Detallan cómo van a observar la farsa

Apre y ALN son señalados por los opositores de colaborar con el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cediéndole la estructura electoral que les corresponde.

Kitty Monterrey, miembro de la opositora Coalición Nacional por la Democracia y representante de Ciudadanos por la Libertad, explicó que los resultados de las votaciones del 6 de noviembre serán clave para demostrar que el proceso electoral es una farsa.

Monterrey explicó que observarán las elecciones y detalló que partidos como la Alianza por la República (Apre) tienen que demostrar que al menos sus fiscales votarán por esta organización, que en las últimas elecciones nacionales no ha logrado obtener ni siquiera el uno por ciento de los votos válidos.

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En las elecciones municipales de 2012, el Apre presentó candidatos en el 98 por ciento de los municipios —equivalente a 6,223 candidatos, según reveló en ese momento la Dirección de Atención a Partidos Políticos—, y ni así llegó al uno por ciento de los votos válidos, lo que indicaría que ni los candidatos votaron por su partido.

Lo mismo ocurre con la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), que a pesar de que en anteriores elecciones ha presentado fiscales en las más de 10 mil Juntas Receptoras de Votos (JRV), tampoco ha llegado a obtener ni el uno por ciento de los votos.

Apre y ALN son señalados por los opositores de colaborar con el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cediéndole la estructura electoral que les corresponde.

Mecanismo de denuncia

Ciudadanos por la Libertad, a través de los Comandos de Observación Ciudadana, garantizará una persona en cada Centro de Votación desde la apertura, hasta el cierre de todas las JRV.

Verificar si están presentes en cada JRV los 3 miembros de mesa y los 6 fiscales: un fiscal por cada uno de los 6 partidos que participan encabezando la boleta electoral, entre otros mecanismos.

El proceso electoral está marcado por la exclusión de la principal fuerza política opositora, que era encabezada por el PLI. Sin embargo, el 8 de junio, una sentencia judicial le quitó la representación legal a Eduardo Montealegre, dejándolo fuera del proceso electoral.

Bajo el liderazgo de Montealegre, el PLI obtuvo 799 mil votos en las últimas elecciones nacionales de 2011, equivalentes al 31 por ciento de la votación total, lo que los posicionó como la segunda fuerza política.

Sin el PLI, la estructura que encabezaba Montealegre se pasó a llamar Ciudadanos por la Libertad, que desde entonces denuncia la manipulación del gobierno de Daniel Ortega para instaurar una dictadura.

Ortega, líder del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), es el único con posibilidades de ganar en esta elecciones en las que se reelige por segunda vez consecutiva, llevando a su esposa, Rosario Murillo, como candidata a vicepresidenta.