LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Jorge J. Cuadra V.

Sí tenemos un gran Pedro

LA PRENSA no debería publicar artículos que contienen ofensas graves en contra de la memoria de quien fue y sigue siendo el alma de ese periódico, el orgullo mayor de su historia, la auténtica moral de su existencia: Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Cualquiera que quiere dar a conocer su disgusto por determinado hecho, escribe su descontento y lo envía a LA PRENSA en donde pareciera que no se molestan en editar lo que publican, siempre y cuando se trate de atacar a los rivales políticos, como es el caso del artículo Pedro el suertudo, que como se trata de cuestionar la legitimidad del hombre favorecido con el fallo de la representación legal del Partido Liberal Independiente (PLI), le dieron luz verde a lo que jamás debieron haber publicado.

Resulta que, de acuerdo con el autor del citado artículo (Guillermo Miranda) solo Nicaragua no tenía su Pedro. Pedro pica piedras, no sé a qué país le pertenece. Me imagino que el autor en cuestión quiso dárselas de gracioso porque a continuación nombra a Pedro el apóstol, continúa con el zar Pedro el Grande y pasa a la farándula mexicana con Pedro Infante. Y no sigue con la letanía de Pedros, pudiendo haber mencionado, ya que tanto le gusta jugar con el contraste, a Pedro Martínez, as del staff de picheo de los Medias Rojas de Boston, para concluir que “solo nosotros no teníamos nuestro Pedro hasta que la CSJ nos reveló la existencia de don Pedro Reyes, hoy Pedro el suertudo”.

¡Caramba, cuánta ignorancia, cuánto irrespeto, cuánta frivolidad! ¿O sea que solo nosotros no teníamos nuestro Pedro? ¿Y la némesis de la dictadura somocista, enemigo irreductible de la dinastía opresora por cuarenta años, líder de la libertad de prensa, capitán de la libre expresión y mártir de las libertades públicas, acaso fue solo un sueño, una ilusión?

Tenemos nuestro Pedro desde que Pedro Joaquín Chamorro Cardenal proclamó que Nicaragua volverá a ser república, desde que declaró que cada quien es dueño de su propio miedo, desde que alegó que no hay por quién votar, desde que sufrió las torturas en el pozo, el cuarto de costura y el zoológico de casa presidencial, desde Olama y los Mollejones, hasta la mañana en que cayó acribillado por las balas asesinas del somocismo y entró por la puerta grande a la gloria de los que lo entregan todo por sus principios, por su causa, por su pueblo.

Nuestro Pedro fue una realidad irrepetible y es una leyenda que nos alumbra el camino con su ejemplo y su valentía. Constituye una ofensa a su sacrificio y a su entrega el ignorar su existencia y ese olvido ofensivo no se debería publicar en el diario por el que entregó su vida y consumió sus energías y sus esfuerzos.

Yo protesto en nombre de todos los nicaragüenses que lo admiramos, que lo seguimos y que lo lloramos. Hombres como nuestro Pedro nacen cada cien años y solo la ingratitud y la ignorancia hacen que no se les reconozca.

Sí señor articulista Miranda, nosotros siempre hemos tenido nuestro Pedro y ¡qué clase de Pedro!

El autor es comentarista político.

COMENTARIOS

  1. Arturo Solórzano
    Hace 5 años

    Una pifia inexcusable. Buen articulo.

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