Masaya, pueblo de tradición

La ciudad de Masaya está situada a 27 kilómetros de Managua y se caracteriza por tener las fiestas patronales más extensas de Nicaragua en honor a San Jerónimo, pues son tres meses de derroche de cultura y tradición, que inician en septiembre.

La ciudad de Masaya está situada a 27 kilómetros de Managua y se caracteriza por tener las fiestas patronales más extensas de Nicaragua en honor a San Jerónimo.LA PRENSA/ N.GALLEGOS

Se dice que el masaya nace bailando, por lo que los bailes tradicionales se mantendrán por buen tiempo, aseguran algunos tradicionalistas. Bailes, música, tradición, religiosidad, leyenda, gastronomía, entre otros atractivos, caracterizan a Masaya, recientemente declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

La ciudad de Masaya está situada a 27 kilómetros de Managua y se caracteriza por tener las fiestas patronales más extensas de Nicaragua en honor a San Jerónimo, pues son tres meses de derroche de cultura y tradición, que inician en septiembre.

La venerada imagen de San Jerónimo doctor, santo patrono de los masayas, los torovenados, bailes folclóricos, entre otras expresiones culturales, salen a las calles para deleitar a la concurrencia y al sonar de la música se desborda Monimbó y toda la ciudad. Es hora de que los artesanos dejen por un momento sus labores para bailarle al santo.

Las vivencias cotidianas o sátira son representadas por diferentes desfiles de torovenados que se presentan durante estos últimos meses.

Según Martha Toribio, promotora cultural y coordinadora del torovenado El Malinche, Carmen Toribio In memoriam, el torovenado es una de las expresiones más antiguas de Masaya, porque surgió a raíz del dominio español, cuando sus ancestros ridiculizaron a los colonos.

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“La cabeza del toro refleja el dominio español y los cachos de venado la mística indígena, o sea representa la lucha del fuerte contra el débil, pero que al final vencía el débil por su astucia y sagacidad. Después de más de 520 años, seguimos presentes con los torovenados. Ha sido una lucha ardua, pero el pueblo ha entendido que el torovenado no tiene nada que ver con un carnaval”, subrayó Toribio.

Aseguró que un verdadero torovenadero debe de revestirse de folclor, y no desvirtuar lo que realmente es una tradición. “Deben de salir solos o en comparsas, con cuadros autóctonos ya sea en carretas, carretones o a pie. Usar indumentaria propia. Para dejar un legado se debe saber contar las historias, las máscaras deben de ser de cedazo, cartón o papel mache comprimido y la indumentaria debe ser original y con caite”, agregó.

30 años de tradición

Según el folclorista Carlos Centeno Gaitán, en esta ciudad hay más de cien grupos folclóricos, pero todos los bailes iniciaron en el barrio indígena de Monimbó, mismo que aún conserva sus rituales y formas de bailar.

“Yo me he esmerado en rescatar el traje original de la mujer monimboseña, que en épocas pasadas eran de trajes campesinos. Este año estoy cumpliendo 30 años de sacar el baile de las inditas, con los adornos de flores naturales, caites, con collares propios de aquí de Monimbó, le dimos vida al sombrero de palma, al rebozo”, agregó.

Muchos de los bailes folclóricos de Masaya aún conservan los atuendos que se asimilan a los usados por sus antepasados. LA PRENSA/ N.GALLEGOS

Explicó que los bailes se deben mantener, como el baile pausado, de acuerdo con el tiempo musical, cabeceado que es algo muy propio de esta comunidad e indicó que los trajes son elaborados por artesanas de Monimbó.

“Aunque ya no existe la manta cruda, que era con que se hacían los trajes antes, es un traje enjaretado, con vuelos de cabeza, con mangas de popa, vuelos en el huipil, con su rebozo negro, su fustán blanco, con sus flores naturales que aquí sembramos, un trozo de mecate de plátano que aquí cultivamos, y una peineta de carey como lo usaban nuestras viejitas. Todo esto lo he recopilado con gente que incluso ya no existe”, mencionó el tradicionalista.

Recomendó a las nuevas generaciones mantener viva la originalidad y sobre todo bailar los sones propios de Monimbó. Aunque reconoció que el folclor es cambiante, dijo que como comunidad indígena piden a las autoridades de educación, se debe de introducir en el pénsum académico la tradición de los bailes.

Aún se conservan

Orlando Blanco, historiador de la ciudad, consideró que la ciudad de Masaya ha sabido desarrollar su historia, por lo que se ha destacado en muchas actividades nacionales y que, a pesar del tiempo, la mayoría de las tradiciones aún se conservan y son pocas las que se han venido perdiendo, y que sería valioso rescatarlas, “entre las que se han perdido está la vela de los trajes de la primera comunión o de los trajes de boda.

También la celebración que hubo a Santiago. No obstante, la mayoría se mantienen”.

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Los niños también participan en las celebraciones en honor a San Jerónimo. Lucen hermosos trajes confeccionados por manos laboriosas de Masaya. LA PRENSA/N.GALLEGOS

Manifestó que en teoría los masayas han mantenido el culto divino a las diferentes imágenes, como San Jerónimo, San Miguel, San Lázaro, la virgen de la Asunción, la Inmaculada Concepción, el Niño Dios del Pueblo, El Señor de los Milagros, entre otras. Asimismo instó a las futuras generaciones mantener la originalidad de las diferentes expresiones ancestrales y no desvirtuar los bailes, tanto en vestimentas, como en los pases.

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Situaciones cotidianas de Monimbó son representadas con picardía por los torovenados de Masaya,. Durante las fiestas de San Jerónimo la ciudad, se viste de color cada fin de semana.LA PRENSA/ N.GALLEGOS

Próximas salidas

28 de octubre será el desfile de los agüizotes, a las 8:00 p.m., saliendo de la plaza Magdalena.

30 de octubre, desfile del torovenado de el pueblo a las 10:00 a.m., saliendo de la plaza Magdalena.

20 de noviembre, procesión del torovenado el Malinche Carmen Toribio In memoriam, a las 10:00 a.m., saliendo de la casa de los Toribio, en Monimbó.

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