La «Makia” de lo natural

Los cosméticos y velas “libres de químicos” que inicialmente elaboraba para uso personal ahora son distribuidos en dos tiendas bajo la marca Makia y su creadora, Ana María Riguero Baltodano, no descarta que salgan a la conquista del mercado internacional.

Makia

Pyme Makia, Roberto Fonseca LA PRENSA

Aunque se graduó de diseñadora gráfica, su afán por llevar una vida saludable y hacer su aporte en favor de la conservación del ambiente la encaminaron a emprender un negocio. Los cosméticos y velas “libres de químicos” que inicialmente elaboraba para uso personal ahora son distribuidos en dos tiendas bajo la marca Makia y su creadora, Ana María Riguero Baltodano, no descarta que en el mediano plazo salgan a la conquista del mercado internacional.

Riguero relata que siempre le ha gustado “lo natural, la protección del planeta, cuidar el medioambiente”, por tanto, al darse cuenta que la mayor parte de los productos para el cuidado de la piel que usaba llevaban químicos y preservantes y antes de elaborarse comercialmente eran probados en animales, decidió comenzar a prepararlos ella misma.

“Comencé con las velas que las hago a base de soya, no les ponía fragancias sino esencias. Las velas las utilizaba también para masajes porque cuando se calienta la cera de soya que lleva esencia, se puede aplicar a la piel. Después empecé a hacer jabones, luego cremas y exfoliantes. Con el tiempo se me ocurrió comenzar a dárselas a mis hermanas y a venderles a mis amistades”, detalla Riguero.

Así nació Makia, nombre que significa: “Que la energía fluya hacia donde va tu atención”. Según Riguero, este es uno de los siete principios de la tribu Aloha, de Hawái con la que se siente identificada.

Managua 26 de octubre 2016, pyme Makia, Roberto Fonseca LA PRENSA

Ocho líneas de producción

En los últimos dos años, la elaboración y comercialización de los productos tomaron un ritmo más constante y han tenido tan buena aceptación que la pequeña empresa ya cuenta con ocho líneas que incluyen: jabones (líquidos y en barra), astringentes, cremas, desodorantes, repelentes, lodo volcánico, velas y bálsamos para labios. Makia es una marca registrada y los registros sanitarios de los productos están en trámite. Los precios varían de acuerdo a la presentación y oscilan entre cuatro y 16 dólares.

Hasta hace poco estos solo se vendían entre familiares y conocidos, pero debido a la aceptación que tuvieron en la más reciente edición de Nicaragua Diseña, Riguero decidió fortalecer su producción y comercialización, “porque hay mucha gente que llama pidiéndolos”.

De momento dos tiendas, una en Managua y otra en Granada, los distribuyen; y la meta para el mediano plazo es que salgan a conquistar el mercado internacional.

“Pero mantendrán sus características, no quiero hacerlo comercial porque lo comercial siempre se basa en el dinero, en cuánto genera el producto. Y lo que quiero es brindar una alternativa a las personas que quieran usar cosas diferentes”, dice esta emprendedora que adquirió “de forma autodidacta” las técnicas para elaborar los productos que ofrece.

Managua 26 de octubre 2016, pyme Makia, Roberto Fonseca LA PRENSA

También hay obstáculos

Y aunque comercializar sus productos ha sido relativamente fácil, la elaboración enfrenta algunos obstáculos, ya que los aceites y esencias de argán, jojoba, castor, arroz, esencial de lavanda, eucalipto, menta, lavanda, zacate limón, té verde, albahaca, cítricos, palma y otros deben traerse del extranjero. Igual ocurre con los empaques, ya que según Riguero, en el país la oferta es muy limitada.

En tanto, otros insumos como la sábila, que es la base de la mayoría de los productos, ella misma la cultiva y procesa. Mientras que en el caso del coco, moringa y otras plantas, las obtiene en el país. La empresa cuenta con el apoyo de dos colaboradores, pero Riguero se encarga de cada detalle en la elaboración de los productos.

La empresaria reconoce que es “difícil vivir de un negocio que comienza”, calcula que se requieren “unos tres años para comenzar a vivir de él”, pero considera que en su caso no le ha ido mal, aunque todavía no vive del negocio, sino de sus diseños y otras alternativas. “Pero la meta es seguir promoviéndolo para que más gente utilice los productos a nivel nacional para ver qué alcance tienen para después ver qué alternativas hay fuera; la meta es exportarlos pero es importante primero consolidar y sentar bases firmes en el país”, afirma.

 

Contacto
Makia está ubicada de la tercera entrada de Las Colinas, dos cuadras al este y media cuadra al sur. También puede obtener información en los teléfonos 2276-2867 y 8712-8333, a través del correo electrónico MakiaNatural@gmail.com y en el sitio web: MakiaNatural.com

 

 

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