Otros dos miskitos asesinados por colonos en el Caribe de Nicaragua

Lamberto Chow, representante de los derechos humanos en la comunidad aseguró que fue informado de esta situación y teme que la violencia se incremente en la zona de Río Coco.

Miskitos

Los jóvenes indígenas se organizan para defender las comunidades de los colonos. LA PRENSA/ARCHIVO

Los comunitarios de La Esperanza, en territorio de Li Aubra, Río Coco Arriba, permanecían en zozobra, ante la imposibilidad de poder localizar los cuerpos de dos indígenas miskitos que fueron asesinados. Estos habían sido secuestrados por colonos el pasado 18 de agosto, tras una emboscada cuando un grupo de ellos se dirigía a sus parcelas en busca de alimentos.

“Estamos en una situación más seria, porque los cuerpos no los han recuperado (…) tenemos que sacar los cuerpos”, sostuvo vía telefónica el juez comunal Berardo Rodríguez, quien urgió apoyo de las fuerzas regulares para poder sacarlos y sepultarlos.

Gerardo Chale Allen, de 30 años y Lenín Pedro Parista, de 28 años, son los dos comunitarios que según Susana Marley, de la sociedad civil en Waspam, cuenta con información que indica que los indígenas fueron torturados y producto de las heridas habrían muerto. Señaló que hay personas que vieron los cuerpos tendidos sobre el río Tuskro.

Lamberto Chow, representante de los derechos humanos en el sector, expresó su temor porque la situación de violencia se incremente de parte de los colonos, pues los indígenas no cuentan con las condiciones para enfrentar un ataque. Susana Marley, representante por la sociedad civil en Waspam, dijo que desde el sábado el jefe de la Policía de Waspam tienen conocimiento que los comunitarios fueron secuestrados por los colonos, pero la Policía solo les sabe preguntar “¿quién vio?”.

LEA: Indígenas mueren en defensa de su territorio, según informe

Lo que sabe la directora del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cejudhcan), Lottie Cunningham, fue que

el 18 de agosto, los comunitarios fueron emboscados cuando estaban cerca de la parcela. Aunque dos de los indígenas estaban armados con viejos fusiles artesanales, solo uno de ellos logró accionar el arma.

Cunningham señala que antes del 18 de agosto había llegado a esa comunidad una representación del Ejército de Nicaragua y establecido un acuerdo con los indígenas, supuestamente para implementar las medidas cautelares establecidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que incluía la construcción de una base militar en una comunidad aledaña.

La defensora de derechos humanos asegura que los comunitarios estaban muy contentos, sobre una futura presencia del Ejército porque están cansados de la inseguridad.

No obstante, luego de conocer del secuestro fueron a ver a los militares para pedirles ayuda, pero, estos les respondieron que ellos no tenían orientación.

 

PROPONÍAN UN DIÁLOGO

La directora de Cejudhcan, Lottie Cunningham, dijo que tuvo conocimiento que días antes un colono que habita en Bonanza, había llamado a un miembro del gobierno territorial de Wangki Li Aubra , proponiéndole un diálogo con los colonos.

Sin embargo, la respuesta fue que esa decisión depende de las comunidades. Fue este mismo colono que llamó al territorio e informó de las muertes de los dos indígenas.

Cunningham externó su preocupación “porque el Estado sigue omitiendo su responsabilidad y encima de eso ellos están empujando a las comunidades indígenas en el marco de la campaña electoral a que los indígenas dialoguen con los colonos”. Pero los colonos están usurpando las tierras indígenas, apuntó Cunningham.

Los colonos están cumpliendo con las intimidaciones y las amenazas (pasadas) ellos han dicho que siempre van hacer que los indígenas recuerden las fechas de celebraciones”

Lottie Cunningham/directora de Cejudhcan

 

 

 

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: