El teatro de Chuno Blandón en el tiempo y cómo interviene en lo político con humor

El teatro de Chuno Blandón presenta características especiales en relación con los otros autores nacionales, especialmente en su estructura dramática y la construcción de la imagen teatral, si a esto le agregamos la hiriente atmósfera humorística que lo caracteriza, con su humor crítico y satírico.

Chuno Blandon, teatro nicaragya,

Chuno Blandón. LA PRENSA/ROBERTO FONSECA

El teatro de Chuno Blandón presenta características especiales en relación con los otros autores nacionales, especialmente en su estructura dramática y la construcción de la imagen teatral, si a esto le agregamos la hiriente atmósfera humorística que lo caracteriza, con su humor crítico y satírico.

Al ubicarnos en las comedias nicaragüenses, los autores están afuera de la realidad que las produce, es decir, viven ese contexto histórico dramático, pero no participan activamente en el mismo. Un ejemplo es Adolfo Calero Orozco, que escribe Fechas en blanco, que desnuda la hipocresía social del somocismo, pero que no fue un antisomocista abierto contra el régimen.

Para comprender el teatro de Chuno Blandón debemos de comprender su tiempo y su yo lírico dramático, donde su teatro histórico no se vale del pasado ni del discurso histórico para solo proponer una reflexión desde el pensamiento social en un contexto actual. Más que eso busca ridiculizar a sus contemporáneos y lo logra por medio de la parodia, el escamoteo y la festiva carnavalización de los personajes y sus relaciones conflictivas.

Para Chuno Blandón la comedia no solo es el enredo, el retrato deformado de los personajes, las equivocaciones de las situaciones dramáticas, los dobles sentidos, el juego de palabras, la música, las coplas, las canciones y hasta el refranero popular; sino también la ola de carcajada que viene del espectador cuando estaba en la representación de El nacatamal de oro, o El más querido, pero sobre todo del Tren de las seis, un programa radial de audición nacional, que nació en la universidad de León, transmitiéndose al inicio en Radio Circuito.

Su humor nutrido de farsa va a estar centrado en la figura de Somoza y el Somocismo, entendido su arte radiofónico y teatral como arma ideológica y comunicación política revolucionaria. Podríamos afirmar que el único periodista y dramaturgo que ha usado el humor y la sátira con una gran genialidad y originalidad es Chuno Blandón, artista de descendencia humilde, que a la edad de 13 años elaboró un periódico humorístico que redactaba a mano.

Chuno Blandón en sus textos dramáticos destruye al personaje histórico y lo deforma, lo ridiculiza, lo vuelve caricatura, títere o espantajo cómico, que lo único que busca es destacar sus defectos y sus vicios, pero sobre todo mostrarlo en una irrealidad paródica. Esta ironía de desnudar a los personajes políticos o religiosos lo hace con una forma expresiva, viva, donde la palabra y sus significantes juegan en una mascarada de humor, en una sociedad que vive momentos difíciles, que en lugar de usar lo trágico, a través de la risa, expresa lo que no quiere decir con el dolor y las lágrimas.

Otro elemento importante es que el teatro de Chuno Blandón nace precisamente de la modernización capitalista en Nicaragua y en uno de los mejores momentos del teatro nacional.

Existe un interés por formar grupos de teatro y por presentar obras de autores nacionales, la búsqueda de un teatro experimental. Surgen grupos como El Talía, Experimental de Managua, Comedia Nacional de Nicaragua.

En 1972 Chuno Blando y Evelyn Martínez interpretan la emblemática obra La Puerta de Rolando Steiner. Años después Evelyn Martínez dará vida a la Berta en El nacatamal de oro y Yadirita en El más querido, de Chuno Blandón.

El teatro de Chuno Blandón es un teatro político, que logra por medio de humor y la sátira un distanciamiento cómico donde el espectador se sienta comprometido con lo que ocurre en escena, donde lo cómico plantee situaciones políticas o sociales.