Sofía Montenegro: «Ortega y Murillo son poderópatas”

La socióloga nicaragüense describe al país que gobierna el caudillo sandinista

CINCO

La socióloga Sofía Montenegro en el Centro de Investigaciones de la Comunicación (CINCO)

Tres meses antes de las elecciones generales, y a unas horas que el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, inscriba una nueva candidatura presidencial, muchas cosas se pueden hablar del país y de la deriva autoritaria del gobierno actual.

La socióloga Sofía Montenegro, feminista, directora ejecutiva del Centro de Investigaciones de la Comunicación (Cinco) y una de las voces más críticas a la administración de Ortega, explica cómo le va a Nicaragua en un cuestionario respondido por correo electrónico. Además de Ortega, valora el papel de la primera dama, Rosario Murillo. Analistas políticos aseguran que la esposa del caudillo sandinista puede ser inscrita este martes como la fórmula presidencial del FSLN.

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¿Qué balance hacés de la gestión de Murillo desde 2007?

Es un balance negativo: ha sido un período marcado por la regresión autoritaria, la concentración y personalización del poder, la destrucción de las instituciones, el desprecio por la ley, la eliminación de derechos, la pretensión de homogeneizar a la sociedad, destruyendo ladrillo a ladrillo su diversidad además de cerrar los espacios de participación a nivel central y en los gobiernos locales. Su gestión no tiene legitimidad de origen, ni legitimidad de actuación, ni legitimidad de resultados, pues estos no son corroborables dado que ha mandado a falsificar todas las estadísticas, no rinde informes y lo que lee al mediodía no es serio o creíble. Se trata de una figura que ha usurpado funciones y que ostenta un cargo inventado, sin tener calificaciones.

¿Cómo caracterizarías al binomio Ortega-Murillo?

Lo dije alguna vez: es una pareja delirante con una desmedida ambición por el poder y la riqueza, sin el más mínimo escrúpulo. Lo que vemos es la sicopatología en el poder. Son poderópatas.

¿Es un caso único en América Latina, por qué?

Como pareja no son los únicos. Está el caso de los Kirchner en Argentina, en Guatemala con Álvaro Colom y su mujer Sandra, que hasta se divorció de él con tal de postularse a la presidencia. El caso de Perón y sus mujeres en Argentina. En lo que esta pareja es única es que su alianza se erige sobre la complicidad en el crimen de abuso sexual cometido contra la hija por su marido. Ella tranza su respaldo a cambio de la mitad del poder que le entrega Ortega, sobre el cuerpo mancillado y la traición a su hija. Por eso es que él la llamó la “eternamente leal” el 19 de julio y no por razones políticas o de “militancia”. No hay otro caso en América Latina más deleznable que este.

¿Cuáles son las consecuencias directas en la democracia? ¿Ves algo positivo en este gobierno? ¿Qué han hecho bien?

Las consecuencias directas en la democracia y los derechos de la ciudadanía y en particular, de las mujeres, son demoledoras. Los pretendidos programas sociales son realmente remedos y han sido ejecutados con fines clientelares, el hecho es que después de 10 años solo han representado migajas y no ha habido verdadera inversión con los millones de petrodólares venezolanos que se embolsaron.
Corrupción, derroche, abuso, arbitrariedad política y económica, aislamiento internacional e ilegitimidad, son los rasgos que definen a este gobierno. Rosario Murillo se ha querido vender como “Madre Teresa de Calcuta”, con un asistencialismo que ha entregado como dádivas o favores personales, lo que son derechos. Es en realidad una política mafiosa para siervos.

¿Cuál es tu opinión sobre una posible candidatura de ella como vicepresidente?

Ortega y Murillo han usado los procesos electorales para destruir la democracia y darle apariencia de legitimidad a su dictadura.  Ahora cuando ya no hay elecciones, se ha eliminado a la verdadera oposición y lo que queda es una farsa, Murillo necesita dirimir por esa vía el derecho de sucesión política ante un Ortega septuagenario, viejo y enfermo. Necesita aunque sea una farsa electoral, para darse un baño de votos que le den la apariencia de legitimidad, que resuelva “legalmente” la disputa interna sobre quién sucede a Ortega. No puede esperar hasta el 2021 para conseguirlo, porque Daniel se puede morir cualquier día de estos o ya no estarán en el poder para entonces. A mí me parece que sería regio que sea la vicepresidente de Ortega: sería una derrota para él y agudizaría las contradicciones en el círculo que lo rodea y es lo que se merecen los orteguistas y la antidemocrática, oportunista y pusilánime empresa privada. Se convertiría en monarca única en poco tiempo.

ELECCIONES EN NOVIEMBRE

Nicaragua está convocada a elecciones generales en noviembre próximo, en las que elegirán al presidente de la República y diputados.

El presidente inconstitucional Daniel Ortega presenta su séptima candidatura presidencial en una larga vida política que inició desde la lucha contra Somoza.

En el período 1984-1990 dirigió el ejecutivo, su partido se mantuvo 16 años en la oposición, y retomaron el poder en enero de 2007. Casi diez años han pasado desde entonces. Los principales críticos del gobierno, como Sofía Montenegro han señalado la deriva autoritaria. En la actual gestión de Ortega, su esposa Rosario Murillo ha actuado como cogobernante.

 

Corrupción, derroche, abuso, arbitrariedad política y económica, aislamiento internacional e ilegitimidad, son los rasgos que definen a este gobierno”.
Sofía Montenegro, sobre administración de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

 

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