Theresa May es la nueva primera ministra del Reino Unido

La conservadora Theresa May se convirtió en la primera ministra del Reino Unido.

La reina Isabel II (d) recibe a la conservadora, Theresa May (i), para una audiencia en el palacio de Buckingham en Londres, Reino Unido. LA PRENSA/EFE

La conservadora Theresa May se convirtió el miércoles 13 de julio en la primera ministra del Reino Unido, la segunda mujer en la historia del país en ocupar el cargo, al recibir el mandato de la reina Isabel II para formar Gobierno.

May mantuvo una audiencia con la soberana en el palacio de Buckingham poco después de que David Cameron presentara su dimisión formal como jefe del Ejecutivo y tomará ahora posesión de la residencia oficial en el número 10 de Downing Street.

La primera ministra número 76 del Reino Unido mantendrá esta tarde una reunión con los responsables de Seguridad e Inteligencia del país, y se espera que designe a los titulares de algunos de los ministerios más importantes de su nuevo Gobierno.

La hasta ahora titular de Interior, que defendió la permanencia en la Unión Europea (UE) durante la campaña del referéndum del pasado 23 de junio, afronta la tarea de diseñar la hoja de ruta para las negociaciones con Bruselas que establecerán los términos de la ruptura con el bloque comunitario.

La nueva jefa del Ejecutivo, que acudió al palacio de Buckingham acompañada de su esposo, Philip John May, ha avanzado que no tiene intención de activar al menos hasta final de año el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia la cuenta atrás de dos años para hacer efectiva la salida de la UE.

La heredera de Cameron, quien obtuvo una mayoría absoluta en las urnas para el Partido Conservador en mayo de 2015, ha descartado que tenga intención de convocar unas elecciones generales antes del término oficial de la legislatura, en 2020, a pesar de que los partidos de la oposición han reclamado que se adelanten los comicios.

May tiene asimismo como tarea cerrar las heridas que se han abierto entre los conservadores, una formación que afrontó dividida el referéndum sobre el «brexit».

La nueva primera ministra fue nombrada el lunes como líder de los «tories» después de que su única rival tras una segunda ronda de votaciones entre los diputados conservadores, Andrea Leadsom, renunciara a continuar adelante en la carrera por el liderazgo.

Ese paso a un lado ha permitido a May hacerse con la riendas del partido y el Gobierno sin necesidad de someterse a unas elecciones internas entre los 150.000 afiliados de la formación, como estaba previsto.

Pocas horas antes de despedirse, el ex primer ministro británico David Cameron aconsejó  a Theresa May que se mantenga «lo más cerca posible» de la Unión Europea, pese al Brexit que deberá poner en marcha.

 

EL PRIMER MINISTRO DEL BREXIT

«Brexit significa Brexit y haremos de ello un éxito», aseguró May el lunes, acabando con las esperanzas de quienes soñaban con una milagrosa permanencia en la UE.

Esta euroescéptica, que se unió a la campaña por la permanencia tan solo durante la campaña del referéndum, advirtió previamente de que no activaría el artículo 50 del Tratado de Lisboa – que desencadena el proceso de salida de la UE- antes de finales de año.

Impacientes por ver al ejecutivo británico definir su postura postBrexit, los dirigentes europeos apremiaban a Londres antes incluso del traspaso de poder. «Cuanto antes comiencen las negociaciones, mejor será para todos», declaró el martes el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Marc Ayrault.

«Ahora es necesario que cada uno tome una postura, que consistirá en defender los intereses de Gran Bretaña de un lado, y los intereses de Europa del otro», señaló por su parte el portavoz del gobierno galo, Stéphane Le Foll. El presidente francés François Hollande, la canciller alemana Angela Merkel y el jefe del gobierno italiano Mattteo Renzi se reunirán en agosto para mantener una cumbre sobre el Brexit.

En la línea de Cameron, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se mostró favorable a mantener «relaciones tan estrechas como sea posible con el Reino Unido».

Antes de que tome posesión del cargo, no obstante, su nombre ya sirvió para aplacar a los mercados. «El coronamiento virtual de Theresa May ya dio impulso a la libra, mientras la incertidumbre que siguió al Brexit comienza a disiparse», comentó Neil Wilson, de ETX Capital.

Para David Cameron, que batalló por la permanencia en la UE y perdió, comienza una nueva vida. El dirigente conservador ha ganado dos elecciones legislativas (en 2010 y 2015), sobrevivido al referéndum de independencia de Escocia y obtenido varios éxitos económicos y sociales, como la aprobación del matrimonio gay, pero probablemente la Historia lo recuerde como… el primer ministro del Brexit.

«VENENO EN LAS VENAS DEL LABOUR»

Al mismo tiempo que el país se dota de un nuevo líder, la oposición laborista sigue en medio de una profunda crisis de liderazgo, la enésima repercusión del referéndum.
Confrontado a una contestación interna generalizada, el jefe del partido, Jeremy Corbyn, logró el martes que el comité ejecutivo del partido le permitiera a presentarse a unas nuevas elecciones.

Pero esta decisión «no resolverá los problemas del Labour», considera el tabloide de izquierda Daily Mirror, que estima que «el veneno en las venas del partido es tan tóxico que nadie puede ver un final feliz».

El lunes, la diputada Angela Eagle anunció oficialmente que se presentaría contra Corbyn para sucederlo y otro parlamentario, Owen Smith, se sumó el miércoles a la lista de rivales.

Para el Times, el «Labour se arriesga a una explosión sangrante».

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