Antimotines trasladan a africanos a Migración

Antimotines trasladaron a oficinas de Migración a los 25 migrantes africanos que habían quedado varados en una comunidad de Diriamba

migrantes africanos

Los migrantes indocumentados son víctimas de coyotes que cobran altas sumas en dólares para llevarlos desde la frontera entre Costa Rica y Nicaragua hasta Honduras. LA PRENSA/ CORTESÍA

Efectivos de las tropas antimotines de la Policía Nacional trasladaron la noche de este domingo a oficinas de la Dirección General de Migración y Extranjería a 25 migrantes africanos que habían quedado varados en la comunidad El Tamarindo, ubicada en el departamento de Carazo, luego de ser abandonados por un coyote que les había prometido llevarlos hasta Honduras.

Los migrantes habían recibido refugio en una iglesia de la localidad y la zona estaba resguardada por agentes policiales. Cuando llegaron las fuerzas especiales, los pobladores trataron de evitar que se los llevaran, enfrentándose con los oficiales lanzando piedras. Luego del incidente, la Policía trasladó a los migrantes en un autobús hacia oficinas de Migración. En la revuelta resultó con lesiones la periodista de Canal 10 Elba Ileana Molina.

Previamente, el comisionado Javier Gutiérrez, segundo jefe de la Policía del departamento de Carazo,  manifestó que su intención no es confrontarse con los pobladores de El Tamarindo, que fueron solidarios con los migrantes, sino el garantizar el orden y atender a migrantes.

Lea también: Migrantes piden a Daniel Ortega los deje pasar.

Apoyo de la comunidad

Decenas de comunitarios llegaron a la zona donde se encontraban los migrantes para darles comida y agua. Poco a poco se fueron sumando más pobladores que querían evitar que la Policía se lleve a los indocumentados.

Al sector llegaron agentes de la Policía Nacional con cinco patrullas para llevarlos a la Dirección de Migración y Extranjería para ser deportados a su país de origen, El Congo.

Su destino era Honduras

Giselle López, una de las migrantes, dijo a LA PRENSA que un sujeto —a quien no identificó— les cobró mil dólares por persona para llevarlos desde la frontera entre Costa Rica y Nicaragua hasta Honduras, y así seguir su travesía hacia Estados Unidos.

López manifestó que lo único que quieren es continuar avanzando por veredas y proseguir su viaje hasta territorio hondureño.

«Nosotros no queremos violencia, no estamos para robar, no tenemos drogas, a penas andamos ropa, comida en las mochilas, caldero para cocinar en el monte», dijo López.

Señaló que muchos de los niños de los indocumentados se han enfermado y desmayado y que tienen que abastecerse de agua para seguir su marcha. Llevan cuatro días en la montaña aguantando hambre y frío.

Manifestó que no quieren que los regresen a Costa Rica y tampoco quieren regresar a su país por la pobreza en la que viven.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: