Zona franca de Nicaragua clama por escuela técnica

Estudio del mitrab confirma que los trabajadores requieren capacitación urgente para elevar calidad de los productos exportables

El salario mínimo de un trabajador de Zona Franca es de 4,400 córdobas. Los obreros ganan más dependiendo del nivel de productividad y de las horas extras que hagan. LA PRENSA/ ARCHIVO

La primera necesidad que tienen las empresas que operan en zona franca es mejorar la calidad de los productos que fabrican unos 110,660 trabajadores, mediante una mayor inversión en formación técnica y académica de estos, lo que permitiría elevar la productividad y mejorar aún más los salarios.

Este es uno de los hallazgos que el mismo Ministerio del Trabajo (Mitrab) encontró en una investigación que hizo en el sector con una muestra de 41 empresas que operan bajo este régimen fiscal en áreas como comunicaciones, textiles, arneses, camaroneras, calzado, madera mueble y tabacaleras.

PortadaActivos01Jun-01La investigación, que se aplicó en empresas ubicadas en Masaya, Granada, Carazo, Rivas, Chinandega, Estelí y Managua, revela además que existe un alto nivel de satisfacción entre los trabajadores de zona franca propiciado por las políticas de estímulos laborales que las mismas empresas han diseñado para mejorar el clima laboral.

Esta es la segunda encuesta que el Mitrab realiza en las empresas de zona franca, cuyos resultados arrojó mejorías en varias áreas, aunque aún siguen siendo retos para la industria.

Sobre la calidad de los productos, el diagnóstico arrojó que después del ausentismo, la deficiencia en el proceso de elaboración del producto es la segunda causa del no cumplimiento en los parámetros de calidad en los productos de las empresas seguido por la mala distribución de la carga de trabajo y los desperfectos mecánicos de los equipos que se usan para la fabricación de los mismos.

Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), señaló que el estudio vuelve a poner de relieve la necesidad que en los últimos años han planteado al Gobierno y que hasta la fecha no han recibido una respuesta positiva. García se refiere a la creación de una escuela de capacitación técnica para los trabajadores de zona franca, el que resultaría de reorientar una parte de los tres millones de dólares que cada año aportan al Tecnológico Nacional.

De entrada se requerirían un poco más de millón de dólares y se requeriría cinco años para ponerlo en marcha. ¿Qué aprenderían los trabajadores en ese centro de capacitación? “Sabrán cómo se hace de una forma técnica cada operación de confección de la prenda, saldrá formado en concepto básico de mecánica, habilidades de manufactura, habilidades de costuras, todo se centra en formación técnica de los trabajadores”, reafirma.

En estos momentos, según García, “los trabajadores (de zona franca) tienen un entrenamiento empírico”, mayoría de la cual es proporcionada por las empresas. Tal es la necesidad de formar a los trabajadores que en algunas empresas la producción se paraliza, porque cuando se dañan las maquinarias resulta difícil encontrar a especialistas que trabajan en la reparación de estas, ejemplifica García.

En el caso del sector textil, que es mayoría en cuanto a composición de las empresas que operan bajo el régimen de zona franca, García sostuvo que los niveles de rechazo del mercado por no cumplir con la calidad de los productos es del cinco por ciento de los envíos globales del sector.

De hecho, el 28.35 por ciento de las empresas encuestadas aseguró que el 75 por ciento de sus trabajadores habían sido capacitados en el último año, en temas principalmente: trabajo en equipo, relaciones humanas, capacitación sobre estándares de calidad, motivación, higiene y calidad, fomento de la calidad, liderazgo y uso de maquinaria industrial, según la encuesta.

Pese a que las industrias de zona franca ven como una necesidad imperante la mejora en la calidad de los productos, el 92 por ciento de las empresas dijo que el personal cumple con los parámetros de calidad establecidos en los productos, lo que refleja un percepción ligeramente inferior a 93.7 por ciento que opinaba eso en una primera investigación que hizo el Mitrab el año pasado.

EL AUSENTISMO,  OTRO OBSTÁCULO

Otro de los cuellos de botella que encuentran las empresas de zona franca para mejorar la calidad de los productos es el ausentismo de los operarios

El 38.1 por ciento de las empresas atribuyó al ausentismo de los operarios las causas del no cumplimiento de los parámetros de calidad en los productos, muy superior al 6.25 por ciento que respondió eso mismo pero en la encuesta anterior.

Pero visto en término global, la inasistencia laboral se ha reducido en los últimos meses, porque según la encuesta 74 por ciento de los trabajadores dijo que no había faltado ni un día a la empresa en los últimos dos meses, mientras que en el 2015 esa tasa era de apenas el 58 por ciento.

Y mientras el Gobierno por fin logra darle una respuesta a las empresas de zona franca, estas están haciendo inversiones para mejorar el ambiente laboral que incida en la productividad de los trabajadores. Por ejemplo, el estudio revela que las empresas están haciendo mejoras en áreas como iluminación, ventilación, higiene del área, pisos y paredes, así como servicios de higiene personal.

Esto en parte junto con las mejoras de los salarios ha permitido, según García, que la satisfacción laboral entre los trabajadores cada día mejore más.

“Hay un 97 por ciento de trabajadores que expresan que en 2016 las condiciones de su puesto de trabajo son adecuadas , es decir, un tres por ciento más que en 2015”, resalta el estudio.

Incluso el 83 por ciento de los trabajadores consideró que su ingreso salarial se corresponde con el puesto que desempeña y el 84.07 por ciento califican como justa la paga que reciben.

En la mejora en la percepción de los trabajadores sobre la zona franca, García dijo que el diálogo tripartito ha sido fundamental, porque ahora existen comisiones que se encargan de resolver las quejas que surjan a nivel interno de las empresas.

Además hay mayor interacción entre los altos cargos y los trabajadores. “Es un trabajo de base de Anitec en lo que respecta al cambio de visión de los empresarios con respecto a la mano de obra, ahora hay política de puertas abiertas, política de atención directa a los trabajadores”, afirma.

Ese cambio García lo ejemplifica así: “Hemos recomendado a los gerentes que antes de sentarse en sus sillas, hagan una rondita por toda la planta viendo a los trabajadores, conversando con los trabajadores para saber cuáles son los problemas que presentan”.

Hoy por hoy, el 71.43 de los trabajadores de zona franca asegura que no tiene planes de cambiar de empleo.

EL PESO DEL SECTOR

En el régimen de zona franca hasta marzo habían 167 empresas, las que aportaban en ingresos por exportaciones de productos 634.53 millones de dólares y 167.25 millones de dólares por servicio de transformación. El año pasado el sector aportó a la economía 2,475.22 millones de dólares y 587.10 millones por servicio de transformación, según datos del Banco Central de Nicaragua.

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