada entre el equipo de Rizo y el de Ortega en la Hacienda El Chile, propiedad del Ex Presidente Arnoldo Alemán. El objetivo era arruinarme y manchar mi imagen y reputación pues yo gozaba de mucha simpatía ante la población en general y lideraba todas las encuestas hasta ese momento.

El Ex Presidente Calderón Sol, a quien conocía desde mis tiempos de Canciller, inició la reunión diciéndonos que era sumamente importante que José Rizo y yo nos pusiéramos de acuerdo, que solamente juntos podríamos ganarle a Daniel Ortega. Que nos correspondía a nosotros dos como candidatos tomar esa importante decisión. Como el Ex Presidente Calderón Sol se había reunido en varias ocasiones tanto con Rizo como conmigo por separado, él ya conocía nuestras posiciones y las resumió para que todos los presentes las supiéramos.

Rizo me ofrecía la Vice Presidencia, 15 diputaciones en posiciones ganadoras y que corriéramos en la Casilla 1. Mi posición era diagonalmente opuesta. Que como estaba muy por arriba en las encuestas, yo debía ser el Candidato a Presidente y como Rizo no podía volver a ser Vice Presidente, que él fuera el primer Diputado Nacional y que todos los diputados electos lo respaldarían para ser Presidente de la Asamblea Nacional por los próximos 5 años. También que ALN-PC debería llevar al menos 25 candidatos a Diputados en posiciones ganadoras. No tenía problema que corriéramos en la casilla 1.

Rizo comenzó reiterando la posición de «El Partido» y que no se podía variar, aduciendo que la ALN-PC con la casilla 9 era una marca desconocida y que en la Casilla 1 ya habían ganado Arnoldo y don Enrique. Les recordé «Arnoldo ganó en la casilla 21 en 1996 y participaron 24 partidos en esas elecciones.» También les recordé que solamente don Enrique Bolaños había ganado en la casilla 1 en la contienda del 2001. Estaba convencido, como más tarde se probaría, que la gente no votaba por la casilla sino por el candidato. Rizo dijo que yo era joven que podía esperar. Como el Ex Presidente Calderón Sol era de El Salvador le recordé a Rizo que el Ex Presidente Francisco Flores (qepd) había ganado la Presidencia de El Salvador antes de cumplir los cuarenta años y que ese día yo estaba cumpliendo ya cincuenta y un años. También le dije que a los treinta y seis años había sido cofundador de un banco privado en Nicaragua, que había sido Ministro de la Presidencia, Canciller de la República, Ministro de Hacienda y Crédito Público, Coordinador del Gabinete de Gobierno, Coordinador del Plan de Gobierno y posterirormetne Jefe de Campaña del Presidente Bolaños y que por lo tanto tenía mucho más experiencia en posiciones ejecutivas que él.

Pasamos como una hora explorando alternativas. Yo sentía sin embargo que todos los presentes querían un acuerdo a toda costa, sin importar quién encabeza la fórmula y sin que lo dijeran sentía que ellos apoyaban la posición de Rizo. Fue entonces cuando decidí que tenía que tomar una decisión e hice una contrapropuesta. «Está bien» les dije «acepto ser el Candidato a la Vice Presidencia de José Rizo, pero quiero que la ALN-PC lleve 25 candidatos a Diputados en posiciones ganadoras». También dije «yo debo ser el Coordinador del Gabinete Económico (responsabilidad que ya había tenido cuando fungí como Ministro de Hacienda) y quiero que José ya siendo Presidente se comprometa a apoyar públicamente mi candidatura a la Presidencia para el 2011». A mi juicio no era mucho lo que pedía para desistir de mi candidatura y aceptar que corriéramos unidos en la casilla del PLC.

José insistió que él no podía dar más que los 15 candidatos a Diputados en posiciones ganadoras que «El Partido» le había autorizado ofrecer, que lo del Gabinete Económico era una cuestión par el Presidente decidir y que por lo tanto estaba bien, pero que él como Presidente no podría apoyar públicamente mi candidatura para el 2011.

