Ros-Lehtinen: Nica Act no se va a detener por diálogo entre Ortega y OEA

La congresista estadounidense calificó de absurda la próxima visita de una delegación de la OEA a Nicaragua en el momento de las elecciones.

Ros-Lehtinen

Congresista estadounidense Ileana Ros-Lehtinen.

La iniciativa de Ley Nica Act, que condicionaría el voto de Estados Unidos a los préstamos de organismos financieros internacionales a Nicaragua, no se va a detener por los acuerdos entre el gobierno de Daniel Ortega y la Organización de Estados Americanos (OEA), advirtió este jueves una de las promotoras de ese proyecto, la presidenta de la Subcomisión sobre el Oriente Medio y el Norte de África en el Congreso de Estados Unidos, Ileana Ros-Lehtinen.

A la vez, Ros-Lehtinen criticó la decisión de la OEA de enviar una delegación a visitar Nicaragua durante las elecciones, invitados por el Gobierno de Daniel Ortega, como lo anunció este miércoles la primera dama y vocera gubernamental, Rosario Murillo.

El acercamiento de Ortega a la OEA ocurre cuatro meses después que el embajador de Nicaragua en la OEA, Denis Moncada, pidió la destitución de Almagro tras su pronunciamiento cuestionando la situación de Venezuela y a raíz de un informe, que hasta ahora no ha sido público,  sobre el proceso electoral en que el mandatario nicaragüense busca su segunda reelección consecutiva.

«Si bien la OEA y su secretario general han sido encomiable abiertamente en apoyo de la democracia en Venezuela, me entristece ver que la entidad objeto de Almagro parece haber vuelto a las andadas, la legitimación de otros déspotas en nuestro hemisferio. Ponerse de acuerdo para enviar funcionarios de la OEA en Nicaragua ahora -a menos de dos semanas antes de la elección fraudulenta – es simplemente absurdo y un paso hacia atrás para la restauración de los principios democráticos en Nicaragua. Me horroriza que la OEA ha caído en la trampa de Ortega, lo que permite al dictador a aprovechar esta oportunidad para reclamar la legitimidad de una elección que no será ni libres ni justas y para continuar su represión del pueblo nicaragüense. Estas elecciones fraudulentas no satisfacen las condiciones requeridas por la Ley Nica y la complicidad perturbadora de la OEA en la estafa de Ortega no nos va a evitar que se mueva hacia adelante con este importante proyecto de ley», manifestó Ros-Lehtinen sobre la Ley Nica Act que es una sanción al Gobierno de Ortega por la falta de transparencia electoral y las violaciones a los derechos humanos.

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Las conversaciones entre el Gobierno y la OEA son parte de un acuerdo firmado el 15 de octubre, un día después de que este organismo internacional le envió un informe a la administración de Daniel Ortega sobre el proceso electoral. Las partes no han querido hacer público el informe sobre este proceso electoral, calificado de farsa por la oposición política

Sin embargo, el acercamiento de Ortega a la OEA es visto por analistas políticos como una estrategia de Ortega para dar legitimidad al proceso electoral, calificado de farsa por la oposición, debido a la falta de observación electoral, la exclusión de la principal fuerza opositora y el control del partido gobernante en el poder electoral.

Ortega lleva ya diez años en el Ejecutivo desde que retornó a la Presidencia, pero esta vez lleva como candidata en su fórmula a la primera dama Rosario Murillo, un hecho que los opositores describen como la instauración de la dinastía Ortega.

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