Desprotegidos ante el cambio climático

Si bien la estrategia de la transformación de la matriz energética a energías renovables ha sido una meta ambiciosa de parte del Estado nicaragüense, el país no cuenta con una estrategia nacional actualizada para hacer frente al cambio climático.

Sequía,Nicaragua

En San José de Palmira, Totogalpa, los pobladores han implementado huertos familiares con riego por goteo como alternativa ante la sequía. LA PRENSA/ L. VILLAGRA

Aunque a nivel mundial existen medidas definidas para mitigar los efectos del cambio climático, en Nicaragua el Plan de Acción de la Estrategia Nacional ante Cambio Climático era para el periodo 2010-2015 y hasta ahora no se ha dado a conocer una nueva versión este o los resultados obtenidos a partir de su ejecución.

Tania Guillén, investigadora en el Centro de Servicios Climáticos de Alemania y especialista en adaptación al cambio climático aseguró que la actualización del Plan de Acción de la Estrategia Nacional, “debería ser una prioridad al ser (Nicaragua) un país altamente vulnerable a los efectos negativos del cambio climático”.

Si bien el gobierno de Nicaragua a través de varios ministerios ejecuta proyectos relacionados a la adaptación al cambio climático, como la cosechas de agua, protección de fuentes hídricas y reforestación, “también es necesario contar con un plan nacional que guíe las acciones de adaptación en el país, tanto a nivel local, como a nivel sectorial”, afirmó Guillén.

En presentaciones realizadas por el secretario de políticas públicas de la Presidencia, Paul Oquist, se ha destacado la transformación de la matriz energética como uno de los principales logros en el camino de adaptación al cambio climático. Actualmente, según las presentaciones de Oquist, la meta de Nicaragua es tener un 90 por ciento de la matriz energética a base de renovable al 2020.

Para Guillén, esta meta del Estado de Nicaragua “es ambiciosa, considerando que hasta hace unos años el país dependía en aproximadamente un 70 por ciento en combustibles fósiles para generar la energía”.

A pesar que es un aspecto sumamente positivo el cambio a energías renovables, según el “Segundo Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero”, elaborado en el año 2008 y que es la información más reciente al respecto, el sector que tiene la mayor cuota mayor de emisiones a nivel nacional (80 por ciento del total) es el sector “Uso de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura”, el cual está relacionado con la deforestación y pérdida de cobertura forestal.

Guillén explicó que este aspecto tiene un amplio potencial de mitigación, ya que está ligado a la expansión de la frontera agrícola en el país, principalmente en las reservas de biosfera de Bosawás e Indio Maíz, para la extensión de actividades agropecuarias, incluyendo monocultivos a gran escala, como la palma africana en el sureste de Nicaragua.

Además de la mitigación en cuanto al avance de la frontera agrícola, Guillén sugiere ejecutar otras acciones como planes para reducir las emisiones del sector transporte y manejo de residuos sólidos, ya que la mayoría de municipios no realizan un manejo adecuado de los mismos y cuentan solo con botaderos a cielo abierto, los que contribuyen a la contaminación ambiental, proliferación de vectores de enfermedad y al calentamiento global.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: