Rajoy se someterá a una investidura que pondrá a fin bloqueo político español

El Rey Felipe VI cerró la ronda de consultas con una reunión con Rajoy, quien aceptó encargo de intentar formar un nuevo Ejecutivo.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa que ha ofrecido tras ser recibido por el Rey. LA PRENSAEFE/Javier Lizón

El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, comparecerá este miércoles en el Congreso para presentarse a la reelección, en una sesión de investidura en la que previsiblemente saldrá victorioso y que desbloqueará la situación política en España, tras casi un año de parálisis institucional.

El monarca Felipe VI cerró este martes la ronda de consultas -la quinta desde enero- con una reunión con Rajoy, en la que el líder conservador aceptó el encargo de intentar formar un nuevo Ejecutivo.

La presidenta del Congreso español, Ana Pastor, anunció que la sesión de investidura comenzará este miércoles a las 10.00 de la mañana hora de Nicaragua (6.00 hora de España) y se prolongará hasta el fin de semana, a punto de que se cumpla el plazo (31 de octubre) para la repetición de una nueva convocatoria electoral en España.

A diferencia de su intento a finales de agosto, Rajoy saldrá previsiblemente victorioso de esta sesión de investidura después de que los socialistas acordaran este domingo abstenerse en la segunda votación, en la que solo necesita más síes que noes.

El PSOE confirma la intención del partido de abstenerse

El encargado de dirigir al socialista PSOE, Javier Fernández, tras la dimisión de su secretario general, Pedro Sánchez, confirmó al monarca español la intención del partido de abstenerse en segunda votación pero indicó que «en ningún caso» dará estabilidad al PP, ni apoyará los presupuestos del próximo año.

Rajoy valoró la decisión adoptada por los socialistas, que permitirá sacar a España del bloqueo político: «Celebro que ese entendimiento sea posible aunque sea de forma limitada», destacó tras su reunión con el rey el líder conservador, que tendrá que gobernar en minoría.

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El presidente del PP prometió trabajar cada día por un Gobierno «capaz, estable y duradero», tras una etapa «sin precedentes» en la historia española, con un Gobierno en funciones durante casi un año, lo que ha conllevado una parálisis legislativa y «multitud de problemas demorados».

El líder conservador que aseguró no tener definido los nombramientos de su nuevo gabinete, confió en que la nueva legislatura abra un periodo basado «no en maximalismos sino en diálogo y entendimiento» de los partidos.

Además de la abstención del socialista PSOE (85 diputados), Rajoy contará con el apoyo de los diputados de su grupo (137) así como los liberales de Ciudadanos (32), con los que alcanzó un acuerdo a finales de agosto.

Triple alianza

El líder de la coalición de izquierdas Unidos Podemos, Pablo Iglesias, calificó la connivencia de estos tres partidos como una «triple alianza» que irá «mucho más allá de la investidura», y se consolidará en una legislatura que pronostica larga.

Unidos Podemos acusó a los liberales y socialistas de ser responsables de que el PP siga gobernando bajo su «trilogía» de «ineficacia, corrupción e inmovilismo». El cambio de postura adoptado por los socialistas deja el camino despejado a Rajoy para ser investido, pero también ha provocado un fuerte debate interno entre las distintas facciones territoriales del partido.

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Mientras el comité federal del partido aprobó una abstención en bloque (85), el lunes ocho dirigentes territoriales pidieron flexibilidad para que los diputados acaten esta medida, ya que solo son necesarias once abstenciones.

El líder de los socialistas catalanes ya ha anunciado que los diputados de esta circunscripción votarán en contra, una postura a la que se han sumado diputados de otras regiones como Madrid, País Vasco y Aragón.

Medidas punitivas

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, aseguró que no está pensando en aplicar «medidas punitivas» a los diputados que rompan la disciplina de voto y que su objetivo es persuadirles para que no tomen esa decisión.

Si se produce, el órgano que dirige el partido decidirá qué medidas adopta al respecto, añadió. Pese a que los diputados socialistas que lo han anunciado rompan la disciplina de voto, Rajoy contará con los apoyos necesarios para ser investido presidente en segunda ronda, poniendo fin a once meses sin Gobierno.

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