“La clave es no tener miedo” a la hora de emprender”

Este emprendedor cuenta lo difícil que es emprender en un mercado extremadamente informal: la construcción. Antes de crecer, conoció el fracaso varias veces.

Managua, Nicaragua 28 de Octubre del 2016. Nello Cantón, empresario del año del Inde durante la premiacion del Cosep.Foto Maynor Valenzuela LA PRENSA

Nello Cantón comenzó en 2014 un negocio en un mercado profundamente informal y donde las empresas pequeñas o nacientes tienen baja probabilidad de sobrevivencia: la construcción. Además de competir con empresas informales, Cantón ha tenido que luchar por hacerse notar entre las empresas grandes proveedoras de servicio de la construcción, las que de entrada llevan gran ventaja en los grandes proyectos de licitación donde ha participado.

En el primer año los gastos del negocio superaban los ingresos y las trabas que el mismo Estado le imponía para formalizar la empresa lo llevaron a pensar en desistir. Pero el ánimo que su madre le inyectó y la búsqueda de asesoría especializada para emprendedores, fueron la clave para que no renunciara a uno de sus mayores sueños: ser su propio jefe.

No en vano el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde) lo distinguió como el empresario del año de la organización durante la celebración del Día del Empresario Nicaragüense. Su perseverancia y su lucha por mantener con vida a Tepsa, una empresa de construcción de pisos industriales y comerciales, le valieron el reconocimiento. Acá cuenta las claves de su éxito.

Nello Cantón, empresario del año del Inde durante la premiación de Cosep. Foto Maynor Valenzuela LA PRENSA

Hace tres años usted emprendió un negocio vinculado a la construcción, ¿cuán difícil es emprender en un sector dominado por la informalidad?

Nosotros empezamos hace aproximadamente tres años. Comenzamos con una idea de negocio bastante difícil porque estás en un país donde no tenés a disposición tecnología de punta, entonces invertir en una planta para producir pisos era bastante costoso. Pero realmente lo más difícil fue abrir cuentas y todos los trámites para abrir la empresa. Cuando empezamos a caminar tuvimos muchas barreras, la principal barrera que encontramos en este mercado fue que a las empresas nuevas nadie las toma en cuenta, si no sos una empresa reconocida no te dan el chance. Gracias a Dios empezamos a tocar las grandes empresas para ofrecer nuestros servicios, pero obviamente la parte que nosotros nos diferenciamos desde un inicio fue el sentido de urgencia que sentimos del cliente. Un cliente llegaba a hacer una cotización ese mismo día se la entregábamos.

Basado en su experiencia, ¿cuáles son las principales dificultades que afronta un emprendedor en Nicaragua?

Creo que en primer lugar las entidades gubernamentales. Nosotros importamos todos nuestros productos, nosotros desde las herramientas traemos de Estados Unidos y de varios países y siempre hay un pegón, siempre hay nuevos permisos, nuevos requisitos, mañana se les ocurre poner nuevos requisitos… para nosotros eso es muy complicado. Obviamente no le podemos pasar ese nuevo costo al cliente, es algo que nos va mermando a nosotros. Y eso es para mí de las principales barreras que hay. Otra es la informalidad del mercado que hay en Nicaragua, es muy típico encontrar empresas informales, sin embargo hay empresas que nos han contratado, empresas muy chiquitas, que están empezando y obviamente a esas empresas también le damos prioridad, porque nosotros venimos de ahí, empezamos así, les damos preferencias en precios a empresas lácteas que llegan a descargar la leche hasta en carretones, como hicimos en Rivas a una cooperativa láctea. Pero también como empresa debemos competir con otras que están en la informalidad y que ofrecen productos muy parecidos a los de nosotros, que dicen que están instalando tal calidad, pero que no es auditable como los productos de nosotros.

¿Qué tan difícil es para un emprendedor de su campo  contar con acceso a tecnología ?

Es muy difícil, muy limitado, además que a veces para un emprendedor es muy difícil saber dónde encontrarla y para eso deben ser los centros que promueven la innovación y el emprendimiento. Hay muchos jóvenes que por miedo al fracaso no lo hacen y eso es parte del éxito, uno tiene que fracasar. Íbamos a muchas empresas y nos cerraban las puertas, no nos atendían. Alrededor de diez veces nosotros tocábamos las puertas y en esas diez ocasiones no se abrían.

Nello Cantón, empresario del año del inde durante la premiación de Cosep.Foto Maynor Valenzuela LA PRENSA

¿En algún momento pensó desistir?

Sí, porque miraba que los gastos seguían en ascenso. Es cierto que ser emprendedor significa ser tu propio jefe, pero también debes saber que el día que no haya dinero no lo vas a tener y por eso hay que desarrollar la visión de ahorrar cuando hay, porque al fin y al cabo los trabajadores van a esperar su pago cada mes, aunque no haya trabajo.

¿Cuál ha sido el momento más difícil en este proceso de emprender y crecer?

