La industria y el desarrollo sostenible

Mucho ha cambiado desde el establecimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en el año 2000

+

Mucho ha cambiado desde el establecimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en el año 2000. El mundo se ha vuelto más interdependiente, la geografía del crecimiento económico se ha transformado notablemente y han surgido nuevos retos y oportunidades globales. Todo este contexto hace imperativo un viraje en la manera como se enfoca el pensamiento sobre el desarrollo y el significado del progreso. Esto se refleja en los debates sobre el diseño de la Agenda de Desarrollo Post-2015, con sus resultantes Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los ODS tendrán un alcance más amplio en términos de su relevancia universal, su definición temática y sobre todo en lo relacionado con los protagonistas involucrados. De un enfoque concentrado en sacar a los pobres extremos a uno que busca como mantenerlos fuera de la pobreza mientras se protege el medioambiente. De una aplicabilidad prescrita del Norte al Sur a una de carácter universal, reconociendo que muchos de los retos del desarrollo sostenible son relevantes para todos los países, incluyendo los desarrollados. De metas acordadas e implementadas por los gobiernos y socios del desarrollo a un enfoque que llama a todos, además de a los gobiernos, al sector privado, la academia, la sociedad civil y a las organizaciones regionales e internacionales a participar activamente y ayudar a darle forma al “mundo que queremos para todos”.

Desde hace mucho tiempo, el desarrollo industrial ha probado ser una estrategia efectiva para reducir la pobreza y transformar las sociedades. Se ha reconocido ahora en los debates el papel clave que juega la industria en el logro de los resultados de desarrollo sostenible y en el bienestar económico, social y ambiental de los países y del planeta. Es por eso que el Objetivo 9 llama a “Construir Infraestructuras Resilientes, Promover la Industrialización Inclusiva y Sostenible y Fomentar la Innovación”.

La agrupación del desarrollo industrial inclusivo y sostenible con el desarrollo de la innovación y de la infraestructura tiene mucha. La industria tiene vínculos muy fuertes con la mayoría de las áreas de enfoque de los otros ODS, interactuando con todas ellas. Los sectores y objetivos pueden realizar sinergias aunque a veces llegan a tener roces y contradicciones, pero existe el potencial siempre de buscar soluciones “ganar-ganar” que califican como estrategias efectivas para el desarrollo sostenible.

La vinculación de la industria con los sistemas de innovación y con el desarrollo de la infraestructura es muy sólida. La infraestructura facilita el desarrollo y posibilita industrias más competitivas. La innovación cercana a la industria promueve el cambio tecnológico, la agregación de valor, los empleos productivos bien remunerados  y la diversificación de mercados.

Uno de los problemas fundamentales que necesitan abordarse es la relación entre la industria y el medioambiente. El reto es como desacoplar el crecimiento económico generado por la industrialización con el uso de recursos no sostenible y los efectos ambientales negativos.  Esto significa crecer sin generar presiones y deterioro ambiental.

Aunque los Estados miembros pueden priorizar asuntos específicos a nivel de los objetivos, se destaca que para que sea exitosa su implementación, se requiere la integración de las dimensiones económica, social y ambiental, considerando sus interconexiones y el impacto colectivo recíproco entre cada una de ellas.  Al identificar claramente estas interdependencias en la formulación de los ODS, la Agenda Post-2105 puede mejorar considerablemente su efectividad en la erradicación de la pobreza y el logro del desarrollo sostenible.

El autor es Director de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI)  en Nicaragua.
J.Ramirez@unido.org