El entrenador de Estados Unidos, Jürgen Klinsmann, afirmó que su equipo dio un «enorme paso adelante» el jueves tras vencer 2-1 a Ecuador y pasar a las semifinales de la Copa América Centenario, que organiza.
«Nuestros jugadores están madurando, aprendiendo a jugar este tipo de partidos. Han dado un enorme paso adelante esta noche», dijo el técnico alemán al final del partido en el CenturyLink Field de Seattle (noroeste).
Un Klinsmann muy contento destacó el «desempeño increíble» de su estrella Clint Dempsey, autor del primer gol y de la asistencia en el segundo. «Es especial y merece todo los elogios que se le hacen», señaló.
Sobre Ecuador, Klinsmann recordó que es «un equipo es condenadamente bueno, que lidera las eliminatorias sudamericanas».
El técnico lamentó la expulsión del volante Jermaine Jones, una decisión arbitral que calificó de «desgracia», así como las bajas de Alejandro Bedoya y Bobby Wood, que recibieron su segunda amarilla, para las semifinales.
Sin embargo, aseguró que Estados Unidos está ahora «más confiado», tiene «mucho deseo de superarse» y a «darlo todo» contra la favorita Argentina o Venezuela.
ECUADOR: NOS FALTÓ CONTUDENCIA
El asistente de la dirección técnica de Ecuador, Luis Suárez, afirmó que a su equipo le faltó «contundencia» aunque hizo «todo» para merecer mejor suerte en la derrota 2-1 ante el local Estados Unidos.
«Lo que faltó fue clasificar. hicimos todo para estar festejando ahora nosotros pero le tocó a Estados Unidos», dijo Suárez, que ocupó el lugar del expulsado entrenador Gustavo Quinteros en la conferencia de prensa habitual tras el partido en el CenturyLink Field de Seattle (noroeste).
«Nos faltó contundencia. Tuvimos cinco (ocasiones) en el segundo tiempo y solo pudimos convertir una», agregó en referencia al descuento logrado por Michael Arroyo cuando Ecuador perdía 2-0.
Según Suárez, «fueron prácticamente dos partidos»: «En el primer tiempo dominó Estados Unidos y el segundo tiempo fue todo de Ecuador», explicó.
El técnico argentino-boliviano Quinteros fue expulsado poco antes del final del tenso partido por protestar. Suárez destacó que a pesar del resultado desfavorable, Ecuador «nunca se desesperó».
«Tratamos de entrar como habitualmente Gustavo quiere que sea este equipo», indicó.
Los ecuatorianos se quedaron a las puertas de alcanzar las semifinales de una Copa América nuevamente tras el torneo continental que organizaron en 1993, cuando tropezaron en esa instancia con México.
