Banda ancha y desarrollo sostenible

Para promover el desarrollo social y económico de los ciudadanos, se requiere de una infraestructura y esquemas tarifarios que permitan el acceso a servicios y recursos informativos diversos, y es evidente que la convergencia de las redes y sistemas de telecomunicaciones han acelerado el impacto y la demanda en materia de acceso a información y […]

Para promover el desarrollo social y económico de los ciudadanos, se requiere de una infraestructura y esquemas tarifarios que permitan el acceso a servicios y recursos informativos diversos, y es evidente que la convergencia de las redes y sistemas de telecomunicaciones han acelerado el impacto y la demanda en materia de acceso a información y contenidos.

Una infraestructura de red y aplicación de las tecnologías de información desarrolladas y adaptadas a las condiciones regionales, nacionales y locales, que utilicen la banda ancha, sin duda alguna no solo permitirá dinamizar el progreso y desarrollo económico y social de los países, sino también el bienestar de las personas. Debemos partir del hecho, que la banda ancha móvil se ha convertido en un servicio indispensable para el usuario final, lo que implica que el volumen de tráfico de datos que genera este tipo de servicios sea mucho mayor en comparación con otros servicios proveídos al usuario. Eso implica un compromiso en cuanto a la infraestructura de red, que deberá funcionar según los niveles de calidad de servicio y experiencia de los operadores con los usuarios.

Son diversos los factores que han impactado en el crecimiento de los servicios de banda ancha fija en América Latina, atribuibles a las particularidades del mercado nacional, como el despliegue de infraestructura, limitaciones en el ancho de banda, poco uso de computadoras personales, elevados precios, la percepción económica de los individuos, entre otros. Diversos estudios confirman lo anterior.

Es el caso del análisis realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el que se resalta la relación entre la penetración de la banda ancha y el PIB de cada país integrante de dicho organismo, estimando una correspondencia de 64 por ciento entre la penetración de la banda ancha y la renta per cápita, lo que lleva a concluir que los países con una penetración de banda ancha mayor es su renta per cápita.

De lo anterior se desprende la evidente correlación positiva entre crecimiento económico y penetración de banda ancha. Incluso, diversos estudios que buscan evaluar el impacto de la banda ancha en el crecimiento económico de los países han arrojado que por cada 10 puntos porcentuales adicionales en el nivel de penetración de banda ancha, se genera un impacto que en países en desarrollo puede alcanzar hasta 1.38 puntos porcentuales en el crecimiento del PIB, mientras que en países desarrollados este impacto alcanza 1.21 puntos porcentuales.

Otro indicador importante es el correspondiente al costo relativo de los servicios de acceso a Internet, en este sentido, otros estudios de la propia OCDE, realizados más recientemente, destacan que conectarse a Internet en Latinoamérica en el año 2015 costaba en promedio un 10 por ciento del ingreso per cápita, mientras que en los países desarrollados costaba menos de un 1 por ciento. Lo que indica que aún hoy día una de las principales barreras del acceso a tecnologías y servicios soportados en la banda ancha es precisamente el nivel de precios y/o tarifas a los usuarios finales.

A partir de la introducción de las redes 3G con tecnología HSPA, se posibilitó la prestación de servicios a mejores tarifas, en tanto los operadores lograron mayores capacidades y prestaciones a menores costos por tecnología, llegando a lograr en los últimos cinco años que las conexiones basadas en 3G HSPA superaran la cantidad de conexiones por cable e incluso xDSL en el istmo.

En la medida en que los mercados se desarrollan y la inversión en tecnología es más eficiente, se posibilita la implementación de mejores esquemas tarifarios a usuarios finales que hoy día ya alcanza a los servicios de itinerancia (roaming local e internacional) y que luego se trasladará a servicios multimedia interactivos y aplicaciones personalizadas. Con el advenimiento de las redes 4G LTE-A, cuyas prestaciones tecnológicas alcanzan relaciones de costos/capacidad muy positivas y los nuevos esquemas de liquidación por tráfico internacional, la tendencia en la baja de precios y tarifas contribuirá a una mayor accesibilidad de la ciudadanía a este tipo de tecnologías y servicios.

*Consultor
hjalmar.ruiz@rcrconsultores.com