Creo que ha sido cuando me tocó inscribir la empresa. Pasamos tres meses tratando de inscribirla, no la podíamos inscribir porque para que tengás una idea, si en el Registro llevas un documento con una letra de lado, no te permitían registrarla. Entonces eso fue para nosotros bastante frustrante porque además no hay algún catálogo donde vos podás verificar si el nombre de tu empresa ya existe. Tenés que persignarte para que no te digan que el nombre de esa empresa ya existe, porque hay un montón de empresas que se han formado, pero tal vez no funcionan. En otros países vos vas y hay registros y filtran si ese nombre existe o no. Tuvimos que meternos por aquí, por allá, preguntando si el nombre de nuestra empresa ya existía. Eso fue uno de los pegones más grandes. Y lo otro fue que cuando comenzamos, la parte de requisitos que pedían las compañías que nos querían contratar, y esto es porque el negocio de la construcción se ha vuelto tan informal que hace que las empresas que te contraten piden muchas garantías y fianzas, y como éramos una empresa pequeñita no sabíamos ni conocíamos sobre lo que era una fianza. Habían momentos que pensé en que ya era hora de desistir.

Entonces mira al Estado como una de las mayores barreras  de los emprendedores…

Exacto, primero para formalizarte es una parte muy burocrática y ya cuando estás invirtiendo los obstáculos comienzan a incrementarse, comienza a pedirte el pago de impuestos, la parte de los seguros… Los problemas con la importación, hasta para ir a botar la basura que se genera desde la empresa se convierte en un obstáculo, en una dificultad. Nosotros nos frustramos hasta para ir a botar la basura, nosotros todos los desechos los empacamos, pero siempre hay un problema, porque nos dicen que no es así… No podemos tener un basurero grande, nos dicen que debemos llevar a La Chureca. Ahí nos dicen que debemos tener un permiso, que lo debe emitir una comisión… Para nosotros no es fácil ni botar basura.

Nello Cantón, empresario del año del inde durante la premiación de Cosep.Foto Maynor Valenzuela LA PRENSA

¿Cómo lidió con el financiamiento? ¿Qué opina del papel de la banca?

Ese es otro de los pegones muy fuerte. No hay algún sitio dónde vos podás ir a buscar un capital semilla o si hay algún lado me gustaría saberlo, pero yo no lo encontré. Nosotros tuvimos que prestar, sacar dinero hasta debajo de las piedras, de familiares. Comenzamos la empresa con 300 dólares, no teníamos más. Incluso para abrir una cuenta en la banca, debes llevar hasta carta de defunción de un familiar, porque no te la abren fácilmente. Nosotros tocamos puertas en toditititas las financieras, los bancos, pero nada, la empresa ya estaba medio caminando y necesitábamos comprar cosas tan básicas como productos de protección, pagar planillas muy pequeñas. Creo que se debe impulsar un programa de financiamiento de capital semilla para emprendedor. En México leía en las revistas que a cada momento se anunciaba el inicio de nuevas empresas, pero luego supe que había un programa de apoyo a los emprendedores donde reciben financiamiento.

Además de agilizar los procesos de registros de las empresas,  ¿qué le pedirías al Estado para  facilitar el emprendimiento?

Creo que debe establecer una política pareja y abierta para todos los empresarios y sobre todo en materia de requisitos para importaciones. Sabemos que nosotros manejamos productos químicos y peligrosos, sin embargo no es nada del otro mundo. La cosa es que el Gobierno debe ver a los empresarios como aliados y no como enemigos, y hablo en término general, desde el cobro en el pago de seguridad social, la DGI y DGA, de todas las instituciones en general que deben ser más conscientes de tener una política de apertura con las empresas, para que nosotros nos podamos seguir desarrollando, generando empleo, no vemos un horizonte claro con eso. También el Estado debe promover la educación, el personal técnico, tenemos muchas deficiencias con nuestro personal. Nosotros contratamos a gente muy joven, porque nos gusta que la empresa esté fresca todo el tiempo, pero a la vez es gente muy limitada, porque no ha tenido acceso a la educación. Hay que promover las carreras técnicas, porque muchas veces nosotros tenemos que traer a técnicos de México, traer gente de Costa Rica, de Honduras, de El Salvador, gente más cualificada. Es frustrante, porque a veces nosotros tenemos trabajo que queremos dárselo a un nicaragüense, pero no encontramos el perfil. Y no me pasa solo a mí, le pasa a la mayor parte de las empresas… Tenemos que traer a técnicos de otros países, que vienen cobrando como que están en sus países. Hay personas de esos países que ganan 600 dólares a la semana.

¿A qué nivel están creciendo?

Estamos creciendo a dos dígitos. En el primer año fue cero, porque no había ventas, pero comparado con el año pasado, este año hemos crecido entre un 20 y 25 por ciento. Las proyecciones que tenemos para cerrar el año son buenas y el próximo año todavía vamos a esperar qué pasa con las elecciones. Nosotros no esperamos dejar de seguir creciendo, ya traemos un impulso del año pasado.

¿Sienten que haycrecimiento económico?

En lo personal, como empresa, hemos visto un buen desempeño económico. Hay obras de construcción, los clientes están invirtiendo. Creemos que hay bastantes oportunidades, pero hay que irlas a buscar, no podemos sentarnos a esperarlas. Nosotros estamos constantemente buscando proyectos por todos lados, tanto por internet y las redes sociales.

¿Cuál es la clave para  emprender y no morir en el intento?
La clave es no tener miedo. Siempre es bueno buscar a un mentor, el mentor puede ser desde tu papá o tu mamá. Cuando uno emprende se hace muchas preguntas, pero necesitás a alguien que esté ahí empujándote, en mi caso fue mi mamá. Y además se debe tener claro que vas a fracasar, pero debés levantarte. Nosotros fracasamos siete veces antes de comenzar el negocio. Hemos aprendido del fracaso, lo vemos como una experiencia que nos ha ayudado a fortalecernos.

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