Ni tecnologías básicas se usan

Innovar y elevar la productividad son requisitos indispensables para que el sector agropecuario supere los grandes retos que le imponen los obstáculos que traen consigo los efectos del cambio climático y la creciente demanda de alimentos por el aumento poblacional. Sin embargo, ambas cosas aún son ajenas para la gran mayoría de productores nicaragüenses.

Innovar y elevar la productividad son requisitos indispensables para que el sector agropecuario supere los grandes retos que le imponen los obstáculos que traen consigo los efectos del cambio climático y la creciente demanda de alimentos por el aumento poblacional. Sin embargo, ambas cosas aún son ajenas para la gran mayoría de productores nicaragüenses.

“Por otro lado estamos enfrentados a una volatilidad de precios y el mismo petróleo ha tenido una gran variabilidad. También tenemos otros retos como la desgravación que se viene con los Tratados de Libre Comercio que tenemos firmados. Eso significa que el maíz que importamos, inclusive el arroz y otros productos, podrán venir más baratos que los producidos en Nicaragua y vamos a competir con productores de Estados Unidos y otros países que tienen diferentes formas de hacer las cosas, acceso a las tecnologías, créditos y subsidios del Estado… y finalmente tenemos todas las consecuencias de la variabilidad climática”, dice Felipe Argüello, gerente general de la Bolsa Agroindustrial de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

Ante este panorama poco halagador y teniendo en cuenta que el sector agropecuario es el que recibe menos inversión en educación, Upanic decidió contribuir a contrarrestarlo brindando información a los productores y propiciando el intercambio de conocimiento.

“Así fue que se creó el Congreso Nacional Agropecuario, en el que hemos dejado de hacer la típica feria para desarrollar un congreso que tiene entre uno de sus componentes la feria, pero que al final lo que pretende o busca es que el productor o todo el que asista tenga contacto de primera mano con personas que comparten experiencias, casos de éxito, tecnologías, ya se están utilizando y que están funcionando”, detalla Argüello, quien es también presidente del comité organizador del congreso que se realiza por tercer año consecutivo y este año se dedica a la innovación y productividad.

¿Por qué innovación y productividad?

Consideramos que ante todo este contexto que estamos viviendo hay tres retos importantes que el sector agropecuario tiene que superar. Primero tiene que buscar cómo ser más productivo, porque obviamente si la población necesita que produzcás más alimentos tenés que ser más productivo porque las áreas para producir son limitadas y si no podés crecer en áreas tenés que hacerlo en productividad. Por otro lado, la actividad agropecuaria tiene que ser sostenible con el medioambiente por todo el tema climático; y lo último, pero no menos importante, es que esta actividad tiene que ser rentable porque sí no lo es, obviamente va a morir a la vuelta de la esquina.Entonces el reto es cómo cumplir con estos tres requisitos y al final el tema de la innovación y el uso de las tecnologías es el camino que tenemos que seguir.

Pero el tema de la innovación y las tecnologías es muy amplio ¿tienen  interés en promover algunas específicas?

Hay temas que hemos tocado y que están bien marcados en los temas de las conferencias que son los sistemas de riego, la cosecha de agua, las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), las técnicas de adaptación al cambio climático, nutrición y manejo de los suelos. En fin son temas que en algunos casos los hemos venido trabajando, pero creemos que siguen siendo vigentes, porque son tecnologías básicas, porque ni siquiera estamos hablando de agricultura de precisión, ni de nivelación láser, ni del uso de drones o de tecnología satelital o cualquier otra cosa de esas que hoy son comunes en la actividad agropecuaria.

Aquí estamos hablando de tecnologías básicas y la realidad según el Cenagro (Cuarto Censo Nacional Agropecuario, 2011) es que solo el 4.4 por ciento de las fincas del país usa riego, esto a pesar que el ochenta por ciento o más de esas fincas cuenta con una o más fuentes de agua. Algo similar ocurre con las semillas certificadas, solo el 4.6 por ciento las usa; el fertilizante o abono orgánico que debería ser de uso generalizado solo el 40 por ciento de las fincas lo aplican, habría que ver qué tantas manzanas representan esas fincas. Uso de insecticidas, que no es más que el manejo de los insectos, solo está reportado en el 40 por ciento de las fincas y los herbicidas que son para el manejo de la maleza son usados por el 53 por ciento. Entonces esto nos refleja que en cuanto al uso de tecnologías bien básicas como estas, orgánicas o no orgánicas, porque estamos hablando también de los sistemas agroecológicos, todavía estamos en pañales.

¿Qué sector es el más rezagado en innovación y uso de tecnologías?

Definitivamente la producción de granos básicos es la más rezagada. Si se revisan las cifras de producción y productividad del año pasado son similares a las que tuvimos a la mitad del siglo pasado, así de triste es la situación y quienes más retos tienen son normalmente los pequeños productores, los que están menos organizados, quizás los más dispersos en las zonas más distantes y los que están dedicados a la agricultura de subsistencia, que normalmente es una agricultura basada en granos básicos.

