Grito de indígenas miskitos por desprotección

“Hay una grita” en las comunidades de Río Coco; Waspam, por la desprotección existente y el riesgo a una mayor escalada de violencia en el sector

Indígenas miskitos

Gonzalo Carrión dice que pudo constatar la hostilidad existente no solo a los defensores locales, sino para el Cenidh. LA PRENSA/ CORTESÍA/ CENIDH

“Hay una grita” en las comunidades de Río Coco; Waspam, por la desprotección existente y el riesgo a una mayor escalada de violencia en el sector, denunció el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, tras una visita a esa zona del Caribe norte.

Carrión refirió que un equipo del Cenidh escuchó a líderes comunitarios de La Esperanza, Río Coco Arriba, donde recientemente fueron asesinados dos indígenas miskitos luego de haber sido secuestrados por colonos el pasado 18 de agosto, quienes expresaron que pese a los hechos de violencia suscitados en esa comunidad no ha existido interés de las autoridades policiales por verificar en el terreno estos hechos.

La Esperanza es una de las doce comunidades que cuenta con medidas cautelares, otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

NO HAY INTERÉS

Los comunitarios expresaron al Cenidh que pese a que el hecho sangriento ha sido público a través de los medios de comunicación, “no hay ninguna verificación in situs de parte de las autoridades”.

“Ni para verificar el último crimen, ni para prevenir nuevos , ni para protegerlos ni nada”, expresó Carrión, tras apuntar: “Es una situación tristísima”.

Los líderes comunitarios de otras comunidades de Waspam, también expusieron al equipo del Cenidh una situación de abandono y un ambiente de hostilidad similar, incluido defensores de derechos humanos locales. Recordó que la ausencia del Estado para proteger la vida de la población y el no aplicar la ley para prevenir delitos, es violatorio a los derechos humanos.

 

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indígenas miskitos de la comunidad de La Esperanza, Río Arriba fueron asesinados, despupes de haber sido secuestrados por colonos. Ellos son: Gerardo Chale Allen y Nelin Pedro Parista.

«HAY HOSTILIDAD», DICE

Gonzalo Carrión dice que pudo constatar la hostilidad existente no solo a los defensores locales, sino para el Cenidh.

Carrión acompañó a los líderes comunitarios para presentar la denuncia de lo ocurrido, y pudo apreciar “hostilidad a la labor nuestra”. En ese momento, indicó, la Policía se negó a recibir la denuncia de los comunitarios.

Esa negativa que constataron “es parte de una práctica sistemática y que obedece a una política de Estado con relación a la violencia que se traduce en hechos graves en resultados graves, con varios muertos ”, sostuvo Carrión.

Lamberto Chow, defensor de derechos humanos de la localidad expresó que posteriormente fue recibida la denuncia.

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