Los diputados opositores de la Bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli) se negaron a obedecer órdenes del nuevo presidente del PLI, Pedro Reyes, quien les ha advertido que si se declaran independientes sería como si se cambiaran de opción política, lo cual conlleva la destitución, según la Constitución aprobada en 2014 por una mayoría sandinista.
El legislador Eliseo Núñez Morales señaló que ninguna legislación obliga a los diputados a obedecer al presidente del partido. “El que vos no le hagás caso a tu presidente del partido no es un cambio de opción electoral, los partidos liberales principalmente tienen derecho a la disidencia, ahora, si don Pedro quiere interpretar eso, estaría haciendo una interpretación totalitaria”, manifestó Núñez.
ORTEGUISMO DECIDIRÁ
Núñez agregó que es irrelevante la aplicación de una legislación en el contexto autoritario del gobierno de Daniel Ortega. “Aquí va a suceder simple y llanamente lo que quiera el Frente Sandinista (dirigido por Daniel Ortega)”, expresó Núñez.
El diputado Víctor Hugo Tinoco también desestimó la advertencia de Reyes. “Es irrelevante lo que digan los grupos colaboradores, los zancudos, lo que importa es lo que Ortega decida, todo lo demás es irrelevante, también son irrelevantes los recursos legales, aquí es un asunto de voluntad y de decisión política”, opinó Tinoco.
El diputado Javier Vallejos también dejó claro esta semana que los diputados de la Bapli fueron electos bajo la bandera del PLI, en las elecciones presidenciales de 2011, cuando ese partido era dirigido por Eduardo Montealegre.
Vallejos insistió en que no se puede cambiar el hecho de que todos ellos fueron elegidos por la población, mientras que Reyes no fue electo por nadie, sino que los magistrados orteguistas le otorgaron la representación legal del PLI para sacar del juego a la única fuerza política opositora.
Reyes ha tratado de reunirse con los 23 diputados de la Bapli, pero solo el legislador Adolfo Martínez Cole respondió a su invitación.
SENTENCIA DE LA CSJ
El 8 de junio los magistrados que responden a la órdenes del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) le quitaron la representación legal del PLI a Eduardo Montealegre y se la otorgaron a Pedro Reyes.
Esta acción provocó rechazo a nivel internacional de parte de organizaciones como Human Rights Foundation y la Organización de Estados Americanos (OEA).