La reacción de ese momento la recuerdo como si fuera hoy. El Ex Presidente Calderón Sol le pregunta «José, ¿quién es el Partido? ¿Arnoldo?». Y Carlos Pellas, quien había intervenido poco durante toda la reunión, le dijo a Rizo «José, Eduardo te acaba de garantizar que prácticamente vos sos el próximo Presidente de Nicaragua, sé generoso con él y la ALN»

La respuesta de José me parece sorprendió a todos los presentes. Dijo que él no podía variar su posición ya que «El Partido» solo ofrecía 15 Diputaciones. Sin embargo le pidió a Carlos Pellas, al Ex Presidente Calderón Sol y al Embajador de Lacadena que le acompañarán a una reunión que tenía con Arnoldo Alemán esa misma noche en la casa de la suegra de éste en Las Colinas. Reunión que había sido planificada de previo para hablar sobre los resultados de la reunión que estabamos sosteniendo.

Me pareció extraño y hasta desesperado que Rizo, quien había sido diplomático en el gobierno de Anastasio Somoza Debayle, le pidiera a un Embajador acreditado en Nicaragua que lo acompañara a una reunión de esa naturaleza. Por supuesto el Embajador de Lacadena dijo que él no podía asistir. Carlos Pellas dijo que tampoco él asistiría. El Ex Presidente Calderón Sol dijo que él si lo acompañaría y le dijo que le ayudaría a convencer a «El Partido». En ese momento Rizo también pidió que le ayudaran a convencer a Alemán que quitara de la lista de Diputados del PLC a Noel Ramírez, María Haydee Osuna y a María Dolores Alemán. Me pareció muy raro que Rizo acudiera a ese grupo para lograr esos cambios. Confirmé que José Rizo le tenía miedo a Alemán.

Seguimos las discusión, porque Rizo insistía que no podían darnos más de 15 diputaciones. Después de unos treinta minutos de estira y encoge, en aras de llegar a un acuerdo viable para unificar a los liberales en particular y a la oposición en general, tomé la decisión de bajar mi demanda de 25 posiciones ganadoras llegando a aceptar 20 diputaciones. Yo le dije a Rizo que le dijera a Alemán que él como candidato de la fórmula unificada ya se había comprometido a cedernos esas 5 diputaciones adicionales. Me acuerdo que le dije «nosotros bajamos cinco y ustedes suben cinco». (Como es de todos conocido, al final corrimos separados y la Alianza ALN-PC por sí sola obtuvo 23 diputaciones en las elecciones del 2006. ¡O por lo menos esas son las que nos dejó el Consejo Supremo Electoral!)

Estábamos concluyendo la reunión, cuando como a las 2 y 30 recibí un mensaje a mi Blackberry de mi Jefe de Campaña, Adolfo Argüello, para informarme que los medios de comunicación se habían dado cuenta de la reunión. Aparentemente, José Antonio Alvarado, quien era el candidato a Vice Presidente de Rizo y seguro molesto por los posibles acuerdos a los que llegaríamos ya que él no sería el candidato a la Vice Presidencia, había filtrado lo de la reunión a los medios y peor todavía había filtrado que estábamos reunidos en la Residencia del Embajador de Lacadena. Adolfo me recomendó que era mejor que me retirara para evitar me tomaran una foto saliendo de la Residencia para no comprometer más al Embajador.

Le reclamé a los presentes lo que Adolfo me había transmitido porque me habían prometido que sería una reunión sumamente privada y que el haber filtrado la reunión y hasta el lugar me perjudicaría ante los posibles votantes, en caso no llegáramos a un acuerdo y que igualmente perjudicaría al Embajador de Lacadena. A pesar de la incomodidad y el mal sabor que me había dejado el actuar de mala fe de Rizo y Alvarado les dije que esperaría los resultados de la reunión con Alemán. Y me retiré.

Como a las 10 de la noche de ese mismo día y estando en una cena en la casa del Arquitecto Eduardo Chamorro Coronel, recibí una llamada de Carlos Pellas para informarme de los resultados de la reunión que Rizo había sostenido con el Ex Presidente Alemán teniendo como testigo al Ex Presidente Calderón Sol. Me acuerdo como si fuera ayer a Carlos diciendo «la reunión fue un desastre. El Presidente Calderón te llamará mañana para contarte los detalles.» Le conté a Adolfo, Mario y a don Eduardo de la llamada ….»

Hasta aquí el extracto del libro «DECISIONES»

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