Pensar distinto

No hay que ser docto para saber que la Ley es lo que evita a la gente devorarse unos a otros, pero cuál es el chance que tenemos nosotros de construir un país mejor y no peor con un Estado que ha venido siendo carcomido por la corrupción.

No hay que ser docto para saber que la Ley es lo que evita a la gente devorarse unos a otros, pero cuál es el chance que tenemos nosotros de construir un país mejor y no peor con un Estado que ha venido siendo carcomido por la corrupción, por el error de quienes con evidentes señales de patología mental, insisten en ensartarnos un sistema político ajeno y no compatible con nuestro modo de vivir.

En lo jurídico al igual que el resto de componentes de nuestro Estado, hoy, le han impuesto un comportamiento alineado al modelo que se nos quiere imponer, quienes lo representan actúan como verdaderos esbirros motorizados del matón de turno, hacen, interpretan y retuercen las leyes con tanta saña y desprecio hasta que logran colocarlas en la posición que les conviene, como el violador de niñas inocentes que incapaces de resistirse ante la fuerza del bruto agresor son sometidas.
(Aceptar la injusticia no es una virtud sino lo contrario).

Hoy le tocó el turno al señor Chicón Rosales y compañía, que como todo buen chambelán leyó una resolución absurda basada en interpretaciones de ley absurdas que dañan el decoro nacional. Qué triste espectáculo, es como ver a la pobre marioneta que baila pretendiendo ser alguien, pero no logra desprenderse de los hilos que manejan los poderosos. Como el muñeco que pretende hablar mientras el operador político que tiene a la par mueve los labios muy sutilmente.
(Una verdad lo es no por quien lo dice, lo es por el vínculo con el hecho).

Muchos recordamos en los noventa, cómo este señor se jactaba de su sapiencia por haber residido y estudiado en universidades en Francia, cómo este señor le suplicaba a doña Violeta Barrios de Chamorro que lo propusiera para magistrado, pero nunca entendió que el cargo es para servir a la ley y al país.

Y qué decir de la aberración jurídica, cuando ayudó a ondular la ley para plegar la Constitución Nacional al modelo de reelección de los mercenarios que agazapados mandan. La Constitución y las leyes hoy son usadas por ellos como el papel que se descarta en el toilet del servicio sanitario.

Los nicas siempre hemos tenido un gran respeto y aprecio por nuestros hermanos franceses, pero quién de ellos visita o reside en nuestro país, al ver esto, debería de preocuparse por la clase de líderes que están formando en sus universidades. Es realmente vergonzante. (A menos que esta sea la excepción que refuta la regla).

Todos los días personas inteligentes y capaces, expresan opinión legal con visión ética y conciencia de lo que daña o beneficia, luchan a través de la razón y pensamiento crítico con quienes rutinariamente actúan de mala fe, con quienes carecen de integridad, de ética, de moral, con quienes quieren regir y dominar a los demás y esperan que la gente acepte su dominio de manera sumisa. No hay que desistir a pesar del peligro hay que hacer lo que se tiene que hacer, derramar conocimiento, proyectar luz. Este pueblo comprende y quien comprende disuelve la oscuridad. Si una ley se aplica de manera injusta siempre tenemos la responsabilidad moral de desobedecer por la búsqueda del bien común.
(Como dicen los campesinos de No al Canal, si vamos a dejar el pellejo que sea con dignidad). Nicaragua es nuestra.

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