LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Lucía Martina Porta

De árboles y elecciones

¿Qué pasaría si a través de las cumbres internacionales, los nuevos descubrimientos científicos y las innovaciones de Internet, decidiéramos que los presidentes sean nuestros administradores y no nuestros dueños? Necesitaremos un sistema independiente de auditoría anual que evalúe in situ en cuánto han disminuido la pobreza, cómo han cuidado y restaurado nuestras riquezas naturales, cuántos empleos productivos han generado y cómo han disminuido la emigración .

Los ciudadanos necesitaremos un seguro de vida general, como habitantes del planeta, en el cual seamos protegidos de enfermos mentales y déspotas que parece mentira que con tantos viajes a la luna continúen siendo llamados presidentes y ocasionen tanto daño a los verdaderos dueños de los territorios: maestros, enfermeras, empresarios, productores, el pueblo…

Masacres y crímenes desde el poder, familias desintegradas y corrupción política al extremo, toma tierras y narco-guerrillas, depredadores de bosques y terroristas financiando campañas políticas, parecen ser campanadas de alerta para trazar nuevos cambios de estructuras, respetar una sola constitución centroamericana o latina y penalizar los crímenes oficiales y contra los recursos naturales, como de alta peligrosidad, para frenar los graves delitos que cometen los de cuello blanco: el abuso de poder y el tráfico de influencias.

Desde esa mentirosa estrategia de concertación económica, fraudes electorales y leyes maquiavélicas como la tributaria, esconden en Nicaragua nuestro verdadero potencial económico, nuestras bellezas naturales aptas para crecer en un 10 por ciento si nos lo proponemos, convertirnos en una potencia agro-forestal, un parque natural de producción de servicios ambientales y ecoturismo.

A través de la sinfonía de Alicia en el País de las Maravillas, trabajan diariamente en la mente de las personas para hacerles creer que todo está perdido, que no hay oposición, mientras esconden que tenemos la tarifa de luz más alta de Centroamérica, la canasta básica por las nubes, el índice de subempleos más alto de la región y nuestra base productiva deteriorada.

Nosotros decidiremos en estas próximas elecciones, en noviembre de 2016, si queremos seguir como un Estado botín, donde a capricho instalan árboles millonarios de metal en vez de paneles solares, mientras a vista de las autoridades acarrean la madera preciosa que extraen por las noches, corrompiendo abogados y funcionarios, mientras leen altas cifras de exportación.

Como América Latina, en Nicaragua necesitamos soluciones prácticas in situ para frenar los millones de seres humanos migrantes que huyen por la invasión de sus tierras y destrucción de sus bosques, con nuevas formas de legislación internacional como tribunales ético ambientales, que con autoridad supra-nacional y decisiones inmediatas y vinculantes pueda detener la acelerada destrucción de nuestras Reservas de Biosfera: Bosawas, Río San Juan y hasta la más reciente en la Isla de Ometepe.

Necesitamos restaurar a la par de los bosques y ríos, la calidad de vida de nuestros ciudadanos, a través de una sola Constitución fuerte para Centroamérica y América Latina y un nuevo tratado de auditorías anuales a los gobiernos, el mejor aporte para erradicar la impunidad oficial, y solucionar graves problemas, escondidos entre discursos populistas e inmunidades oficiales, desde donde se asesina el futuro de nuestra juventud.

Votemos para ser un país digno, para terminar con la violencia, la trata de personas, droga y tráfico ilegal de madera, minerales y especies tropicales. La legislación internacional necesita ser actualizada y los órganos internacionales ser menos políticos y más ejecutivos. Promover nuevos árbitros electorales cuando algunos como el Consejo electoral de Nicaragua, enfrenten acusaciones de múltiples delitos: fraudes electorales consecutivos y vinculación con tráfico de drogas y cédulas a terroristas.

Tengamos fe y despertemos, sumémonos a la oración de ese gran ecuménico y humanista, nuestro papa Francisco: “Sana nuestras vidas para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción. Toca los corazones de los que buscan solo su beneficio a costa de los pobres y de la tierra. Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita. Amén, ‘Laudato Si’”.

La autora es periodista ambientalista.

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