¿Y cuál es el sector que por innovar y  aprovechar las tecnologías puede servir de ejemplo a los más atrasados?

Hay casos de éxito en todos los sectores, inclusive en granos básicos, pero el sector cañero es buen ejemplo, ha tenido importantes incrementos en la productividad, también el arroz de riego e inclusive los maniceros tienen rendimientos que no tienen nada que envidiar a países con agricultura de primer mundo, donde usan mucha tecnología. Por eso tienen acceso al crédito y otras condiciones.

¿Y cómo lo han logrado?

Ellos mismos han invertido. Por ejemplo, Anar (Asociación Nicaragüense de Arroceros) tiene un programa de desarrollo de semilla en el que ha invertido más de un millón de dólares en los últimos 11 o 12 años, para el desarrollo de variedades. Los maniceros también han hecho un esfuerzo enorme para desarrollar su propia semilla, las asociaciones de maniceros tienen sus propios centros de investigación y validación de sus variedades. Estos son casos de éxito que pueden servir de ejemplo y no es que sean grandes productores, no todos son grandes, también hay pequeños. Lo interesante es que están más organizados y más integrados a la agroindustria.

Si la claves es invertir, ¿quién tiene que hacerlo?, el pequeño productor no tiene capacidad.

Es inversión e investigación. El problema es que Nicaragua es de los países que menos invierte de su presupuesto en investigación. Costa Rica por ejemplo invierte casi siete veces más de lo que nosotros invertimos, de tal forma que ahí te das cuenta de que los retos son enormes. Y en Nicaragua muchos de los casos de éxito son inversiones y son investigaciones que vienen del sector privado. Pero lo importante es que se dé el primer paso y que los productores comiencen a usar por lo menos las tecnologías más básicas como los herbicidas y los insecticidas.

Si ni lo más básico se está usando, ¿influyen también los patrones  culturales?

Sí, pero el cambio cultural viene a través de la educación, a través de tener el contacto y el conocimiento, por eso insisto en que para Upanic este es el aporte que hacemos para fomentar el cambio de mentalidades, poniendo en contacto a los productores con la oferta tecnológica que tenemos disponible, para permitirle a ellos que conozcan lo que hay, que conozcan los casos de éxito y que conozcan a la gente que ha tenido éxito.

Con conocer estas tecnologías no basta, ¿qué están haciendo para fomentar su adopción?

Claro, pero nuestra intervención tiene ciertas limitantes, yo puedo exponerlos a esa tecnología, puedo hacer lo necesario para que la conozcan, inclusive me preocupo de que llegue gente que está metida en la promoción y el desarrollo del sector agropecuario con distintos proyectos, para que también ellos puedan ayudar a los productores a adoptar estas tecnologías a través de sus proyectos o que pueden financiarlas para que las puedan usar. Otra cosa que esperamos es que el contacto directo entre el productor y los proveedores de estos servicios y tecnologías genere un seguimiento futuro que permita que estos productores adopten estas tecnologías.

Y la fluctuación de los precios, ¿cómo se enfrenta?

Ese es parte de los retos que tenemos, pero si revisamos los casos de éxito vemos que los que han prevalecido en el negocio, los que han salido adelante son los que han invertido en tecnologías que les han permitido tener mayor productividad y les ha permitido también que en la época de vacas flacas tener una producción que compense con volumen los precios bajos. Pero el tema es no dejar de invertir en sus fincas para adoptar tecnologías que les permiten ser más productivos y tener productos de mejor calidad.

Porque la innovación y la inversión en la adopción de tecnologías siempre va a permitir estar mejor preparados para momentos de mayor dificultad, inclusive permite en productos como el café, encontrar nichos especiales de mercado que pagan sobreprecios, de esto se trata la innovación.

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Los datos del congreso

El III Congreso Nacional Agropecuario se realizará el 14 y 15 de junio en el Centro de Convenciones del Crowne Plaza, la entrada en gratis y los tres mil asistentes que se esperan podrán asistir a 38 charlas especializadas impartidas por especialistas de Brasil, Colombia, Honduras, Estados Unidos y Nicaragua.

También participarán representantes de varias universidades locales y de la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano de Honduras y la Universidad EARTH (Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda ) de Costa Rica. Los rectores de estas dos últimas impartirán una charla conjunta.

Entre los temas que se abordarán en las conferencias están: Las nuevas tecnologías de riego, cosecha de agua, nutrición de los pastos, conservación de los suelos, medidas de adaptación al cambio climático, transición del ordeño manual al mecánico y los beneficios de la agricultura protegida.

Adicionalmente unas sesenta empresas expondrán diversas tecnologías e insumos.
Para los que no puedan asistir, algunas de las charlas serán transmitidas a través del Facebook de Upanic.

 

Lo importante de este tipo de evento es que le permita a los productores, líderes de cooperativas y dirigentes de organizaciones que conozcan lo que se está haciendo, en cuanto a tecnologías básicas que son accesibles para todos”.
Felipe Argüello, presidente del Comité Organizador del III Congreso Nacional Agropecuario.

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