Triángulo Norte de Centroamérica creará fuerza conjunta contra el crimen

La propuesta, denominada “Grupo Elite de Seguridad”, fue sugerida por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, quien trasladó recientemente la idea a los Gobiernos de los países vecinos, y de la que este viernes salió el acuerdo definitivo que se presentará a los mandatarios de los tres países para su aprobación.

Triángulo Norte

La propuesta, denominada “Grupo Elite de Seguridad”, fue sugerida por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, quien trasladó recientemente la idea a los Gobiernos de los países vecinos. LA PRENSA/ARCHIVO

Los gobiernos del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) crearán una fuerza trinacional para el combate del crimen organizado, con especial incidencia en las pandillas, tras un acuerdo suscrito este 12 de agosto en la capital salvadoreña por autoridades de Defensa y Seguridad.

La propuesta, denominada “Grupo Elite de Seguridad”, fue sugerida por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, quien trasladó recientemente la idea a los Gobiernos de los países vecinos, y de la que este viernes salió el acuerdo definitivo que se presentará a los mandatarios de los tres países para su aprobación.

El ministro de Justicia y Seguridad salvadoreño, Mauricio Ramírez Landaverde, explicó que la iniciativa tiene como objetivos tomar acciones frente a las principales amenazas que afectan a los tres países, poniendo énfasis en la situación de criminalidad organizada de las “maras” y pandillas.

Además, se “combatirá» a las estructuras del crimen organizado que se dedican al narcotráfico, al tráfico ilegal de armas, a la trata de personas, a la extorsión y el secuestro.

Añadió que se impulsará un plan operativo con actuaciones de seguridad fronterizas y de carácter especial de acuerdo con las prioridades de modalidades delictivas seleccionadas, las cuales
serán impulsadas por las autoridades de policiales, militares y de los organismos de inteligencia de los países involucrados.

El ministro de Gobernación de Guatemala, Francisco Rivas, subrayó que el plan también supone “un intercambio de información sobre investigaciones del crimen trasnacional que se desarrolla en cada país”, con el objetivo de que las “acciones se realicen de la mejor manera posible para obtener resultados positivos”.

Por su parte, el titular de Seguridad de Honduras, Julián Pacheco Tinoco, indicó que la propuesta igualmente pretende que a futuro se “creen nuevas políticas públicas que implementaremos en conjunto en la región y que al final influirán en mejores resultados para la lucha contra la delincuencia”.

La propuesta creada este viernes será analizada por los presidente de los tres países, quienes se reunirán “posiblemente” la próxima semana para aprobar el plan y dar el aval para que las autoridades ejecuten, a la brevedad posible, lo acordado, según el ministro de Defensa salvadoreño, David Munguía Páyes.

Las representantes de los tres países centroamericanos indicaron que cada uno de sus gobiernos ha destinado los “recursos económicos necesarios para el accionar de las medidas contempladas en el plan”.

Previo a esta reunión, los fiscales del Triángulo Norte se reunieron este jueves en Guatemala, donde firmaron un acuerdo en el que decidieron unificar las investigaciones y el sistema informático para luchar contra las pandillas.

Los jefes de los Ministerios Públicos (MP) de Guatemala, Thelma Aldana; El Salvador, Douglas Meléndez, y el de Honduras, óscar Chinchilla, reconocieron que las “maras”, grupos trasnacionales, están incidiendo negativamente y de forma reiterativa en la región y en la seguridad de los ciudadanos.

CENTROAMÉRICA, ZONA VIOLENTA

Centroamérica, en especial el Triángulo Norte, es una de las zonas del mundo más violentas pese a que no se desarrolla una guerra convencional, y esta tesitura afecta gravemente la vida de una región marcada por la pobreza que decidió emigrar de forma masiva a Estados Unidos y México, los principales destinos.

Para hacer frente a esta violencia y a la falta de oportunidades que provoca la migración, el pasado febrero, el presidente de EE.UU., Barack Obama, solicitó al Congreso una partida de 750 millones de dólares de ayuda a Centroamérica dentro del presupuesto de 50,100 millones para el año fiscal 2017.

Esos 750 millones se sumarían a los otros 750 millones aprobados por el Congreso en diciembre pasado para afianzar el fortalecimiento institucional de los países de origen del mayor grueso de indocumentados: Guatemala, El Salvador y Honduras, bajo el conocido Plan de la Alianza para la Prosperidad.

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