La policía fronteriza costarricense decomisó este fin de semana el cargamento más grande de fármacos de contrabando procedentes de Nicaragua, los cuales viajaban en un camión cargado con ollas de cocina interceptado en la frontera Peñas Blancas.
De acuerdo con el Ministerio de Seguridad Pública, el lote lo integran analgésicos, antibióticos, vitaminas, tranquilizantes y antihistamínicos, entre otros productos; versión confirmada por el director de la Policía de Fronteras, Allan Obando.
Según el conteo, estaban siendo contrabandeadas 300 capsulas de amoxicilina, 300 tabletas de diclofenaco sódico, 900 capsulas de astroton h4, 470 capsulas de doloneurobion, 77 cajas de moringa, 618 frascos de mariguanol en diferentes presentaciones, 170 frascos de crema de penicilina amarilla y 12 frascos de bálsamo de cascabel.
Además, 138 frascos de mata hongos, 70 frascos de cancerina, 12 frascos de sábila, 24 cremas bactericidas de hierbas, 30 cremas de sábila, 45 frascos de ginseng Astroton h4, 10 frascos de tumba grasa, 20 frascos de uropirin trope piedra, 22 frascos de uña de gato, un frasco de doloneurobion , 20 frascos de mentebrol, 18 frascos de sexo-dafil y 48 frascos de funjil.
En Peñas Blancas los oficiales debieron usar la pericia para poder descubrir la medicina entre las ollas de cocina.
En este caso los productos fueron remitidos a la oficina regional del Ministerio de Salud, para ser destruidos de inmediato, ya que al ser introducidos a Costa Rica en condiciones irregulares, no existe garantía de que se encuentren en buen estado o que el contenido corresponda al etiquetado.
Entre enero y mayo, los diversos cuerpos policiales del Ministerio de Seguridad han decomisado más de 12, 000 unidades de diversos productos farmacéuticos, ya que no solo fueron introducidos sin ningún control sanitario, sino además al margen de la legislación fiscal costarricense.
