Despensa

Los frutos secos es preferible comprarlos sin sal. Se recomienda consumir entre tres y seis veces por semana.

Mantenga su despensa ordenada, ahorre dinero y nútrase mejor

Coloque los alimentos que más se consumen a la vista. Los recién comprados dejarlos al fondo y los más antiguos pasarlos delante para evitar que caduquen.

La buena organización en la despensa del hogar está directamente vinculada con una mejor alimentación, con el ahorro de dinero y sobre todo de tiempo. La nutricionista Anabel Aragón explica cuál es la mejor manera de ordenar los alimentos.

Organización y equilibrio

Tener una despensa ordenada es muy importante para “ahorrarnos tiempo, espacio, dinero y para alimentarnos bien”.

Anabel explica que el secreto de una despensa ordenada “es la visibilidad, que veamos claro lo que tenemos”.

Los envases transparentes “son una buena opción” porque permiten “ver el producto y controlar la cantidad” que queda.

Recomienda colocar los alimentos que más se consumen a la vista. Los recién comprados dejarlos al fondo y los más antiguos pasarlos delante para evitar que caduquen.

“Una buena despensa es de gran ayuda para tener una buena dieta, por eso hay que organizar una provisión de alimentos básicos de acuerdo con los principios de variedad y equilibrio. Para evitar tentaciones, un truco es colocar los alimentos más saludables a la altura de nuestros ojos y los que se deben consumir de forma esporádica, como los “snaks”, en estantes menos accesibles”, aconseja Anabel Aragón.

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Alimentos básicos

1-El agua embotellada y la leche se pueden guardar en los estantes de abajo, debemos recordar que se deben consumir entre dos y cuatro raciones de leche o lácteos al día.

2- El grupo de cereales, pasta y arroz conviene tenerlos agrupados y en lugares accesibles; son la base de nuestra alimentación y debemos consumir de cuatro a seis raciones al día.

3- Las legumbres deben estar en un sitio accesible, son fuente de proteínas vegetales. Son adecuadas para ensaladas, muy ricas en fibra y pobres en grasa.

“Si las adquirimos en tarros ya cocinadas, es importante que las lavemos antes de consumirlas porque pueden tener líquidos con sales”, aconseja la especialista.

4- El aceite, preferiblemente de oliva, es indispensable para cocinar y aliñar. Es un producto que se utiliza a diario, por eso se deben ubicar en estantes de fácil acceso, protegido del calor y la luz.

5- Los frutos secos es preferible comprarlos sin sal. Se recomienda consumir entre tres y seis veces por semana. Un puñado, son unos 25 gramos. Si los compramos en bolsas, hemos de guardarlos con una pinza para que no se enrancien.

6- Las latas de conserva son productos que nos van a sacar de muchos apuros para hacer rápidamente platos; hay que vigilar el contenido en sal y colocarlos cerca, aunque no en los estantes principales.

7- Las papas y cebollas, así como verduras y frutas son alimentos indispensables que no pueden faltar nunca en casa.

Ambos alimentos se deben guardar en lugares frescos, ventilados, secos y protegidos de la luz.

“Las patatas nunca se deben meter en una bolsa de plástico por la falta de ventilación; un truco es conservarlas en bolsas de papel agujereadas. No se deben dejar en el refrigerador porque la temperatura fría ablanda su textura y convierte el almidón de las patatas en azucares”, afirma la especialista.

En el caso de las cebollas, los productos de al lado pueden absorber el olor . No guardar juntas, patatas y cebollas, porque estas emiten unos gases que hacen que se estropeen más fácilmente.

¿Dónde conservar las frutas y las verduras?

Guardarlas en la zona menos fría del refrigerador (en el cajón de abajo de la nevera).

Deben estar visibles y no amontonadas.

Antes de guardarlas, dejarlas limpias eliminando restos de tierra pero sin lavarlas con agua, para evitar que la humedad las estropeen.

Los vegetales se pueden almacenar en bolsas con agujeros para que respiren, la temperatura óptima suele ser unos ocho grados.

Algunas frutas se deben colocarse fuera de la nevera, en el frutero y bien a la vista, sobre todo las que aún no han madurado.

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Congelar verduras

Las verduras que consume, como la lechuga, no se deben congelarse. Si se consumen hervidas, si se puede congelar, pero antes hay que limpiarlas y trocearlas, con un escaldado ligero (cocción muy rápida), efecto con el que se impide cambios de sabor, color y textura no deseados.

Carnes

Si compra en una bandeja de plástico, es esencial sacarlos y guardarlos en un táper en la parte baja de la nevera para evitar goteos de los jugos sobre otros alimentos.

La carne fresca se conserva en el frigorífico de dos a cuatro días, pero si se trata de carne picada o hamburguesas es mejor consumirlas en 24 horas. No se debe exceder el consumo de cuatro raciones de carne semanales, preferiblemente de carne blanca y no comer carne roja más de 1 vez a la semana.

El pescado y los mariscos son productos muy perecederos y en un día o dos hay que consumirlos. Anabel Aragón recomienda un consumo de pescado mínimo de tres raciones a la semana, incluyendo el pescado azul.

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